Calendario, cambios y notas clave de la Selectividad en Andalucía

Publicado por Emprendimiento en

Exámenes de acceso a la universidad

Los miles de estudiantes andaluces que se juegan su futuro académico en la Prueba de Acceso a la Universidad, la conocida Selectividad, ya tienen sobre la mesa el calendario definitivo para organizar su recta final de Bachillerato. Las fechas oficiales marcan el ritmo de estudio de institutos, academias y familias, que ajustan horarios y simulacros de examen a unos días muy concretos.

En el curso 2025/2026, la Junta de Andalucía ha confirmado un marco común de fechas, estructura de exámenes y criterios de corrección que será la referencia para todo el alumnado que aspire a una plaza en las universidades públicas andaluzas. Al mismo tiempo, se consolidan los cambios introducidos con la LOMLOE y se afinan aspectos como las ponderaciones y la forma de calcular la nota final de admisión.

Fechas oficiales de la Selectividad en Andalucía

El Distrito Único Andaluz, la plataforma que coordina la preinscripción y admisión en las diez universidades públicas de la comunidad, ha fijado el calendario de la PAU para el curso 2025/2026. La convocatoria ordinaria se celebrará los días 2, 3 y 4 de junio, mientras que la extraordinaria tendrá lugar el 30 de junio y los días 1 y 2 de julio.

Como viene siendo habitual, cada jornada comenzará con la citación del alumnado a las 8:00 de la mañana en las distintas sedes distribuidas por las provincias andaluzas. A partir de ahí, los exámenes se irán sucediendo en tres franjas principales: 8:30-10:00, 11:00-12:30 y 13:30-15:00, aunque cada universidad puede introducir pequeños ajustes horarios en función de la organización interna de sus campus.

Calendario de la Selectividad en AndalucíaCalendario de la Selectividad en Andalucía

El primer día de la prueba está reservado a las materias troncales comunes. El alumnado se examinará de Lengua Castellana y Literatura II en la primera franja; a media mañana será el turno de Historia de España o Historia de la Filosofía, y la sesión del mediodía se dedicará a la Lengua Extranjera de la fase de acceso.

En la segunda jornada, el horario se abre a las distintas modalidades de Bachillerato: Matemáticas II, Latín II, Análisis Musical II, Dibujo Artístico II o Ciencias Generales ocuparán la primera tanda; a continuación llegarán materias como Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II, Griego II, Artes Escénicas II o Dibujo Técnico Aplicado a las Artes Plásticas y al Diseño II. Al mediodía, el protagonismo será para asignaturas como Física, Empresa y Diseño de Modelos de Negocio, Coro y Técnica Vocal II o Movimientos Culturales y Artísticos.

Orden de exámenes y materias del tercer día

Alumnado preparando SelectividadAlumnado preparando Selectividad

El tercer día de Selectividad se concentra buena parte de las materias de especialidad más demandadas. En la primera franja horaria, el alumnado se enfrentará a exámenes de Biología, Geografía, Diseño, Dibujo Técnico II o Historia de la Música y de la Danza, según el itinerario cursado en Bachillerato.

A continuación llegará el turno de la fase de admisión de Lengua Extranjera para quienes busquen subir nota mediante un segundo idioma, junto con otras materias como Química, Literatura Dramática o Técnicas de Expresión Gráfico-Plástica. En la última franja, la jornada se cerrará con pruebas como Historia del Arte, Fundamentos Artísticos, Geología y Ciencias Ambientales o Tecnología e Ingeniería II.

En paralelo, se reservan huecos para los llamados exámenes de coincidencia horaria, destinados al alumnado que, por la combinación de su itinerario, tenga dos materias programadas en el mismo tramo. Estos ajustes permiten que cada estudiante pueda realizar todas las pruebas elegidas sin perder ninguna convocatoria por solapamiento.

