Oposiciones históricas para 717 plazas en la sanidad pública de Asturias

Fin de semana intenso en Oviedo para miles de profesionales sanitarios. La sanidad pública asturiana afronta una convocatoria considerada por muchos como una de las oposiciones más grandes de su historia reciente, con centenares de plazas en juego y aulas llenas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo.
El Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) ha puesto en marcha un proceso selectivo para adjudicar 717 plazas fijas de personal facultativo repartidas en 33 especialidades. En total, se han admitido 3.094 aspirantes, una cifra que refleja tanto el interés de los profesionales de la región como el tirón que ejerce Asturias sobre médicos y titulados sanitarios de toda España.
Una macroconvocatoria con 717 plazas y más de 3.000 aspirantes


La oposición concentra en un solo fin de semana los exámenes para cubrir 717 plazas de personal facultativo dentro de las ofertas de empleo público de 2022, 2023 y 2024. Se trata de plazas estatutarias del Sespa que abarcan desde la atención primaria hasta servicios hospitalarios altamente especializados.
Según los datos facilitados por la Administración asturiana, 3.094 profesionales han sido admitidos a estas pruebas. Entre ellos figuran médicos de familia, especialistas hospitalarios y otros titulados sanitarios superiores. Una parte muy relevante llega de fuera de la región: 1.172 aspirantes proceden de otras comunidades autónomas, lo que supone en torno al 38-40% del total, un porcentaje que el Principado interpreta como muestra del atractivo de su sistema sanitario.
De hecho, varias especialidades acumulan contingentes especialmente numerosos. El caso más llamativo es el de Medicina de Familia, donde 459 candidatos compiten por 182 plazas en la red de atención primaria, uno de los ámbitos más tensionados por las jubilaciones y la falta de relevo generacional.
En otras áreas clave, como psiquiatría, cardiología o pediatría, también se registran ratios muy altos de aspirantes por puesto. Por ejemplo, en psiquiatría se miden 72 especialistas para 30 plazas, mientras que en cardiología 95 facultativos se presentan para 17 puestos, cifras que ilustran la magnitud de la convocatoria.
Dos días de exámenes maratonianos en la Facultad de Medicina


El dispositivo de pruebas se concentra en las aulas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo, un escenario bien conocido por muchos de los opositores que allí se formaron y que ahora regresan para intentar consolidar su plaza. Las sesiones se reparten a lo largo de los días 29 y 30 de noviembre, en turnos de mañana y tarde.
Cada examen tiene una duración de 120 minutos y se ha organizado una secuencia muy ajustada de llamamientos para poder abarcar las 33 especialidades. El sábado por la mañana se abren las oposiciones con Pediatría de Atención Primaria, Medicina Intensiva, Radiofísica Hospitalaria, Urología y Técnico de Salud Pública a las 9:00 horas. A las 9:30 es el turno de Hematología, Microbiología, Anatomía Patológica y Farmacia de Atención Primaria, y a las 10:00 entran en juego Cardiología, Neurología, Psiquiatría y Neumología.
Durante la tarde del sábado, las pruebas continúan a ritmo similar. A las 15:30 se examinan los aspirantes de Aparato Digestivo, Anestesiología y Reanimación y Cirugía General. Media hora más tarde, a las 16:00, comienzan los exámenes de Radiodiagnóstico, Otorrinolaringología, Oftalmología, Geriatría y Cirugía Vascular. La sesión se cierra a partir de las 16:30 con las pruebas de Nefrología, Ginecología, Traumatología y Médico de Urgencias de Atención Primaria.
El domingo por la mañana se reserva a varias áreas muy demandadas en el ámbito hospitalario. A las 9:00 se examinan los médicos de Urgencia Hospitalaria; a las 9:30 se celebra la prueba de Farmacia Hospitalaria y Pediatría y sus áreas específicas; y a las 10:00 llega el turno de Medicina Interna y Odontoestomatología.
La tarde del domingo concentra una de las citas más esperadas: Medicina de Familia, con 182 plazas y 459 personas inscritas, que inicia su examen a las 15:30. El bloque de oposiciones se completa a partir de las 16:30 con las especialidades de Análisis Clínicos y Psicología Clínica, poniendo fin a un fin de semana que el propio Sespa considera histórico por volumen de exámenes y complejidad organizativa.
Un proceso diseñado para estabilizar la plantilla y reducir la temporalidad


