movilizaciones, recortes y choque de modelos inclusivos

Publicado por Emprendimiento en

Formación Profesional Básica Específica

La Formación Profesional Básica Específica (FPBE) para alumnado con necesidades educativas especiales se ha convertido en uno de los frentes más calientes del debate educativo en Andalucía. En las últimas semanas, se han multiplicado las protestas en varios institutos y frente a edificios institucionales ante el temor de que estos programas desaparezcan o se transformen de forma que pierdan su esencia.

Mientras la Junta de Andalucía insiste en que está en marcha una reorganización de la oferta de FP sin recortes y con el objetivo de mejorar la inclusión, familias, sindicatos y distintos colectivos alertan de un posible «retroceso» en los derechos del alumnado más vulnerable. El foco está puesto en qué va a ocurrir con los ciclos de FP Básica Específica que hoy permiten, en muchos casos, obtener titulación oficial y acceder al mercado laboral con apoyos adaptados.

Jaén: el IES Las Fuentezuelas, símbolo de la resistencia en defensa de la FP Básica Específica

En Jaén capital, el conflicto se concentra en el IES Las Fuentezuelas, donde la comunidad educativa se ha organizado para frenar la supresión del ciclo de FP Básica Específica en Servicios Administrativos. Las concentraciones a primera hora de la mañana se han vuelto habituales a las puertas del centro, convocadas por familias y el sindicato USTEA, que denuncian que la medida deja a la ciudad sin un recurso educativo clave para alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE).

Madres y padres subrayan que este ciclo no es una opción cualquiera, sino una vía diseñada para estudiantes con necesidades especiales que requieren adaptaciones curriculares, ratios reducidas y apoyos especializados. En el grupo actual, apenas cinco alumnos cursan primero del ciclo de Gestión y Administración, una cifra que para las familias refleja precisamente el perfil de alta vulnerabilidad y no un supuesto «desaprovechamiento» de recursos.

Desde el entorno del instituto se critica que la reestructuración se haya planteado, según denuncian los convocantes, con escasa transparencia y sin informes técnicos o pedagógicos públicos que avalen los cambios. La incertidumbre no afecta solo al alumnado matriculado, sino también a quienes podrían acceder a estos estudios en los próximos años y que, de confirmarse la supresión, se quedarían sin esta vía formativa en la capital jiennense.

El PSOE de Jaén capital se ha alineado con las familias y ha pedido a la Junta que dé marcha atrás. La concejala y secretaria de Políticas Sociales, Eva Funes, ha reprochado a la administración autonómica que los ajustes recaigan «una vez más» sobre la educación pública y, en particular, sobre los recursos dirigidos al alumnado con necesidades educativas especiales. A su juicio, eliminar la FP Básica Específica en Las Fuentezuelas supondría «dejar a Jaén sin un recurso esencial» para garantizar una igualdad de oportunidades real.

Movilizaciones crecientes: concentraciones locales y una gran cita en Jaén

Las protestas en Las Fuentezuelas no se han quedado en una sola convocatoria simbólica. A lo largo de varios días se han repetido las concentraciones a las 7:45 horas a la entrada del centro, coincidiendo con el inicio de la jornada escolar, para visibilizar la preocupación de las familias y su rechazo a la reorganización de la FP Básica Específica.

En estas convocatorias, USTEA y las familias han denunciado que las alternativas ofrecidas por la Junta pasan, principalmente, por la integración del alumnado en ciclos de FP Básica ordinaria o su derivación a Programas de Transición a la Vida Adulta y Laboral (PTVAL). Consideran que ninguna de estas opciones garantiza ni el mismo nivel de adaptación ni las mismas oportunidades de titulación para este perfil de estudiantes.

Portavoces sindicales han ido más allá al calificar la medida como un «recorte encubierto» disfrazado de inclusión. Argumentan que, si en etapas como Infantil o Primaria ya se detecta falta de recursos de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) en grupos ordinarios, resulta poco creíble que en la FP Básica ordinaria vayan a multiplicarse estos apoyos de forma efectiva.