La estructura se repite tanto en la convocatoria ordinaria como en la extraordinaria, de forma que quienes tengan que presentarse en julio encontrarán el mismo orden de exámenes, simplemente desplazado a las fechas de la fase extraordinaria: 30 de junio, 1 y 2 de julio.

Un modelo de examen más competencial y exigente

Modelo competencial de SelectividadModelo competencial de Selectividad

La PAU de este curso consolida el modelo derivado de la LOMLOE y de los acuerdos estatales para homogeneizar las pruebas entre comunidades autónomas. Esto se traduce en exámenes con más peso de las preguntas competenciales, que representan en torno al 20-25% del total, aunque el porcentaje concreto varía según la asignatura.

Este tipo de cuestiones obliga a que el estudiante no se limite a reproducir contenidos memorizados, sino que aplique los conocimientos a situaciones concretas, interprete documentos, razone y relacione ideas. El objetivo es evaluar de forma más realista la capacidad del alumnado para desenvolverse en contextos académicos y profesionales complejos.

Otro aspecto que se refuerza es la corrección lingüística en todas las materias, no solo en las de carácter idiomático. En cada examen se tendrá en cuenta la ortografía, la gramática, el léxico y la coherencia de las respuestas, penalizando errores de grafía, tildes y puntuación. Aunque el impacto de estas faltas es mayor en las asignaturas lingüísticas, también afectará a la calificación en el resto de materias.

La Junta de Andalucía ha señalado que se mantendrán criterios mínimos comunes de corrección en línea con las orientaciones de la Conferencia de Rectores (CRUE). Así, más allá del resultado final de un problema o una cuestión, se valorará de forma especial el proceso seguido, la claridad en la exposición y la precisión del lenguaje utilizado.

Estructura de la PAU: fase de acceso y fase de admisión

Alumnado en pruebas de accesoAlumnado en pruebas de acceso

El sistema andaluz de Selectividad se organiza en dos grandes bloques. Por un lado está la Prueba de Acceso, obligatoria, que se califica sobre 10 puntos y que deben superar todos los estudiantes que quieran acceder a la universidad. En esta parte el alumnado se examina de Lengua Castellana y Literatura II, una Lengua Extranjera, Historia de España o Historia de la Filosofía y una materia de modalidad de Bachillerato.

Por otro lado se encuentra la Prueba de Admisión, de carácter voluntario, orientada a mejorar la nota de acceso para las titulaciones con notas de corte más altas. En esta fase adicional el estudiante puede presentarse hasta a tres materias específicas extra y a un segundo idioma, eligiendo estratégicamente aquellas asignaturas que ofrecen mayor beneficio según la carrera a la que aspira.

Para superar la fase obligatoria no es necesario alcanzar una nota mínima en cada examen por separado; se tiene en cuenta la Calificación de la Fase de Acceso (CFA), que debe ser igual o superior a 4 puntos (calculada con tres cifras decimales) una vez ponderadas todas las pruebas comunes. Los exámenes individuales, por su parte, se corrigen con hasta dos cifras decimales.

La nota de acceso a la universidad se obtiene combinando un 60% de la media de Bachillerato (1.º y 2.º) y un 40% de la calificación de la fase obligatoria de la PAU. Sobre ese resultado se podrán sumar hasta 4 puntos adicionales procedentes de la Prueba de Admisión, por lo que el máximo teórico de nota de admisión es de 14.

Cómo funcionan las ponderaciones y qué cambios llegan

En la fase voluntaria entran en juego las llamadas ponderaciones, los coeficientes que multiplican la calificación de una asignatura específica para convertirla en puntos adicionales de admisión. Estos coeficientes suelen ser de 0,1 o 0,2 (y en algunos casos 0,15) y solo se aplican si el alumnado obtiene una nota igual o superior a 5 en esa materia.

