De la utopía a la realidad: la historia de las piscinas naturales

Publicado por Emprendimiento en

Hace más de veinte años lancé, junto con Leif Joachim, un proyecto que muchos me dijeron que nunca funcionaría en España: las piscinas naturales.
Hoy, dos décadas después, no solo siguen funcionando, sino que están en pleno auge, repartidas por todo el territorio español, con clientes profundamente satisfechos que disfrutan de un oasis natural en sus jardines.

Los inicios: cuando nadie creía

El primer artículo que escribí apareció en El Jardín de Carles Herrera. Aquello fue la chispa que abrió paso a entrevistas y reportajes en medios de primer nivel: ABC en páginas centrales, Telemadrid, Telecinco, Antena 3, revistas como InStyle y muchas más. También recuerdo con cariño la primera venta en Madrid.

No fue un camino fácil: era un mercado completamente nuevo en España, y la resistencia inicial era grande. Pero cada paso, cada entrevista y cada cliente satisfecho confirmaba que estábamos creando algo muy grande: estábamos introduciendo una nueva forma de relacionarnos con la naturaleza.

El arte de Leif Joachim

Nada de esto hubiera sido posible sin la creatividad, la sensibilidad y la visión de Leif Joachim, el auténtico artista detrás del diseño de cada piscina.

Su talento va mucho más allá del diseño: Leif entiende que una piscina natural no es un producto convencional, y por eso acompaña a los clientes en el proceso de descubrir sus particularidades. Desde el primer momento explica con claridad que el agua nunca será tan inmaculada como en una piscina química; será limpia, transparente y saludable, pero con una ligera tonalidad verde, como ocurre en un lago o un río.

Para que el cliente pueda apreciar su belleza real, Leif organiza visitas a piscinas nuevas, seminuevas y ya consolidadas, permitiendo que lo vean “en vivo”. Al principio, algunos clientes perciben como un “inconveniente” lo que en realidad es la esencia de lo natural. Sin embargo, con el tiempo descubren todas las bondades de este concepto: integración total en el jardín, creando armonía con piedras, maderas y plantas y, sobre todo, un espacio saludable, ecológico y decorativo.

Esa combinación de arte, honestidad y paciencia ha convertido a Leif en un verdadero pionero: un creador capaz de transformar cualquier espacio en un oasis natural que conecta belleza, funcionalidad y respeto por la vida.

¿Qué es una piscina natural o estanque de baño?

Cuando empezamos hace más de veinte años, muchos no sabían cómo llamar a este sistema de baño tan especial. Algunos hablaban de “piscinas naturalizadas” o de “biopiscinas”.
En alemán, mi lengua materna, la palabra es “Schwimmteich”, que significa literalmente “estanque de baño”. Sin embargo, esa traducción al español podía dar la impresión equivocada: un agua estancada, sin vida. Sin embargo, estas piscinas no tienen nada de eso: son agua viva, en movimiento, con energía, un ecosistema que respira y transmite una sensación única cuando te sumerges en él.

Por eso elegí inspirarme en el inglés y usar el término “natural pool”, que registramos como “piscina natural”. Ese fue el nombre que abrió camino, y con él creamos una marca pionera en España.

Con el tiempo, algunas personas  llegaron a ver nuestras piscinas y pudieron copiar el concepto. Para mí fue siempre una buena señal: significa que la idea tenía fuerza, que era imposible de frenar.

Al principio nos decían que no iba a funcionar. Hoy, ver que este sistema se ha extendido por toda España, con clientes felices y entusiasmados, es para mí la mejor prueba de lo que significa dejar huella.

Porque esta es mi convicción: la nueva era no es la de competir, sino la de compartir.

Eso no quita que queramos vivir de nuestro trabajo, por supuesto. Pero compartir conocimiento y abrir camino es también una manera de prosperar y multiplicar el impacto positivo.

Piscina natural en espacio reducido; profundidad 2m, año 2010
Zona baño 9m2 dos zonas regeneración 20 m2, bomba bajo consumo 12V, 3 cascadas piedra natural, auto llenado.

¿Cómo funciona una piscina natural?

En realidad, el principio es muy sencillo. La primera piscina natural que construimos fue la más salvaje de todas y, a partir de ahí descubrimos que todo es posible.

A nivel técnico, una piscina natural o «natural pool» se divide en dos zonas fundamentales que interactúan en un circuito cerrado: la zona de baño (el vaso de la piscina) y la zona de regeneración (el filtro biológico).

