Celia Gómez deja Sanidad y asumirá la dirección de la Fundación Finba

Publicado por Emprendimiento en

Cambio en la dirección del MIR y Estatuto Marco

Con el debate sobre el examen MIR más controvertido de las últimas décadas todavía muy vivo y la reforma del Estatuto Marco en plena ebullición, el Ministerio de Sanidad pierde a una de sus piezas clave. Celia Gómez, hasta ahora directora general de Ordenación Profesional, abandona su cargo para asumir la dirección de la Fundación para la Investigación Biosanitaria del Principado de Asturias (Finba), en un movimiento que llega en un momento especialmente delicado para la política sanitaria española.

La salida de quien ha sido responsable directa del sistema MIR y de las negociaciones del Estatuto Marco se produce días después de la realización de la prueba de Formación Sanitaria Especializada (FSE) y en medio de un clima de enorme descontento entre amplios sectores de la profesión médica. Mientras desde el Ministerio insisten en que se trata de una decisión voluntaria y desvinculada de las polémicas recientes, en parte del sector sanitario se interpreta este cambio como un síntoma más de las tensiones acumuladas.

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Una salida clave en pleno temporal sanitario

Responsable del MIR deja su cargo en SanidadResponsable del MIR deja su cargo en Sanidad

La marcha de Gómez se enmarca en un contexto de máxima sensibilidad entre el Ministerio de Sanidad y los facultativos. Bajo el mandato de Mónica García, la Dirección General de Ordenación Profesional ha estado en el centro de dos frentes muy calientes: la organización del MIR 2026 y la compleja reforma del Estatuto Marco del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Según fuentes del Ministerio, la directora general comunicó su decisión de abandonar el cargo para aceptar la oferta de Finba y volver a su tierra natal. Desde el departamento de Mónica García se recalca que la dimisión es voluntaria y no responde a la presión por las críticas al MIR, a pesar de que la convocatoria de este año ha generado un amplio malestar entre los aspirantes a plaza de formación sanitaria especializada.

La propia ministra de Sanidad había reconocido públicamente hace apenas unas semanas la implicación de Gómez en la negociación del nuevo Estatuto Marco. En una comparecencia en la que anunció el acuerdo con los sindicatos UGT, CCOO, CSIF y Satse, pero sin el respaldo de las organizaciones médicas, García agradeció expresamente el trabajo del equipo de Ordenación Profesional y, en particular, de su directora general, a la que destacó por su dedicación y resistencia durante meses de reuniones y borradores.

La decisión de abandonar Sanidad estalla, sin embargo, cuando el malestar del colectivo médico va en aumento. El nuevo Estatuto Marco ha sido firmado sin el visto bueno de los sindicatos de facultativos, que denuncian sentirse marginados en el proceso negociador y han llegado a plantear un calendario de huelgas y movilizaciones para los próximos meses. Esta combinación de factores hace que el relevo en un puesto tan sensible tenga una fuerte carga política y simbólica.

Polémica por el MIR 2026 y la gestión de Ordenación Profesional

La Dirección General de Ordenación Profesional que encabezaba Gómez ha sido el epicentro de la organización del examen MIR de este año, uno de los más cuestionados en la historia de la prueba. El verano anterior, el comité de expertos encargado de diseñar el examen dimitió en bloque por discrepancias con el Ministerio, un hecho que ya anticipó un proceso especialmente convulso.

A partir de ahí se encadenaron diversos problemas: fallos en la inscripción de candidatos, retrasos en la publicación de las listas de admitidos y errores en esos listados que obligaron a Sanidad a permitir presentarse incluso a aspirantes inicialmente excluidos, a condición de que presentaran un recurso de alzada. La convocatoria terminó celebrándose con un clima de desconfianza y quejas por parte de los opositores.

Durante y después del examen, numerosos aspirantes y academias denunciaron erratas en las preguntas, imágenes de mala calidad y referencias bibliográficas inadecuadas, incluyendo al principio menciones a manuales de academias privadas, algo que el Ministerio rectificó posteriormente. Todo ello ha alimentado la percepción de improvisación y falta de transparencia en un proceso que, tradicionalmente, se ha considerado muy reglado y exigente.

