por qué siguen siendo importantes
Durante los últimos años, el debate sobre los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) ha estado marcado por posturas encontradas. Mientras algunos sectores han cuestionado su efectividad e incluso han impulsado narrativas anti-ESG, los inversionistas parecen enviar un mensaje distinto: lejos de perder relevancia, estos factores continúan siendo determinantes al momento de evaluar riesgos y oportunidades de negocio.
Una encuesta de GlobeScan aplicada a más de 8 mil inversionistas minoristas en 23 mercados confirma una tendencia que desafía las percepciones más escépticas. A pesar del cambio en el lenguaje sobre inversión responsable y del ruido mediático alrededor de los ESG, las convicciones que impulsan estas decisiones permanecen firmes.
El riesgo climático, la desigualdad económica y la búsqueda de rendimientos sostenibles siguen estando en el centro de la conversación financiera.
Accionistas y ESG: una relación que se mantiene firme
Hablar de accionistas y ESG ya no implica únicamente abordar temas reputacionales o estrategias de sostenibilidad corporativa. Para muchos inversionistas, estos factores se han convertido en una lente para interpretar la capacidad de resiliencia de una empresa frente a riesgos complejos y cada vez más visibles.
Los resultados del estudio muestran que poco más del 80% de los encuestados en 2025 considera que la desigualdad económica representa uno de los principales riesgos para los inversionistas, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en 2020. De manera similar, la percepción del cambio climático como un riesgo relevante para la inversión se mantuvo estable durante el mismo periodo.

Esta consistencia resulta especialmente significativa si se considera el contexto reciente. En distintos mercados se intensificó la retórica anti-ESG, cuestionando el valor de integrar criterios de sostenibilidad en las decisiones financieras. Sin embargo, los datos sugieren que los inversionistas han optado por priorizar señales de largo plazo sobre debates coyunturales.
¿Por qué los accionistas y ESG siguen siendo relevantes?
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio está relacionado con el desempeño financiero. La idea de que las inversiones responsables pueden generar mayores rendimientos ganó terreno entre los inversionistas minoristas. En 2025, el acuerdo total con esta afirmación aumentó siete puntos porcentuales hasta alcanzar el 77%.
Además, el porcentaje de quienes expresaron un acuerdo firme respecto a esta relación también creció siete puntos, situándose en 32%. Esto refleja un cambio importante: la responsabilidad corporativa ya no se percibe únicamente como una obligación ética o regulatoria, sino como un elemento vinculado directamente con la rentabilidad.
El fortalecimiento de esta percepción envía una señal clara al mercado. Para muchos inversionistas, las empresas capaces de gestionar riesgos sociales y ambientales con eficacia tienen mayores posibilidades de generar valor sostenido en el tiempo, incluso en contextos económicos inciertos.

La desigualdad y el clima siguen marcando las decisiones de inversión
Durante mucho tiempo, los factores financieros tradicionales dominaron las conversaciones entre inversionistas. Sin embargo, hoy variables como la desigualdad económica o los impactos del cambio climático forman parte de los análisis estratégicos sobre desempeño empresarial y estabilidad de largo plazo.
La persistencia de estas preocupaciones indica que muchos accionistas ya no entienden la sostenibilidad como un elemento aislado, sino como una dimensión integrada a la gestión del riesgo. Las afectaciones derivadas de fenómenos climáticos, tensiones sociales o brechas económicas pueden traducirse en interrupciones operativas, pérdida de reputación o menor competitividad.
Desde esta perspectiva, accionistas y ESG conforman una conversación que va más allá de tendencias temporales. Se trata de entender cómo una organización se prepara para enfrentar desafíos sistémicos que podrían impactar tanto sus operaciones como su capacidad de crecimiento.
Lo que las empresas deben entender sobre accionistas y ESG
Para las empresas, estos resultados implican un cambio importante en la manera de comunicar y ejecutar sus estrategias de sostenibilidad. Ya no basta con presentar iniciativas sociales o ambientales como elementos complementarios de posicionamiento de marca. Hoy existe una expectativa más alta por parte de los inversionistas.
La evidencia apunta a que abordar de manera creíble problemáticas como la desigualdad o el riesgo climático puede fortalecer la confianza de los accionistas, especialmente cuando estas acciones están claramente vinculadas con la resiliencia empresarial y la creación de valor.

En otras palabras, accionistas y ESG representan una relación cada vez más orientada hacia la rendición de cuentas y los resultados tangibles.
Las organizaciones que logren conectar sus prácticas responsables con desempeño financiero y visión de largo plazo podrían estar mejor posicionadas para mantener el respaldo de sus inversionistas.
La encuesta de GlobeScan, realizada entre julio y agosto de 2025 a más de 8,400 consumidores que poseen acciones en 23 mercados, deja ver un panorama claro: las convicciones detrás de la inversión responsable no solo permanecen, sino que en algunos casos se fortalecen. Pese a los cambios en el discurso público, los factores ESG siguen influyendo en la forma en que muchos inversionistas evalúan el futuro de las compañías.
En un entorno donde la confianza se ha convertido en uno de los activos más valiosos, las empresas enfrentan un reto cada vez más evidente: demostrar que sus compromisos ambientales y sociales no son promesas aisladas, sino parte de una estrategia capaz de sostener el desempeño y generar valor en el largo plazo. Aquí radica, precisamente, la vigencia de accionistas y ESG en la conversación empresarial actual.