un estudio revela que empezar antes afecta a las notas

Publicado por Emprendimiento en

Estudiantes usando el móvil en clase

La relación entre el uso de redes sociales y el rendimiento académico de los adolescentes lleva años generando debate, pero hasta ahora faltaban estudios capaces de medir con precisión su impacto real. Una investigación publicada en la prestigiosa revista Nature Human Behaviour ha dado un paso adelante al analizar los datos de más de 5.200 estudiantes italianos durante varios cursos, combinando encuestas sobre hábitos digitales con pruebas estandarizadas oficiales.

El trabajo, dirigido por el sociólogo Marco Gui de la Universidad de Milán-Bicocca, concluye que los alumnos que abrieron su primera cuenta en plataformas como Instagram, TikTok o Facebook entre los 11 y los 12 años obtuvieron, años después, resultados significativamente más bajos en matemáticas e italiano que aquellos que esperaron hasta los 14 o 15 años. Aunque los investigadores subrayan que no se trata de una relación causal definitiva, la evidencia apunta a que la exposición temprana a estas plataformas puede interferir en el aprendizaje y los factores que influyen en el rendimiento académico.

Un estudio con más de 5.200 estudiantes

Adolescentes con smartphonesAdolescentes con smartphones

La investigación se realizó en 28 centros educativos del norte de Italia y siguió a los mismos alumnos a lo largo del tiempo. Los investigadores combinaron cuestionarios sobre cuándo y cómo empezaron a usar redes sociales, recogidos entre 2023 y 2024, con los resultados de las pruebas nacionales Invalsi de italiano, matemáticas e inglés. El diseño longitudinal y el tamaño de la muestra permiten controlar factores como el nivel socioeconómico, la educación de los padres o el rendimiento previo, lo que da solidez a las conclusiones.

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Los datos muestran que el 47% de los estudiantes recibió su primer smartphone en sexto curso, y casi un 30% abrió su primera cuenta de redes sociales en ese mismo momento. Solo un 16% esperó hasta noveno curso, la edad mínima que marca la legislación italiana para acceder de forma autónoma a estas plataformas. Quienes empezaron antes obtuvieron peores notas en las asignaturas de lengua y matemáticas, mientras que en inglés no se observaron diferencias significativas.

Seis meses de escolarización perdidos

Joven estudiando con el móvil cercaJoven estudiando con el móvil cerca

La diferencia detectada no es un simple matiz estadístico. Los autores calculan que una brecha de 0,2 desviaciones estándar equivale aproximadamente a seis meses de escolarización. En segundo de la ESO (octavo curso italiano), los alumnos que empezaron a los 11-12 años sacaban 0,22 desviaciones menos en italiano y 0,18 en matemáticas. Dos años después, en cuarto de la ESO, la diferencia en italiano se mantenía y en matemáticas aumentaba hasta 0,27 desviaciones. Es decir, la distancia no solo no se reduce, sino que tiende a crecer con el tiempo.

Los investigadores explican que este desfase no es anecdótico: representa un retraso educativo real que puede acumularse y afectar a las oportunidades futuras de los estudiantes. Además, el estudio encontró que los alumnos que abrieron cuentas más pronto también tenían más probabilidades de repetir curso, lo que refuerza la asociación entre uso temprano de redes y el riesgo de fracaso escolar.

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El móvil como fuente de distracción constante

Notificaciones en pantalla de móvilNotificaciones en pantalla de móvil

Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es que la variable que más se relaciona con el bajo rendimiento no es el tiempo total de pantalla, sino la frecuencia con la que los adolescentes consultan el móvil. Los estudiantes que revisaban constantemente el teléfono eran justo los que habían abierto antes sus cuentas y los que obtenían peores resultados. Según Marco Gui, la explicación más plausible es la atención fragmentada: las notificaciones, la expectativa de nuevos mensajes y la necesidad de estar al día generan un estado de alerta que dificulta mantener la concentración en tareas largas como estudiar o leer.