En el ámbito profesional, algunos colectivos han llegado a vincular la salida de Gómez con este cúmulo de problemas, aunque oficialmente se mantiene la versión de que la decisión responde exclusivamente a su nuevo proyecto en Asturias y a motivaciones de carácter personal y familiar. Sea cual sea la causa de fondo, lo cierto es que el MIR y el Estatuto Marco quedan ahora bajo la gestión de un nuevo equipo en un momento crítico para ambas cuestiones.

El Estatuto Marco, acuerdos, vetos y frentes abiertos

El otro gran dossier que deja abierto Celia Gómez es la reforma del Estatuto Marco del personal estatutario del SNS, marco básico que regula las condiciones laborales de cientos de miles de profesionales sanitarios. El Ministerio alcanzó un acuerdo con la mayoría de sindicatos del Ámbito de Negociación (CCOO, UGT, CSIF y Satse, entre otros), pero sin el apoyo de los representantes específicos de los médicos, que rechazan el texto actual.

Las organizaciones médicas critican que el foro de negociación no haya permitido introducir buena parte de sus reivindicaciones, en especial aquellas relacionadas con un reconocimiento diferenciado de la profesión médica, la mejora de la carrera profesional, la reducción de la temporalidad y la adecuación de las jornadas y guardias a la realidad de la práctica asistencial. Consideran que, al aprobarse el documento sin su aval, el colectivo queda “diluido” dentro de un marco común que no refleja sus particularidades.

Este malestar ha tenido eco también en el ámbito europeo. Representantes de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) han acudido recientemente al Parlamento Europeo para recabar apoyos y explorar vías legales a través de las instituciones comunitarias. La Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS) se ha mostrado receptiva a sus planteamientos y ha sugerido que podría haber recorrido jurídico a través de la Oficina de Peticiones del Parlamento.

Mientras tanto, en España, el desacuerdo con el Estatuto Marco se ha traducido en la convocatoria de huelgas y paros médicos en distintos periodos entre febrero y junio, con calendarios de movilizaciones ya anunciados. En este escenario, la salida de la principal responsable técnica de la negociación añade incertidumbre sobre cómo se gestionará la fase final de tramitación y aplicación de la norma.

Motivaciones personales y regreso a Asturias

En declaraciones a medios de comunicación, Celia Gómez ha insistido en que su decisión no está relacionada ni con la polémica del MIR ni con el enfrentamiento por el Estatuto Marco. Según ha explicado, tras tres décadas desarrollando su carrera profesional lejos de Asturias, veía en la convocatoria de la dirección de Finba la oportunidad de asumir un nuevo reto a la vez que regresaba a su comunidad de origen.

Gómez admite que, tras años de “vida nómada” moviéndose por distintas comunidades autónomas, pesaron en su decisión determinados motivos familiares, especialmente el deseo de estar cerca de su madre, que se encuentra en una edad muy avanzada. A ello se suma, según su propio relato, el atractivo de dirigir una institución dedicada a la investigación biosanitaria en un entorno que conoce bien.

La combinación de un proyecto profesional “muy motivador” y la posibilidad de volver a casa habría sido, en palabras de la exdirectora general, el detonante para aceptar el cambio. Su discurso subraya la vertiente personal de la decisión, al tiempo que reivindica que el nuevo cargo le permitirá seguir vinculada al ámbito de la sanidad y la gestión, aunque desde una perspectiva más centrada en la investigación y la innovación.

Trayectoria académica y experiencia en gestión sanitaria

La nueva directora de Finba cuenta con una sólida formación en economía y gestión de la salud. Es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo y posee un máster en Economía de la Salud y Dirección de Organizaciones Sanitarias, cursado en la Universidad de Granada y la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Su perfil académico se completa con una especialización en Salud Pública y Género en la Escuela Nacional de Sanidad, en Madrid, así como con el curso de Doctorado del programa de Economía, Gestión y Control de Entidades y Políticas Públicas de la Universidad de Granada. Esta combinación de conocimientos económicos y sanitarios ha marcado buena parte de su trayectoria profesional en la administración pública.

