datos, polémicas y calendario tras la prueba

Publicado por Emprendimiento en

examen MIR

El examen MIR 2026 ya es historia para miles de médicos que, tras meses de preparación, se han enfrentado a una prueba que este año ha combinado récord de plazas, tensión administrativa y un notable desgaste emocional entre los aspirantes. Entre retrasos en las listas de admitidos, dudas sobre el baremo del expediente y la publicación de las respuestas con su bibliografía oficial, el proceso ha dejado la sensación de una convocatoria especialmente intensa dentro del sistema de Formación Sanitaria Especializada (FSE) en España.

La jornada del examen se desarrolló sin incidencias graves en las sedes, pero el clima previo estuvo marcado por la incertidumbre y la sensación de que la parte burocrática ha ido «a contrarreloj». Pese a ello, Sanidad ha cumplido con los plazos clave una vez realizada la prueba: los cuadernillos oficiales ya están disponibles, se ha difundido la planilla de respuestas provisionales e incluso se han detallado las referencias bibliográficas en las que se apoya cada pregunta, un movimiento poco habitual hasta ahora.

Una oferta récord de plazas MIR en una convocatoria muy feminizada

La convocatoria de este año consolida la tendencia al alza en la oferta de formación especializada. En total, el Ministerio de Sanidad ha sacado a concurso para todas las titulaciones sanitarias, de las cuales 9.276 se destinan a Medicina. Esta cifra supone, según ha subrayado la propia Administración, un incremento de casi un 50 % de plazas MIR respecto a hace unos años, cuando rondaban las 6.700.

En el conjunto de titulaciones (Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología, Biología, Física y Química), han sido admitidas 35.503 personas, lo que representa un 10,7 % más que en la convocatoria previa. Un dato que llama la atención es el perfil de quienes se presentan: el 74,28 % de los aspirantes son mujeres, una proporción que confirma la feminización progresiva de las profesiones sanitarias y, en particular, del acceso al MIR.

En Medicina, la distribución de plazas mantiene a Medicina Familiar y Comunitaria como la especialidad con mayor oferta dentro de las 9.276 plazas MIR. El resto de plazas FSE se reparten entre 2.279 para Enfermería, 362 para Farmacia, 280 para Psicología, 83 para Biología, 57 para Física y 29 para Química, reforzando el peso de otros perfiles profesionales en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Sedes, horarios y formato: cómo fue el día del examen

El MIR 2026 se ha celebrado de forma simultánea en toda España, con al menos una sede por comunidad autónoma. Las pruebas se han repartido en 25 localidades, entre ellas grandes campus como la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, uno de los puntos con mayor concentración de opositores.

El dispositivo organizativo ha sido amplio: 688 mesas de examen repartidas por todo el territorio, además de dos mesas ubicadas en el Ministerio de Sanidad, y más de 2.000 personas implicadas entre delegados de centro, interventores, vocales y miembros de las siete comisiones calificadoras. El objetivo, según ha insistido el Ministerio, ha sido garantizar un desarrollo homogéneo y sin incidentes.

El llamamiento de los aspirantes comenzó a las 13:30 horas peninsulares (12:30 en Canarias), con la identificación individual en cada aula. A las 14:00 en la península y Baleares, y a las 13:00 en Canarias, se procedió a la apertura de los precintos de los cuadernillos, siempre en presencia de los opositores. Desde ese momento, quedó cerrado el acceso a las aulas, de modo que cualquier retraso implicaba la imposibilidad de participar en la prueba.

El formato del examen se ha mantenido estable respecto a años anteriores: 200 preguntas tipo test con cuatro opciones de respuesta, de las cuales 25 incluían imágenes clínicas, radiológicas o histológicas, más 10 cuestiones de reserva preparadas para sustituir a las anuladas tras el proceso de revisión. La duración máxima ha sido de cuatro horas y media, durante las que los candidatos han tenido prohibido el uso de móviles, relojes inteligentes o cualquier dispositivo con capacidad de comunicación o almacenamiento.