Por ejemplo, si una asignatura pondera 0,2 para un determinado grado y el estudiante saca un 10 en ese examen, sumará 2 puntos extra a su nota de acceso (10 x 0,2 = 2). Si la ponderación es 0,1, el mismo resultado aportaría 1 punto adicional. Las universidades andaluzas tienden a asignar el coeficiente máximo de 0,2 a las materias con relación directa con la titulación, mientras que otras asignaturas más alejadas de ese ámbito suelen ponderar 0,1 o incluso 0.

De cara a la Selectividad de este curso, se introducen cambios relevantes en algunas materias. Uno de los más comentados afecta a Ciencias Generales, que deja de ponderar con 0,2 en numerosos grados de las ramas de Ciencias, Ciencias de la Salud, Ingeniería y Arquitectura. Esto reduce su peso estratégico en carreras como Medicina, Enfermería, Fisioterapia u Odontología, donde antes podía marcar diferencias significativas en la nota de admisión.

También se reajusta el uso de las Matemáticas II y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II. Hasta ahora, muchos estudiantes se examinaban de ambas para aprovechar que podían ponderar con 0,2 en ciertos grados. Sin embargo, en esta convocatoria solo se tendrá en cuenta una de ellas (la que aporte mayor beneficio) junto con otra materia distinta para el cálculo de la nota final, lo que limita la posibilidad de acumular puntos con dos versiones de la misma competencia.

Para tomar decisiones con criterio resulta esencial consultar las tablas de ponderaciones actualizadas del Distrito Único Andaluz, donde se especifica qué asignaturas ponderan 0,1, 0,15 o 0,2 en cada título universitario. Estas tablas permiten diseñar una estrategia de exámenes voluntarios adaptada a las notas de corte de la titulación elegida.

Cálculo de la nota final y peso del Bachillerato

La nota de admisión a la universidad no depende solo de lo que ocurra en esos tres días de exámenes. La trayectoria previa en Bachillerato tiene un peso dominante en el resultado. La fórmula oficial establece que la media de 1.º y 2.º de Bachillerato supone el 60% de la nota de acceso, mientras que la Fase de Acceso de la PAU aporta el 40% restante.

En términos prácticos, esto significa que una media alta en Bachillerato puede amortiguar un resultado más flojo en la Selectividad, y al revés: una mala trayectoria previa será difícil de compensar, incluso con buenos exámenes en junio. A esta base (máximo 10 puntos) se añaden luego los puntos de ponderación de la fase voluntaria, hasta un máximo de 4.

La combinación adecuada de asignaturas en la Prueba de Admisión es la clave para acercarse a las notas de corte más exigentes. Carreras como Medicina, Fisioterapia, Ingeniería Aeroespacial o dobles grados muy demandados suelen requerir calificaciones finales muy próximas a 13 o 14 puntos, de modo que la elección de materias específicas se convierte en un auténtico ejercicio de estrategia.

Conviene, además, que el alumnado tenga en cuenta que las notas de corte no son fijas. Cada año se calculan a partir de la calificación del último estudiante que ha conseguido plaza en un grado concreto, en una universidad y por una vía de acceso determinada. Por tanto, las referencias de años anteriores, disponibles en la web del Distrito Único Andaluz, solo tienen carácter orientativo.

Publicación de notas y plazos de solicitud

Una vez terminados los exámenes, la atención se traslada al calendario de resultados y admisión. Según la planificación oficial, las notas de la convocatoria ordinaria se publicarán el 11 de junio, a partir de las 10:00 horas. En la extraordinaria, las calificaciones verán la luz el 9 de julio, en torno a las 8:00 horas.

Desde el momento en que se hacen públicas las calificaciones ordinarias se abre un periodo fundamental: el de solicitud de plaza en el sistema universitario público andaluz. El plazo para registrar la preinscripción a través del Distrito Único Andaluz se extenderá, de acuerdo con la resolución publicada en el BOJA, desde el 11 de junio hasta el 22 de junio.

