En el Día Internacional de la Cerveza, brindemos también por la transparencia
Las campañas construyen narrativa. Pero las respuestas construyen confianza.
Hay cervezas claras, oscuras, ámbar, turbias, filtradas, artesanales, industriales. Con alcohol y sin alcohol. Esa diversidad es parte de lo que las hace interesantes.
Con la transparencia pasa algo parecido. También hay de varios tipos. Y una de las menos frecuentes —pero de las más reveladoras— es la que explica cómo se toman las decisiones.
Hace unas semanas, en Nuevo León, el gobierno anunció varias activaciones para ambientar el Mundial 2026. Entre ellas, una en la que Grupo Modelo participaría ofreciendo cerveza de manera gratuita en espacios públicos.
La noticia abrió preguntas razonables. No por sospecha, sino por simple lógica: cuando una empresa privada colabora con una autoridad pública, conviene entender el marco. ¿Era una donación? ¿Un patrocinio? ¿Una activación comercial? ¿Qué compromisos tiene el acuerdo? ¿Qué responsabilidades asumía cada parte?
Preguntamos.
Grupo Modelo, a través de su agencia de relaciones públicas, respondió con información clara aunque general sobre la postura de la empresa: consumo responsable, capacitación de vendedores, promoción de cerveza sin alcohol y medidas para una convivencia segura. Fue una respuesta útil.
Cuando insistimos pidiendo una segunda capa —la naturaleza del acuerdo, si había contraprestaciones, los mecanismos de cumplimiento—, esa información nunca llegó. Mutis.
El episodio, en sí, terminó ahí.
Lo interesante empieza después.
Grupo Modelo forma parte de Anheuser-Busch InBev, una de las cerveceras más grandes del mundo. Su propósito dice: “Dream Big to Create a Future with More Cheers” (“Soñamos en grande para crear un futuro con más motivos para brindar”). Y detrás de ese propósito hay una agenda seria en sostenibilidad, ética y consumo responsable. Justamente por eso, este tipo de preguntas no deberían sentirse como una molestia o incomodidad, sino como una oportunidad de darle cuerpo a ese discurso.
Porque no todas las preguntas periodísticas buscan encontrar un problema. Muchas solo quieren entender una decisión.
Las empresas ya saben comunicar muy bien lo que hacen. Economía circular, agricultura regenerativa, derechos humanos, diversidad, consumo responsable. Eso ya está. Y es bueno.
El siguiente paso, quizá, sea comunicar con la misma naturalidad cómo llegan a esas decisiones.
Comunicar acciones construye reputación. Explicar decisiones construye confianza. Y no son exactamente lo mismo.
Las áreas de comunicación y las agencias de relaciones públicas son muy buenas construyendo puentes. El punto es que esos puentes se vuelven más sólidos cuando también permiten el regreso: no solo para empujar un mensaje, sino para responder lo que no venía en el comunicado.
Hoy las organizaciones ya no solo se miden por lo que hacen. También por la disposición a explicar por qué lo hacen, con quién lo hacen y bajo qué criterios. Quizá esa sea una de las conversaciones que vienen.
Hoy es el Día Internacional de la Cerveza. Seguramente muchos levantaremos un vaso. Mientras la espuma está arriba, la cerveza se ve de una forma. Cuando baja, aparece otra.
Con la comunicación corporativa pasa algo parecido.
Las campañas llaman la atención. Las narrativas generan interés. Pero la transparencia se nota cuando la espuma desaparece y todavía se puede ver el fondo del vaso.
Porque la transparencia no consiste en controlar la conversación. Consiste en estar dispuesto a ampliarla.
Esto no busca ser un reclamo ni un señalamiento; es, más bien, una lección sobre cómo la reputación de una gran marca se pone a prueba en las pequeñas decisiones.
Para un gigante como Grupo Modelo, abrir la conversación sobre el cómo y el porqué de sus alianzas no restará valor a su narrativa. Al final, las grandes marcas no solo se miden por el impacto de sus activaciones o por la calidad de su producto, sino por la solidez de la confianza que están dispuestas a sostener con su comunidad.
Brindemos, pues, porque las respuestas del futuro tengan tanta transparencia como el propósito que las inspira.