Un calendario administrativo al límite: admitidos, excluidos y recursos

Si algo ha marcado el ambiente previo a este MIR 2026 ha sido el retraso en la publicación de las listas definitivas de admitidos. El listado se hizo público el 15 de enero por la noche, apenas nueve días antes del examen, obligando a muchos aspirantes a pasar buena parte de esa jornada pendiente del ordenador para comprobar si figuraban como admitidos o no.

En Medicina, la cifra final oficial asciende a 16.763 médicos admitidos para competir por las 9.276 plazas, pero el dato no refleja toda la casuística: casi 800 facultativos, en torno a 782 según el propio Ministerio, figuraban como no admitidos en la lista definitiva por distintos motivos administrativos. A ellos se suman inadmitidos de otras titulaciones, como una decena en Farmacia o cerca de un centenar en Enfermería.

Ante la falta de margen temporal para tramitar y resolver los recursos antes de la fecha del examen, Sanidad ha optado por una medida excepcional: permitir que las personas no admitidas se pudieran presentar igualmente a la prueba. Eso sí, con una condición clara: la corrección de sus exámenes queda supeditada a que el recurso de alzada que hayan podido interponer sea estimado favorablemente.

Este esquema ha generado malestar y desconfianza entre parte de los opositores y de las asociaciones de médicos en formación. Desde la Asociación MIR España (AME), por ejemplo, se ha señalado que la concatenación de incidencias —como la dimisión en bloque del comité de preguntas el pasado verano o los problemas con el baremo académico— está dañando la percepción de la prueba como un procedimiento «sólido y blindado».

Varios aspirantes han denunciado que, en la publicación inicial de los baremos, miles de expedientes aparecían con una nota de “5” como media global, lo que ha obligado a muchos a reclamar la revisión de su historial académico tras seis años de carrera. A todo ello se suma el caso de quienes residen en el extranjero o han tenido que hacer un esfuerzo económico notable para desplazarse a España, y que han visto reconocida su condición de no admitidos con apenas unos días de margen.

Requisitos, objetos permitidos y desarrollo dentro del aula

Más allá de las cuestiones burocráticas, la logística del día del examen ha tenido poco margen para la improvisación. El documento de identidad original y en formato físico (DNI, NIE o pasaporte) ha sido imprescindible para acceder al aula y mantenerse sobre la mesa durante toda la prueba. Sin esta identificación, la participación quedaba vetada.

En cuanto al material de escritura, solo se han admitido bolígrafos de tinta negra o azul, recomendándose llevar varios por seguridad. Los aspirantes también han podido entrar con agua, bebidas sin envases ruidosos y comida ligera (frutos secos, chocolatinas, barritas) para sobrellevar el esfuerzo de las cuatro horas y media, siempre que no se molestara al resto de candidatos.

Para controlar el tiempo, se han permitido exclusivamente relojes analógicos sencillos. Cualquier dispositivo electrónico con capacidad de conexión o almacenamiento estaba expresamente prohibido. Durante el examen, además, no se podía abandonar el aula en la primera hora ni en los últimos 30 minutos, salvo causa justificada y bajo supervisión.

Un examen exigente y muy guiado por imágenes

El contenido del MIR 2026 ha seguido la línea de los últimos años, con un peso elevado de casos clínicos que exigen aplicar razonamiento diagnóstico y terapéutico, más que reproducir definiciones de memoria. En este sentido, la presencia de 25 preguntas basadas en imágenes —radiografías, TAC, resonancias, biopsias, fondos de ojo, diagramas genéticos o registros ECG, entre otros— ha vuelto a cobrar protagonismo.