Este fenómeno, cada vez más estudiado por la psicología cognitiva, sugiere que el problema no es solo el tiempo dedicado a las redes, sino la interrupción continua de los procesos de atención profunda. Los autores señalan que las plataformas están diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia mediante algoritmos y notificaciones, lo que puede convertir el móvil en una fuente constante de distracción incluso cuando no se está usando activamente.

El papel de la supervisión parental

Padres e hijos con dispositivosPadres e hijos con dispositivos

Otro dato relevante es que los estudiantes que empezaron antes en redes sociales reportaban una menor supervisión parental durante sus primeros años de uso. Aunque el estudio no puede establecer una relación directa entre control familiar y notas, sí sugiere que el acompañamiento de los padres puede marcar la diferencia. Los investigadores creen que la falta de supervisión facilita un uso más intensivo y menos consciente de las plataformas, lo que a su vez incrementa las distracciones y el riesgo de un bajo rendimiento.

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En este sentido, la experta española María Paz Prendes, catedrática de Tecnología Educativa en la Universidad de Murcia, señaló a Science Media Centre que negar el uso de la tecnología no resuelve el problema, sino que hay que educar para un uso responsable. «Debe promoverse una educación adaptada al contexto real en el que vivimos, hay que formar y educar para saber afrontar el uso de tecnologías», afirmó la investigadora, que no participó en el estudio.

¿Y el inglés? La excepción que confirma la regla

Un resultado llamativo es que la asociación negativa no apareció en la asignatura de inglés. Los autores plantean una hipótesis interesante: gran parte del contenido que consumen los adolescentes en redes sociales está en inglés, por lo que la exposición constante a ese idioma podría proporcionar práctica adicional, compensando parcialmente los efectos negativos sobre otras materias. Se trata de una explicación que requerirá nuevas investigaciones para confirmarse.

Este hallazgo refuerza la idea de que el impacto de las redes no es uniforme y depende del tipo de contenido y de la materia. Mientras que en matemáticas e italiano la distracción constante perjudica el aprendizaje, en inglés la exposición incidental podría tener un efecto positivo o al menos neutral. Los investigadores insisten en que se necesitan más estudios para entender estos matices.

Debate político y regulación en Europa

El estudio llega en un momento en el que varios gobiernos europeos y de otros países están planteando restricciones al acceso de los menores a las redes sociales. Australia ya ha aprobado una ley que prohíbe el uso a menores de 16 años, con multas millonarias para las plataformas que incumplan. En el Reino Unido se están analizando iniciativas similares, y en Colombia se ha presentado un proyecto de ley con el mismo objetivo. En España, el debate también está sobre la mesa, aunque aún no hay una propuesta concreta a nivel estatal.

Los autores del estudio consideran que establecer edades mínimas puede ser una herramienta útil, pero advierten de que por sí sola no resolverá el problema. «El verdadero desafío consiste en reducir la capacidad de las plataformas para captar de forma permanente la atención de los menores mediante sistemas de notificaciones, recomendaciones algorítmicas y dinámicas diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia», señalan. Lucas Gortázar, investigador de EsadeEcPol, calificó el trabajo como «el primer estudio longitudinal y cuasiexperimental que responde a esta pregunta a nivel mundial» y opinó que los resultados apuntan «a la necesidad de retrasar la edad de uso de redes sociales en adolescentes a, como pronto, los 15 o 16 años».

La investigación no cierra el debate, pero aporta una de las evidencias más sólidas hasta la fecha sobre los riesgos de la exposición digital precoz. Mientras los gobiernos estudian cómo regular, los expertos coinciden en que la educación digital y el acompañamiento familiar son claves para que los adolescentes puedan aprovechar las ventajas de las redes sin que su rendimiento escolar se vea comprometido. La atención fragmentada, la falta de supervisión y el diseño adictivo de las plataformas forman un cóctel que, según este estudio, puede costar hasta medio año de aprendizaje.