Más allá de las cifras de inscritos y del despliegue logístico, el objetivo de fondo es claro: reforzar el empleo estable en la sanidad pública asturiana. La Consejería de Salud subraya que estas 717 plazas forman parte de un proceso global en el que se ofertan más de 2.000 puestos estatutarios, con la meta de situar la temporalidad del Sespa por debajo del 8%.
Esta macrooposición encaja dentro de una estrategia de estabilización iniciada en 2022, que ya permitió adjudicar todas las plazas previstas antes del 31 de diciembre de 2024. Durante este año se han ido realizando rondas sucesivas de adjudicación para cubrir vacantes surgidas por renuncias, de modo que quienes obtuvieron plaza en anteriores procesos llegaran con su destino asignado antes de arrancar esta nueva fase.
La propia consejera de Salud, Concepción Saavedra, ha remarcado que la convocatoria no solo persigue consolidar a personal interino, sino también convertir a Asturias en un polo de atracción para profesionales de otras comunidades. Según sus palabras, la rapidez en sacar las plazas tras finalizar el proceso de estabilización y las condiciones de la oferta explican la alta participación y el elevado porcentaje de opositores de fuera de la región.
En paralelo, la Administración reconoce que existe déficit de especialistas en varias áreas, entre ellas medicina de familia, dermatología, psiquiatría, anestesiología, radiodiagnóstico y urología. La idea es que estas oposiciones contribuyan a cubrir esos huecos y a garantizar el relevo generacional en servicios especialmente tensionados, como la atención primaria o determinadas unidades hospitalarias.
El calendario que maneja la Consejería sitúa la adjudicación definitiva de estas más de 700 plazas a lo largo de 2026. Las especialidades con menos número de candidatos se resolverán previsiblemente antes, mientras que las categorías más masivas -como enfermería, celadores, administrativos o algunas áreas médicas amplias incluidas en el conjunto de OPE- podrían extenderse hasta finales de 2026 o principios de 2027.
Cambios en el modelo de examen: un único test sin penalización