Construcción de una piscina natural

El proceso constructivo comienza con la excavación y el perfilado del terreno. Es crucial calcular bien las dimensiones y respetar la estabilidad del suelo antes de colocar la impermeabilización. Nosotros utilizamos láminas de alta calidad (como EPDM o similares) que garantizan la estanqueidad total, evitando que el agua tratada se pierda o que aguas subterráneas contaminen el sistema.

Sobre esta base se construyen los muros que separan el área de nado de la zona de filtrado. Esta última es el verdadero «riñón» de la piscina. Se rellena con diferentes granulometrías de gravas (volcánicas o silíceas) que actúan como lecho filtrante y soporte para las raíces.

Piscina natural con borde y diferente decks comunicados con caminos de madera Thermowood aprox 50m2
Zona de baño 36m2 +2 zonas regeneración diferentes niveles total 36 m2 filtro biológico vertical, bomba bajo consumo, profundidad 2,05.

El agua se mantiene viva

El sistema hidráulico es el corazón que mantiene el agua viva. Mediante skimmers (aspiración de superficie) y sumideros de fondo, el agua es succionada y enviada hacia la zona de regeneración mediante una bomba de bajo consumo energético. Al pasar lentamente a través de las capas de grava y las raíces de las plantas, se produce la magia: las bacterias beneficiosas alojadas en el sustrato descomponen la materia orgánica, transformándola en nutrientes que las plantas absorben ávidamente.

Replicando la sabiduría de la naturaleza

El sistema replica la sabiduría de la naturaleza: así como en una maceta se necesita abono para que la planta crezca, aquí las plantas se nutren de las impurezas del agua y, en ese proceso, la limpian y la regeneran. El agua retorna al vaso de nado cristalina, oxigenada y libre de patógenos, sin haber tocado una sola gota de cloro o alguicidas químicos.

En los laterales crecen plantas acuáticas, nenúfares, juncos y otras especies regeneradoras. Incluso en el fondo hay plantas que, aunque menos visibles, son las más depuradoras de todas.

De esta manera, el agua de la piscina se mantiene pura y saludable, sin necesidad de químicos.

En verano se convierte en un lugar perfecto para bañarse y refrescarse, y el resto del año permanece como un paisaje vivo, un rincón que inspira, calma y conecta con la naturaleza. Esta es mi piscina.

Para mí, no es solo un sistema de baño: es un oasis regenerativo que me recuerda cada día la importancia de vivir en armonía con el entorno, de confiar en la sabiduría de la naturaleza y de dejar que ella misma haga el trabajo de purificar y sostener la vida. Y me permite una observación constante de los procesos naturales.

Piscina natural con entrada en madera Eco Thermowood
30 m2 zona de baño + 30 m2 zona de regeneración.

Guía breve de diseño y mantenimiento

Claves para el diseño y mantenimiento

Para aquellos que estéis soñando con integrar un oasis en vuestro jardín, aquí comparto unas pinceladas técnicas esenciales:

1. El Diseño y la Ubicación. No se trata solo de cavar un agujero. Hay que estudiar la incidencia del sol y el viento. Una piscina natural necesita sol para que las plantas (el motor del sistema) realicen la fotosíntesis, pero un exceso, sin zonas de sombra, puede fomentar algas en las primeras etapas. El equilibrio es clave.

2. Proporción Regenerativa. Para que el agua se mantenga clara, se suele destinar entre un 20% y un 30% de la superficie total a la zona de regeneración acuática. No es espacio perdido; es un jardín acuático que embellece el entorno todo el año.

3. Un mantenimiento diferente, no inexistente. A menudo me preguntan si estas piscinas «se cuidan solas». La respuesta honesta es: se cuidan de diferente manera.

  • Otoño/invierno. Es vital realizar una poda técnica de las plantas acuáticas para evitar que la biomasa muerta caiga al fondo y se pudra.
  • Limpieza de fondo. Al igual que en una piscina tradicional, usamos limpiafondos (manuales o robots) para aspirar sedimentos.
  • Skimmers. Revisar las cestas de los skimmers regularmente para retirar hojas y bichitos es fundamental para no saturar el filtro biológico.

De esta manera, el agua de la piscina se mantiene pura y saludable. En verano es un lugar perfecto para bañarse, y el resto del año permanece como un paisaje vivo que inspira y calma.

El aprendizaje como coach

Para mí este viaje ha sido también un espejo y una lección constante.

