La estrategia publicitaria de Laserum que utiliza la ironía para hablar de depilación corporal
La temporada de verano suele traer consigo una presión social implícita vinculada a la exposición de los cuerpos en las playas y piscinas, un escenario donde los tiempos de la rutina no siempre coinciden con los planes de autocuidado personal. Ante esta situación, que genera incomodidad en muchas personas cuando no han tenido el margen necesario para acudir a su sesión de depilación, ha surgido una iniciativa que aborda el problema desde la ironía y la cercanía. La conocida marca de depilación Láserum ha decidido aliarse con la agencia creativa Fácil para lanzar una línea de ropa de baño de edición limitada cuyo diseño busca precisamente convertirse en el centro de todas las miradas, aliviando de forma divertida la preocupación por cualquier vello que haya quedado fuera de lugar.
La estrategia se basa en una premisa muy sencilla que consiste en diseñar trajes de baño con una estética tan llamativa y sobrecargada que resulte imposible fijarse en otra cosa. La colección incluye una variedad de opciones que van desde bikinis hasta bañadores tradicionales, pasando por slips, bóxers y bermudas, todos ellos decorados con multitud de elementos gráficos, logotipos y combinaciones de colores estridentes. Esta llamativa saturación visual funciona como un elemento distractor idóneo para normalizar un imprevisto común del verano, demostrando que la moda también puede ser una herramienta excelente para reírse de las propias inseguridades cotidianas.

Los creadores de esta campaña explican que, aunque los tratamientos estéticos ayudan a que las personas se sientan más cómodas en su piel, es completamente comprensible que el ritmo diario impida a veces llegar a todo lo planificado. Por ello, en lugar de plantear la depilación desde una exigencia rígida, optaron por construir una alternativa desenfadada que invita a la autoaceptación a través del humor. La propuesta anima a los usuarios a no esconderse si no han tenido tiempo de depilarse, sugiriendo que la solución puede ser tan simple y divertida como lucir una prenda que acapare todo el protagonismo visual durante las vacaciones.
La acción no se ha quedado únicamente en un concepto publicitario para internet, sino que las prendas se han fabricado realmente y se pueden adquirir como una edición de colección a través de los canales oficiales de la marca. Para dar a conocer la iniciativa, se ha puesto en marcha un despliegue que incluye un spot principal, formatos pensados para redes sociales y la participación de creadores de contenido que vestirán estas particulares piezas a lo largo de las próximas semanas. Aunque los meses más calurosos del año no coinciden con la época de mayor actividad en los centros de depilación, los responsables de la iniciativa señalan que es justamente ahora cuando este tema genera más conversaciones en la calle, lo que convierte al proyecto en una oportunidad magnífica para conectar con el público.

Esta colaboración refleja de igual modo la filosofía de la agencia Fácil, que busca resolver las necesidades comunicativas de las compañías mediante ideas directas y sin complicaciones innecesarias. Su trayectoria demuestra que establecer relaciones sencillas y honestas entre las marcas y las personas es el camino más corto para lograr un impacto real en la sociedad. Al apostar por la naturalidad y dejar a un lado los mensajes solemnes o de perfección inalcanzable, este proyecto se posiciona como un ejemplo de cómo la publicidad actual puede aliarse con la empatía para transformar un pequeño momento de timidez en una gran oportunidad para sonreír.