El examen ha incluido desde casos de osteosarcoma en adolescentes con hallazgos radiológicos típicos, hasta interpretaciones de electrocardiogramas de arritmias, análisis de TAC torácicos en pacientes con tumores pulmonares o valoración de biopsias hepáticas y hematológicas. Parte de estas cuestiones visuales no solo exigían reconocer la patología principal, sino también escoger la actitud terapéutica más adecuada según las guías clínicas recientes.

Junto a las materias clásicas como Cardiología, Digestivo, Neumología, Neurología, Pediatría o Ginecología, el examen ha dedicado bloques importantes a Medicina Preventiva y Salud Pública, Bioética, Farmacología clínica y Atención Primaria. Preguntas sobre sobrediagnóstico, indicadores de calidad, precauciones de aislamiento o vacunación en grupos de riesgo, se han combinado con cuestiones de manejo práctico en urgencias, seguridad del paciente o interpretación de escalas en geriatría y fragilidad.

Respuestas provisionales, preguntas anuladas y bibliografía oficial

Dos días después de la realización del examen, el Ministerio de Sanidad ha publicado los cuadernillos con las respuestas provisionales del MIR 2026. Como novedad relevante, junto a la plantilla oficial se ha difundido un documento detallado en el que se asocia cada pregunta con sus referencias bibliográficas principales, incluyendo guías europeas, manuales de referencia (Harrison, Farreras, tratados quirúrgicos o pediátricos) y artículos científicos recientes.

La primera revisión ha identificado varias preguntas anuladas, entre ellas las números 13, 50, 64 y 161, que serán sustituidas por las correspondientes reservas. Además, se han marcado de forma explícita las respuestas correctas para cada ítem, lo que permite a los aspirantes corregir su propio examen y estimar su posición provisional de cara al futuro número de orden.

Este nivel de transparencia bibliográfica responde, en parte, a las demandas históricas de mayor claridad en el origen de las preguntas y a la necesidad de respaldar técnicamente las decisiones de anular o mantener un ítem ante posibles impugnaciones. En los próximos días se abre la ventana de presentación de reclamaciones a las respuestas provisionales, un paso habitual antes de que se publiquen las plantillas definitivas.

Plazos que vienen: corrección, notas y elección de plaza

Tras la publicación de las respuestas, el proceso entra en su fase más larga desde el punto de vista administrativo. Primero, el Ministerio deberá resolver las alegaciones sobre el contenido del examen y confirmar la lista final de preguntas válidas. Después, se procederá a la corrección oficial de todas las hojas de respuesta y al cálculo de la puntuación baremada, combinando el resultado del examen (90 %) con la nota del expediente académico (10 %).

Si se repite el patrón de años anteriores, las relaciones provisionales de resultados podrían publicarse a lo largo del mes de febrero, seguidas de las listas definitivas en torno a marzo. A partir de ahí, llegará el turno del acto de elección de plaza, que se prevé nuevamente en formato mixto: vía electrónica para la mayoría de aspirantes, con la posibilidad de asistencia presencial en Madrid para quien lo solicite y cumpla los requisitos.

La adjudicación de plazas suele desarrollarse entre abril y mayo, por grupos o tandas según el número de orden. Una vez confirmada la elección, la incorporación de los nuevos residentes a sus plazas de formación se sitúa tradicionalmente entre finales de mayo y el mes de junio, momento en el que los aspirantes pasan definitivamente a ser médicos internos residentes dentro del SNS.

Con el examen ya realizado, los cuadernillos y plantillas publicados y el calendario de corrección en marcha, el MIR 2026 entra en una fase dominada por los números de orden, las impugnaciones técnicas y las decisiones sobre especialidad y destino. Después de un año especialmente cargado de nervios, cambios organizativos y controversias administrativas, el resultado final determinará no solo el futuro inmediato de miles de médicos, sino también la configuración de las plantillas hospitalarias y de Atención Primaria de los próximos años en todo el territorio español.

examen MIR 2026examen MIR 2026

Artículo relacionado:

Todo lo que debes saber sobre el examen MIR


Ver fuente