Estamos en una época donde la crisis de salud pública a causa de la pandemia por culpa del Coronavirus (COVID-19) está cambiando la forma en cómo conoces la vida. Los niños no van al colegio y padres y madres se convierten en sus maestros cada día. Puede ser complicado pero es trabajo de todos que esta situación mejore, por lo que es resposabilidad de todos el quedarse en casa. Por eso, los niños deben seguir la formación infantil desde casa a causa del confinamiento. Los niños de todas las edades deben permanecer aislados para evitar la propagación del virus que está causando miles de ingresos y decenas de miles de muertos por todo el mundo. A continuación vamos a dar algunos consejos para esos padres que deben quedarse en sus hogares. Los maestros y profesores se están reinventando para ayudar a sus alumnos desde su propio hogar y gracias a las nuevas tecnologías. Es a través de WhatsApps y programas educativos donde se apoyan los profesionales de la educación para que sus alumnos puedan seguir avanzando en su actividad académica. Por este motivo, es imprescindible hacer caso a sus recomendaciones y programar las rutinas de los niños en cuanto a su aprendizaje, teniendo en cuenta las actividades diarias para ellos. Rutinas diarias Es fundamental que en los hogares de todo el mundo se sigan unas rutinas para que los niños sientan que sus días están estructurados y su mente, también esté bien ordenada. Además, los días para los padres pueden parecer largos o complicados, puesto que deben atender todas las necesidades de sus hijos, y ahora también, las necesidades escolares. Por eso, lo ideal es que los niños sigan las rutinas escolares de la misma manera que lo harían estando en la escuela, aunque por supuesto, con flexibilidad, ya que no lo están y están viviendo una situación de confinamiento complicado para todos. En este sentido, es ideal que los niños hagan sus tareas escolares por la mañana. Dependiendo de las tareas escolares que los maestros y profesores hayan organizado para el día, así se deberán organizar las tareas en el hogar. Si tienes más de un niño, es importante que todos se sientan atendidos académicamente en todo momento. Los más mayores podrán tener una leve explicación pero podrán funcionar solos. Siguiendo las instrucciones de su profesores y junto con una agenda donde organizar por horas su faena, podrán ir avanzando. Los niños mas pequeños necesitarán sobre todo, que los padres y las madres les guíen, les ayuden, les orienten y sobre todo, que sean su mayor apoyo en el aprendizaje escolar. Sin agobiarles Es importante que los niños no se sientan agobiados por todos los deberes, ni tampoco es necesario que lo hagan todo seguido sin descansos. Dentro del horario para hacer las tareas escolares en casa, es importante que los niños tengan tiempo de descanso y de juego. De esta manera, podrán recargar las pilas para poder seguir con las actividades. Pero antes de ponerse a hacer sus deberes, es importante que al despertar desayunen y se aseen. Deben tener energía para poder hacer todas las actividades encomendadas por sus maestros o profesores. A mitad de mañana pueden parar para descansar, jugar y comer algo para recargar sus energías. Es preferible que las actividades escolares no se aleguen a la tarde, por lo que si se pueden acabar durante la mañana, mucho mejor. De esta manera podrán tener la tarde para jugar, descansar y estar en familia. Comunicación La comunicación es importante para todos las personas y también para los niños. Es importante que a través de las redes sociales los niños puedan mantener una buena comunicación tanto con sus maestros o profesores como con sus compañeros. Que vean que estamos todos en la misma situación y que ellos, están siendo un gran ejemplo a seguir por todos. Su paciencia, su tenacidad, su deberes hechos cada día, estar en casa en familia sin salir cuando están acostumbrados a salir cada día… ellos, los más pequeños de esta sociedad también son grandes héroes. Para que sigan siéndolo es importante que todos los padres y todas las madres, pongan de su parte y también tengan una gran responsabilidad social que le transmitan a sus hijos al quedarse en casa y organizando en el hogar, una normalidad dentro de todo el caos que nos toca vivir.Estamos en una época donde