El calendario de protestas no se limita al ámbito del centro. Está prevista una gran concentración provincial en Jaén, en la Plaza de la Constitución, bajo lemas como «Por una educación inclusiva y digna en Andalucía». La idea de las familias es trasladar el conflicto al espacio público de la ciudad y convertir el caso de Las Fuentezuelas en un ejemplo de un problema que, alertan, se repite en otros puntos de la comunidad.

La voz de las familias: inclusión real, titulación y futuro laboral

Buena parte del debate se sostiene sobre los testimonios de las familias. Padres como David Bañas o David Ibáñez han explicado que sus hijos, con autismo u otras necesidades especiales, han encontrado en la FP Básica Específica su primer espacio de verdadera integración académica y social. Hablan de jóvenes «más motivados que nunca», que realizan prácticas, se sienten útiles y empiezan a imaginar un futuro profesional con cierta autonomía.

Estos padres insisten en varios puntos: que se respete el itinerario completo de la FP Básica Específica para los estudiantes ya matriculados (incluida la posibilidad de repetir curso dentro de los márgenes legales) y que se mantenga la oferta para el alumnado que pueda incorporarse en los próximos años. Temen que una decisión tomada ahora deje sin opciones a quienes aún no tienen la edad para acceder al ciclo, pero que están llamados a necesitarlo.

La principal preocupación gira en torno a la titulación. Mientras que la FP Básica Específica permite obtener el título de Técnico Básico y, en muchos casos, el de Graduado en ESO, los programas PTVAL se limitan a emitir certificaciones sin el mismo reconocimiento para el empleo público o para determinadas categorías profesionales. Para muchas familias, que sus hijos puedan aspirar a un contrato ordinario, aunque sea en puestos de nivel básico, marca la diferencia entre una vida con cierto grado de independencia y otra de dependencia permanente.

Las familias también señalan el impacto emocional: explican que estos programas no solo aportan formación técnica, sino que son una herramienta de autoestima, socialización y dignidad. De ahí que consideren «indignante» el cierre de grupos que, a su juicio, están funcionando como puente real hacia la vida adulta para jóvenes con necesidades especiales.

Sevilla y la movilización andaluza por la FP Básica Específica

El conflicto sobre la FP Básica Específica no se limita a la provincia de Jaén. En otro frente, la Comunidad de Familias Andaluzas por los Derechos del Alumnado NEAE ha convocado una concentración en Sevilla, frente al Palacio de San Telmo, para denunciar la posible desaparición o transformación profunda de los Ciclos de Formación Profesional de Grado Básico (CFGB) dirigidos a este alumnado en toda la comunidad.

Este colectivo denuncia que los ciclos de FP Básica Específica están diseñados precisamente para estudiantes cuyo nivel competencial y de autonomía no les permite seguir con garantías un ciclo ordinario, incluso con adaptaciones. Defienden que, cuando un alumno sí alcanza esos niveles, ya puede integrarse en la FP tradicional; por tanto, la existencia de una modalidad específica responde a una necesidad real, no a una segregación arbitraria.

En Sevilla se han articulado lemas como «Ni un paso atrás en inclusión» o «Ningún niño debe ser invisible para su Administración». Las familias describen la situación como «crítica» y afirman que no se trata solo de una reivindicación sectorial, sino de una cuestión de derechos humanos y de modelo de escuela pública. Llaman a la sociedad andaluza a sumarse, convencidas de que lo que está en juego es el futuro de cientos de menores con especiales dificultades.

Entre las motivaciones para movilizarse, subrayan que la FP Básica Específica no es «una simple FP», sino el principal instrumento para que su hijos puedan desarrollar capacidades y alcanzar una vida lo más autónoma posible. Reclaman empatía institucional y que cualquier reforma se haga contando con informes rigurosos, participación de la comunidad educativa y garantías de que no se perderán oportunidades de titulación ni de inserción laboral.