  • Aprendí la importancia de creer en mí misma, incluso cuando otros no creían.
  • Aprendí a no perder el foco y a superar pruebas que parecían imposibles.
  • Y confirmé que los proyectos que nacen del corazón, de la coherencia y de una visión regenerativa, siempre encuentran su lugar en el mundo.

Hoy las piscinas naturales son más que una alternativa ecológica: son un símbolo de cómo la innovación, la perseverancia y la confianza en el propósito pueden transformar un mercado entero.

Filtro biológico, deck y dique madera Thermowood, arroyo decoración. Profundidad 1,95m; año 2021
Zona de baño 15m2 y zona rde egeneración 20 m2.

De las piscinas al coaching regenerativo

Si algo me ha enseñado esta historia es que los grandes cambios comienzan con una visión valiente.

En coaching ocurre lo mismo: muchas veces nos dicen que no se puede, que no funcionará, que el mercado no está preparado… y, sin embargo, cuando hay convicción, coherencia y pasión, lo imposible se vuelve inevitable.

Las piscinas naturales fueron mi primera gran escuela de regeneración. Y hoy, desde el coaching, sigo acompañando a líderes y empresas a crear no solo sostenibilidad, sino culturas regenerativas que prosperen y cuiden la vida.

Cultura regenerativa y coaching con sentido

Con el tiempo he desarrollado una convicción: en muchas empresas el coaching se ha prostituido.

Se ha convertido en frases bonitas, casi como esos mensajes dulces en el azucarillo del café por la mañana: inspiradores un segundo, olvidados al instante. Palabras vacías, disfrazadas de humanidad, pero que en realidad dejan de lado a la persona, al ser humano real que late detrás de cada puesto, de cada número, de cada cifra.

Ese no es el coaching que yo creo. Para mí, el verdadero sentido de esta disciplina no está en motivar momentáneamente ni en maquillar la realidad con discursos, sino en recordarnos lo esencial: que la vida es finita, que nuestro tiempo es limitado, y que lo único que queda de nosotros es la huella que dejamos en la tierra y en las personas que nos rodean.

Vivo esta filosofía cada día. Mi oasis personal es mi propia piscina natural, un espacio donde me conecto plenamente con la naturaleza y recuerdo que hemos venido a vivir con consciencia.

La muerte es la única certeza y lejos de ser un motivo de miedo es una invitación constante a la coherencia, a valorar cada instante y a entender que ningún oro —ni el de los faraones— nos acompañará al final del camino.

Necesitamos regenerar

Lo único real son nuestras acciones, nuestras emociones y la huella que imprimimos en el mundo. Ese es el coaching regenerativo que defiendo: el que no maquilla, sino transforma; el que no vende frases bonitas, sino acompaña a crear vidas y empresas con sentido, coherencia y humanidad.

Lo que empezó hace más de veinte años como un proyecto que parecía imposible se ha convertido en un movimiento vivo: las piscinas naturales. Esa experiencia me enseñó que cuando confiamos en la vida, en la naturaleza y en nuestra visión, todo puede florecer.

Hoy entiendo que esa misma lógica se aplica al mundo de las empresas y al coaching: no basta con sostener lo que hay, necesitamos regenerar. Igual que una piscina natural transforma un jardín en un oasis de vida, una cultura regenerativa transforma una organización en un ecosistema donde las personas prosperan, los equipos se inspiran y los proyectos encuentran su verdadero propósito.

Porque regenerar no es solo mejorar lo que existe: es devolver vitalidad, crear futuro y honrar la vida misma. Es poner al ser humano en el centro, reconocer que el tiempo es limitado y que lo único que nos queda es la huella que dejamos.

Esa es mi misión hoy: acompañar a líderes y organizaciones a crear culturas regenerativas que inspiren, cuiden y prosperen.
Tal como ocurrió con las piscinas naturales, muchos dirán que no es posible. Pero lo imposible solo es el principio del cambio.


Sobre la empresa

Piscinas Naturales Life design, cuenta con más de 15 años de experiencia, en diseño y construcción de piscinas naturales, y ofrece un servicio integral desde la idea hasta la materialización del proyecto.

Realiza un exhaustivo análisis de la ubicación, adaptan el proyecto a las preferencias de la propiedad, evalúa la calidad del agua y adapta la piscina natural al entorno circundante.

La estrecha relación con el o la cliente, permite garantizar que cada piscina que diseñan y construyen sea un reflejo fiel de sus deseos, con un compromiso a proporcionar una piscina natural excepcional y también una experiencia colaborativa y satisfactoria en cada paso del camino.


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