la crisis de salud pública a causa de la pandemia por culpa del Coronavirus (COVID-19) está cambiando la forma en cómo conoces la vida. Los niños no van al colegio y padres y madres se convierten en sus maestros cada día. Puede ser complicado pero es trabajo de todos que esta situación mejore, por lo que es resposabilidad de todos el quedarse en casa. Por eso, los niños deben seguir la formación infantil desde casa a causa del confinamiento. Los niños de todas las edades deben permanecer aislados para evitar la propagación del virus que está causando miles de ingresos y decenas de miles de muertos por todo el mundo. A continuación vamos a dar algunos consejos para esos padres que deben quedarse en sus hogares. Los maestros y profesores se están reinventando para ayudar a sus alumnos desde su propio hogar y gracias a las nuevas tecnologías. Es a través de WhatsApps y programas educativos donde se apoyan los profesionales de la educación para que sus alumnos puedan seguir avanzando en su actividad académica. Por este motivo, es imprescindible hacer caso a sus recomendaciones y programar las rutinas de los niños en cuanto a su aprendizaje, teniendo en cuenta las actividades diarias para ellos. Rutinas diarias Es fundamental que en los hogares de todo el mundo se sigan unas rutinas para que los niños sientan que sus días están estructurados y su mente, también esté bien ordenada. Además, los días para los padres pueden parecer largos o complicados, puesto que deben atender todas las necesidades de sus hijos, y ahora también, las necesidades escolares. Por eso, lo ideal es que los niños sigan las rutinas escolares de la misma manera que lo harían estando en la escuela, aunque por supuesto, con flexibilidad, ya que no lo están y están viviendo una situación de confinamiento complicado para todos. En este sentido, es ideal que los niños hagan sus tareas escolares por la mañana. Dependiendo de las tareas escolares que los maestros y profesores hayan organizado para el día, así se deberán organizar las tareas en el hogar. Si tienes más de un niño, es importante que todos se sientan atendidos académicamente en todo momento. Los más mayores podrán tener una leve explicación pero podrán funcionar solos. Siguiendo las instrucciones de su profesores y junto con una agenda donde organizar por horas su faena, podrán ir avanzando. Los niños mas pequeños necesitarán sobre todo, que los padres y las madres les guíen, les ayuden, les orienten y sobre todo, que sean su mayor apoyo en el aprendizaje escolar. Sin agobiarles Es importante que los niños no se sientan agobiados por todos los deberes, ni tampoco es necesario que lo hagan todo seguido sin descansos. Dentro del horario para hacer las tareas escolares en casa, es importante que los niños tengan tiempo de descanso y de juego. De esta manera, podrán recargar las pilas para poder seguir con las actividades. Pero antes de ponerse a hacer sus deberes, es importante que al despertar desayunen y se aseen. Deben tener energía para poder hacer todas las actividades encomendadas por sus maestros o profesores. A mitad de mañana pueden parar para descansar, jugar y comer algo para recargar sus energías. Es preferible que las actividades escolares no se aleguen a la tarde, por lo que si se pueden acabar durante la mañana, mucho mejor. De esta manera podrán tener la tarde para jugar, descansar y estar en familia. Comunicación La comunicación es importante para todos las personas y también para los niños. Es importante que a través de las redes sociales los niños puedan mantener una buena comunicación tanto con sus maestros o profesores como con sus compañeros. Que vean que estamos todos en la misma situación y que ellos, están siendo un gran ejemplo a seguir por todos. Su paciencia, su tenacidad, su deberes hechos cada día, estar en casa en familia sin salir cuando están acostumbrados a salir cada día… ellos, los más pequeños de esta sociedad también son grandes héroes. Para que sigan siéndolo es importante que todos los padres y todas las madres, pongan de su parte y también tengan una gran responsabilidad social que le transmitan a sus hijos al quedarse en casa y organizando en el hogar, una normalidad dentro de todo el caos que nos toca vivir.

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