El caso del IES Algazul (Roquetas de Mar): alarma por el ciclo de Agrojardinería

En la provincia de Almería, el IES Algazul de Roquetas de Mar se ha convertido en otro punto de referencia de la movilización. Profesorado, alumnado y familias han salido a la puerta del centro para rechazar la supresión del ciclo de FP Básica Específica de Agrojardinería y Composiciones Florales, que quedaría fuera de la oferta para el próximo curso dentro de la reorganización que prepara la Junta.

La comunidad educativa de este instituto califica la posible desaparición de este ciclo como un «drama social y educativo». Sostienen que para muchos jóvenes con discapacidad funcional se trata de su «única salida real» hacia el mercado de trabajo. Desde hace seis años, este programa actúa como puente directo a la inserción laboral, gracias a convenios con el Ayuntamiento de Roquetas de Mar que han permitido que varios alumnos se incorporen a puestos relacionados con el mantenimiento de zonas verdes y otros servicios municipales.

Los datos que manejan en el centro apuntan a una docena de estudiantes matriculados, una cifra que, lejos de ser marginal, demuestra para las familias que existe demanda y necesidad claras. Advierten de que, al ser el único ciclo de FP Básica Específica del municipio, su cierre dejaría a un número significativo de jóvenes en una situación de «total vulnerabilidad», sin una alternativa equiparable en el entorno cercano.

Durante las protestas, se han desplegado pancartas con consignas como «Nuestra educación no se toca» o «Exigimos mantener la FPB Específica». El mensaje de fondo es similar al que se escucha en Jaén y Sevilla: la eliminación de estos programas no solo implica una modificación organizativa, sino un cambio de modelo que puede limitar de forma notable las expectativas de autonomía y empleo de un sector de alumnado con necesidades especiales.

La posición de la Junta de Andalucía: reorganización, inclusión y recursos

Frente a las críticas, la Junta de Andalucía defiende que no existe un plan cerrado para «barrer» la FP Básica Específica, sino un proceso de revisión y planificación de la oferta de FP que se lleva a cabo todos los años. Desde la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional subrayan que se están «estudiando distintas alternativas» y que, de momento, no hay una decisión definitiva de eliminación de los grados básicos específicos.

La administración andaluza asegura que el objetivo principal es mejorar la atención desde la inclusión, pasando de aulas específicas a aulas ordinarias con apoyos especializados, siguiendo un enfoque que se ha ido implantando progresivamente en otras etapas. Según su versión, los recursos de atención a la diversidad (PT, AL, profesionales de orientación) no se reducirán, sino que se mantendrán o incluso se reorientarán para llegar a más alumnado.

En relación con la FP para alumnado con necesidades especiales, la Consejería recuerda que se han puesto en marcha proyectos piloto para evaluar su funcionamiento y que, a partir de esos datos, se han detectado casos en los que aproximadamente la mitad del alumnado tiene dificultades serias para seguir el currículo ordinario. Esto ha llevado, explican, a plantear una revisión «ciclo a ciclo y alumno a alumno» para comprobar si la oferta actual es la más adecuada o si conviene ajustarla.

Entre las opciones que se estudian figura la creación de Grados Básicos ordinarios en centros que no los tenían, manteniendo los recursos de atención a la diversidad propios de la FP Específica, con la idea de favorecer la inclusión y ampliar la oferta educativa disponible. La administración insiste en que «no hay ni habrá recorte alguno de recursos ni de oportunidades» y que Andalucía acumula varios cursos ampliando y reforzando su oferta de FP, especialmente para colectivos vulnerables.

Reuniones y negociación: un modelo inclusivo aún en debate

En paralelo a las movilizaciones, se han desarrollado reuniones entre familias y responsables educativos para intentar aclarar el rumbo de estas reformas. Representantes de la «Comunidad de Familias Andaluzas por los Derechos del Alumnado NEAE» han mantenido encuentros con la Delegación de Educación de la Junta, donde se les ha trasladado que la intención es que todo el alumnado pueda titular y permanecer en el sistema con recursos hasta los 21 años.