Durante esos días, cada estudiante deberá completar un formulario electrónico único en el que ordenará por preferencia todas las titulaciones y centros andaluces en los que estaría dispuesto a matricularse. Ese orden es vinculante para todo el proceso de admisión, de modo que conviene incluir un número suficiente de opciones y colocarlas con cuidado para evitar problemas posteriores.

En el caso de la convocatoria extraordinaria, el procedimiento es similar. El 9 de julio, coincidiendo con la publicación de las notas, se abre también el plazo para presentar solicitudes de admisión, que se integran en el mismo sistema de adjudicación de plazas, con sus propias fechas para las fases de julio, septiembre y octubre.

Adjudicación de plazas y listas de resultas

El calendario de adjudicación de plazas en Andalucía está muy pautado. Para la fase ordinaria, la primera adjudicación se publicará el 3 de julio. Entre el 3 y el 9 de julio los estudiantes podrán presentar alegaciones o reclamaciones, formalizar su matrícula en la carrera asignada, reservar plaza o confirmar su permanencia en lista de espera, según cada caso.

La segunda adjudicación llegará el 16 de julio, con un plazo de gestión que abarcará del 16 al 20 de julio para repetir el mismo conjunto de trámites: reclamaciones, matrícula, reserva o confirmación en listas de espera. Quienes no tengan todavía plaza asignada deberán seguir muy de cerca su expediente, ya que no interactuar con el sistema en los plazos marcados implica la exclusión automática del proceso.

A partir de ahí comenzará el turno de las listas de resultas, que sirven para ir ocupando las vacantes que vayan quedando. Se han fijado cinco oleadas para la fase ordinaria, con publicaciones previstas el 24 de julio, 3 de septiembre, 11 de septiembre, 24 de septiembre y 8 de octubre. Cada lista va acompañada de un plazo concreto para realizar matrícula o confirmar la permanencia en el procedimiento.

En la fase extraordinaria, el esquema es similar pero desplazado en el tiempo. La primera adjudicación está prevista para el 24 de julio y la segunda para el 3 de septiembre. A continuación se abrirán tres listas de resultas adicionales, con fechas comprendidas entre el 11 de septiembre y el 8 de octubre, hasta agotar todas las plazas disponibles en el sistema público andaluz.

Cupos de acceso y reserva de plazas

El procedimiento de admisión distingue entre un cupo general, que reúne la mayoría de las plazas de cada grado y universidad, y varios cupos específicos destinados a colectivos con especial consideración. Entre estos últimos se encuentran quienes acceden con titulación universitaria o equivalente (1% de las plazas), los estudiantes con discapacidad o necesidades educativas especiales asociadas (5%) y los deportistas de alto nivel o alto rendimiento (3% en general y hasta 8% en Fisioterapia y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte).

También cuentan con cupos reservados los mayores de 25 años (2%), los mayores de 40 y 45 años con experiencia laboral o profesional (2%) y las personas en riesgo de exclusión social residentes en Andalucía, Ceuta y Melilla, que disponen de un 1% adicional de plazas que se suma y no se descuenta del cupo general.

Una vez finalizadas las adjudicaciones de la fase ordinaria, las plazas vacantes de cada uno de los cupos de reserva se acumulan al cupo general. Si tras agotar las listas de espera siguen quedando plazas libres, estas se ofertan en la fase extraordinaria y, más adelante, se reparten siguiendo estrictamente el orden de la lista de espera mediante las listas de resultas.

Es fundamental que cada aspirante consulte con frecuencia su situación en el Distrito Único Andaluz y actúe dentro de los plazos establecidos. En cada adjudicación solo se puede tener una plaza activa en un único centro y titulación, por lo que se deberá optar entre matricularse, reservar o seguir esperando una opción de mayor preferencia.

Con este calendario y estas normas ya claras, el acceso a la universidad en Andalucía entra en una fase de máxima intensidad, donde la planificación del estudio, la elección acertada de materias específicas y una buena gestión de los plazos administrativos pueden marcar la diferencia entre quedarse a las puertas o lograr la plaza deseada en el grado soñado.


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