Antes de su paso por el Ministerio de Sanidad, Gómez fue directora gerente del Servicio Cántabro de Salud y del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), lo que le ha permitido acumular una amplia experiencia en la gestión de servicios de salud autonómicos. De este modo, llega a Finba con un bagaje significativo en planificación, coordinación asistencial y dirección de equipos en el sector público.

Además, ha desempeñado responsabilidades en entidades del tercer sector y organismos vinculados a la calidad y la igualdad. Entre otros cargos, ha sido gerente de la Fundación Mujeres y directora técnica y de recursos de la Fundación Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, lo que refuerza su conocimiento del tejido fundacional y de la gobernanza de organizaciones sanitarias.

Un nombramiento unánime para liderar Finba

La Fundación para la Investigación Biosanitaria del Principado de Asturias celebró una reunión de su Patronato en la que aprobó por unanimidad el nombramiento de Celia Gómez como nueva directora, en sustitución de Faustino Blanco. La decisión culmina un proceso de selección estructurado, en el que se evaluaron 15 candidaturas.

Según ha explicado la propia fundación, la elección se realizó tras varias fases en las que se valoraron el cumplimiento de los requisitos exigidos en la convocatoria, el conocimiento del entorno, la experiencia previa en puestos de alta responsabilidad y la adecuación del perfil a las necesidades estratégicas de Finba. La comisión de selección elevó finalmente la propuesta de designar a Gómez al Patronato, que la ratificó sin votos en contra.

El acuerdo prevé que la retribución de la nueva directora esté homologada a la de una gerencia de área sanitaria, en línea con los niveles de responsabilidad y exigencia del puesto. Se trata de una equiparación que pretende situar la dirección de Finba en un rango similar al de otras posiciones de alta dirección dentro del sistema sanitario público.

La incorporación de Gómez se realizará de forma inmediata, en un plazo de alrededor de diez días desde la aprobación del nombramiento, con el objetivo de garantizar que la transición en la dirección de la fundación sea fluida y no detenga los proyectos en marcha. La entidad subraya que confía en que su perfil contribuya a impulsar una nueva etapa de crecimiento y consolidación en la investigación biosanitaria asturiana.

Finba, una década impulsando la investigación biosanitaria en Asturias

Finba es una fundación sin ánimo de lucro creada en 2014 a iniciativa de la Consejería de Salud del Principado de Asturias. En su Patronato participan también la Universidad y el Ayuntamiento de Oviedo, así como varias entidades privadas que actúan como patronos: Fundación Cajastur, Fundación Caja Rural, Fundación EDP, Grupo TSK, Transinsa Ambulancias de Asturias y Lacera, entre otras.

A lo largo de sus primeros diez años de trayectoria, la fundación ha mantenido como eje central el impulso, apoyo, gestión y difusión de la investigación, el desarrollo científico-tecnológico y la innovación biosanitaria en la comunidad. Su actividad se alinea con los objetivos de política institucional marcados por la Administración asturiana para reforzar el peso de la ciencia y la innovación como motores de desarrollo regional.

Desde Finba se insiste en que el nombramiento de Gómez refuerza el compromiso de la institución con la excelencia, la transparencia y el fortalecimiento de la investigación biosanitaria. La fundación considera que el conocimiento que la nueva directora tiene del sistema sanitario público y del entorno asturiano será clave para consolidar alianzas entre hospitales, universidades, centros de investigación y empresas.

Con este relevo en la dirección, la entidad aspira a consolidarse como actor estratégico en el ecosistema científico-sanitario del Principado, potenciando tanto la investigación traslacional como los proyectos que puedan revertir directamente en mejoras asistenciales y en la calidad de vida de la población.

El cambio de puesto de Celia Gómez, de la primera línea de la política sanitaria estatal a la dirección de una fundación clave en la investigación regional, ilustra cómo las tensiones actuales en torno al MIR y al Estatuto Marco conviven con la necesidad de reforzar la ciencia y la innovación en salud. Mientras Sanidad reordena su organigrama para afrontar unos meses complicados con los profesionales médicos, Asturias gana una figura con amplia experiencia para pilotar su principal instrumento de investigación biosanitaria.


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