Según el relato de las familias, la propuesta que se les ha expuesto pasa por una FP ordinaria con plazas específicas para alumnado con dificultades, acompañada de docentes de apoyo especializados. Sin embargo, matizan que se trata de un planteamiento todavía en fase de diseño, pendiente de respuesta del Ministerio y sujeto a plazos administrativos, lo que alimenta la sensación de incertidumbre en plena planificación del próximo curso.

Desde la administración se ha calificado estos encuentros como «positivos y fructíferos», asegurando que se respondió a todas las preguntas de directores, orientadores y padres. Insisten en que el sistema está en «periodo de estudio y planificación» y recuerdan que la oferta final de ciclos de FP se concreta a finales de mayo, poco antes de la apertura del plazo de matrícula.

A pesar de estos contactos institucionales, buena parte de las familias mantiene la sensación de que las decisiones se están tomando «sin margen de diálogo suficiente» y con una comunicación tardía, cuando ya se acerca el cierre de curso. Esta falta de claridad alimenta el temor a que, bajo el paraguas del discurso de la inclusión y la normalización, se materialice un cambio de modelo que diluya o haga desaparecer la FP Básica Específica tal y como se conoce hoy.

Un debate de fondo: escuela pública, atención a la diversidad y futuro laboral

Las movilizaciones por la FP Básica Específica se inscriben en un debate más amplio sobre el estado de la educación pública en Andalucía. Desde el PSOE y desde organizaciones sindicales como USTEA se denuncia una reducción paulatina de unidades escolares, un crecimiento de la oferta privada de FP y un deterioro de la atención a la diversidad, especialmente en el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.

Sindicatos y partidos de la oposición señalan que la FP pública se está viendo tensionada, con familias que en ocasiones se ven obligadas a asumir costes elevados en centros privados o a enviar a sus hijos a otras comunidades para poder cursar determinados estudios. En este contexto, la FP Básica Específica aparece como uno de los pocos dispositivos que garantizan una vía formativa real a estudiantes que, de otro modo, quedarían fuera del sistema.

Al mismo tiempo, desde el Gobierno andaluz se pone el acento en las mejoras cuantitativas en inversión, contratación de profesionales y ampliación de la oferta, insistiendo en que cualquier ajuste responde a criterios de empleabilidad, demanda social y adecuación al territorio. Según su narrativa, se trataría de buscar fórmulas más inclusivas sin renunciar al objetivo de que el alumnado con necesidades especiales termine con un título que mejore su empleabilidad.

Entre ambas visiones late una cuestión de fondo: cómo combinar la inclusión en aulas ordinarias con la necesidad de ofrecer recursos específicos, itinerarios adaptados y titulaciones con valor real en el mercado de trabajo. Para muchas familias, la experiencia en ciclos de FP Básica Específica demuestra que, cuando se dan las condiciones adecuadas, sus hijos pueden aprender, titular y trabajar. Temen que, sin estos programas, buena parte de ese recorrido se desvanezca.

Lo que está ocurriendo en centros como el IES Las Fuentezuelas o el IES Algazul ilustra una tensión que va más allá de un curso concreto: la pugna entre diferentes maneras de entender la educación inclusiva, el papel de la FP pública y las prioridades presupuestarias de las administraciones. Mientras la Junta defiende una reorganización orientada a la inclusión en grupos ordinarios y niega recortes, familias, docentes y sindicatos se movilizan para que la FP Básica Específica siga siendo una opción estable, visible y con garantías, convencidos de que de ello depende en gran medida el futuro educativo y laboral de algunos de los estudiantes más vulnerables del sistema.

pruebas de acceso a los ciclos formativos de Formación Profesional en Andalucíapruebas de acceso a los ciclos formativos de Formación Profesional en Andalucía

Artículo relacionado:

Pruebas de acceso a ciclos formativos de FP en Andalucía


Ver fuente