Uno de los aspectos que más comentarios ha generado entre los aspirantes es el nuevo formato de las pruebas. El Sespa ha decidido sustituir la tradicional estructura de dos ejercicios por un único examen por categoría, de carácter teórico-práctico y con preguntas tipo test. Este cambio se enmarca en una normativa aprobada en 2016 que generaliza el uso de cuestionarios objetivos para los procesos selectivos sanitarios en Asturias.
Además, la convocatoria introduce un elemento que muchos opositores consideran especialmente atractivo: las respuestas incorrectas no restarán puntos. Esta ausencia de penalización reduce el riesgo a la hora de responder y, según quienes se presentan, hace el examen más asumible y directo, al evitar que los errores ponderen negativamente en la nota final.
Otra novedad relevante afecta a los requisitos de acceso. En esta ocasión, se permite participar a quienes dispongan de la titulación exigida en el momento del examen, y no necesariamente en la fecha de inscripción. Esta medida beneficia especialmente a personal médico y de enfermería que finaliza su formación especializada en fechas próximas a la prueba y que, de este modo, puede concurrir sin tener que esperar a una futura convocatoria.
Todo ello se integra dentro de una macrooposición sanitaria en la que, sumando todas las categorías, están en juego más de 2.000 plazas y se han inscrito más de 65.000 profesionales en el conjunto de procesos del Sespa. Dentro de este paquete, las categorías médicas acumulan 722 puestos, a los que se añaden plazas de enfermería, TCAE, auxiliares administrativos, celadores y otros perfiles como fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o higienistas dentales.
Las autoridades sanitarias confían en que este modelo simplificado de examen, unido a la amplitud de la oferta, contribuya a atraer talento joven y facilitar la incorporación de nuevas generaciones al sistema sanitario asturiano, algo clave para afrontar el relevo por jubilaciones y la creciente demanda asistencial.
Un dispositivo logístico y de seguridad a gran escala
El volumen de aspirantes y el número de pruebas han obligado al Principado a desplegar un importante operativo administrativo, logístico y de seguridad. Desde abril se han constituido equipos multidisciplinares encargados de diseñar los pliegos técnicos, planificar los exámenes y coordinar a los diferentes actores implicados.
En la Facultad de Medicina trabajan este fin de semana unos 30 colaboradores dedicados a la recepción y distribución de opositores en las aulas, así como al control del desarrollo de los exámenes. A ellos se suman los tribunales de oposición, el personal del Sespa que presta apoyo administrativo e informático y la empresa encargada de la lectura óptica y corrección de las hojas de respuesta.
En paralelo, se ha preparado un dispositivo específico de seguridad para garantizar la confidencialidad de las pruebas y la limpieza del proceso. El contenido de los exámenes se ha determinado mediante sorteo ante notario y se han activado protocolos de custodia en todas las fases: desde la impresión hasta el transporte y almacenamiento, incluyendo el uso de precintos y controles de acceso.
También se ha trabajado de forma coordinada con los cuerpos de seguridad y el sistema de transporte público. La Policía Local de Oviedo supervisa los accesos al entorno de la Facultad, la Policía Nacional refuerza la seguridad perimetral y la Guardia Civil de Tráfico gestiona la circulación en los principales puntos de entrada a la ciudad. Además, la empresa municipal TUA y el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA) han ajustado y ampliado las líneas de autobús para facilitar la llegada de los opositores.
Los detalles prácticos sobre horarios, accesos y distribución de aulas se encuentran disponibles en la web Astursalud desde el 24 de noviembre, de modo que los candidatos cuentan con información anticipada para organizar desplazamientos y prever los tiempos de entrada a los edificios.
Perfiles de los aspirantes y expectativas ante las plazas
El ambiente en los pasillos y alrededores de la Facultad de Medicina mezcla nervios, esperanza y cierta sensación de «ya era hora» entre quienes llevan años encadenando contratos temporales. Muchos de los opositores cuentan con una amplia experiencia asistencial y ven en esta convocatoria la oportunidad de fijar por fin su puesto en el sistema sanitario público.
La edad media ronda la treintena, con una presencia destacada de profesionales que acaban de completar su formación MIR. Algunos de ellos vienen sobre todo a medir fuerzas y familiarizarse con el tipo de examen de cara a futuras oposiciones en sus comunidades de origen, aunque no descartan quedarse si logran plaza en Asturias.
Es el caso, por ejemplo, de especialistas de comunidades como Madrid, Galicia, Navarra, La Rioja o Castilla y León, que han viajado a Oviedo atraídos por el volumen de plazas ofertadas en determinadas disciplinas. En áreas como Microbiología o Cardiología, varios aspirantes subrayan que el número de puestos disponibles en Asturias supera con creces el de otros territorios, lo que, unido a la ausencia de penalización por respuesta incorrecta, convierte la cita en una opción especialmente interesante.
Entre quienes ya trabajan en el Sespa, la percepción general es que esta oposición abre la puerta a dejar atrás años de inestabilidad y contratos sucesivos. Especialistas en psiquiatría, neumología o pediatría que llevan tiempo en hospitales como el HUCA o el San Agustín confían en que la convocatoria les permita «oficializar» una labor que ya desempeñan desde hace años.
La participación está siendo elevada, con tasas de asistencia que en varias especialidades superan el 90%. En convocatorias recientes para otras categorías sanitarias celebradas en Gijón, la asistencia rondó el 75%, por lo que en esta ocasión las autoridades sanitarias esperaban -y están constatando- un absentismo menor, especialmente en las áreas con más déficit de personal.
Asturias se juega mucho en este intenso fin de semana de exámenes: 717 plazas que deben apuntalar la estructura de su sanidad pública, reducir la precariedad y atraer nuevos profesionales. Con un modelo de prueba más sencillo, un operativo de seguridad reforzado y una participación masiva dentro y fuera de la región, la convocatoria del Sespa se ha convertido en una referencia en el panorama de oposiciones sanitarias, llamada a marcar el futuro inmediato de la atención sanitaria en el Principado.
