calendario, cambios y claves para el alumnado

La cuenta atrás para la PAU en Madrid ya está oficialmente en marcha. La Comunidad ha hecho público el calendario de exámenes y de matriculación para las pruebas de acceso a la universidad, un anuncio muy esperado por el alumnado de segundo de Bachillerato y por los centros educativos que organizan el final de curso en torno a estas fechas.
Además de concretar cuándo se celebrarán los exámenes, el Gobierno regional ha aprovechado para detallar el contenido del nuevo decreto que regulará la prueba. Este marco normativo actualiza la Selectividad madrileña a los cambios estatales recientes y redefine aspectos clave como la estructura de la PAU, las fases, el sistema de corrección y las garantías para el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
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Calendario oficial de la PAU en Madrid
El Gobierno autonómico ha fijado de forma clara las fechas de los exámenes de la convocatoria ordinaria: se celebrarán los días 1, 2, 3 y 4 de junio. Se reserva el 5 de junio como jornada adicional para gestionar incidencias, coincidencias horarias entre materias o cualquier problema organizativo que pueda darse durante los días principales.
Según ha explicado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, la Prueba de Acceso a la Universidad en Madrid mantiene así el esquema habitual de cuatro días de exámenes, con un quinto día de “colchón” para solventar situaciones excepcionales sin perjudicar al alumnado.
El calendario aprobado sitúa a Madrid entre las comunidades que antes han cerrado las fechas de la Selectividad, lo que da margen a institutos, academias y estudiantes para organizar el tramo final del curso. Esto es especialmente relevante para quienes compaginan Bachillerato con clases de refuerzo o preparaciones específicas para subir nota.
Las cifras del curso anterior sirven de referencia: más del 95% de los estudiantes madrileños superaron la PAU, superando los 33.000 aptos. Con el nuevo calendario sobre la mesa, la región aspira a mantener o mejorar estos resultados en un contexto de mayor homogeneidad a nivel nacional.
En la misma rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, celebrada en la Real Casa de Correos, el Ejecutivo madrileño ha insistido en que el calendario ya está listo para ser aplicado y que los centros disponen de toda la información necesaria para informar a sus estudiantes.
Plazos de matrícula para la convocatoria ordinaria y extraordinaria
El primer paso para presentarse a la Selectividad es formalizar la matrícula en los plazos marcados. Para la convocatoria ordinaria, el periodo de inscripción se abrirá del 13 al 19 de mayo. En esos días, los centros educativos deberán tramitar las solicitudes del alumnado que quiera realizar la prueba.
Quienes no consigan la nota deseada en la primera ocasión, o deseen mejorar su calificación, tendrán una segunda oportunidad en la convocatoria extraordinaria. En este caso, los plazos de matriculación se han fijado entre el 18 y el 24 de junio, una vez finalizados los exámenes ordinarios.
La convocatoria extraordinaria de la PAU en Madrid se celebrará los días 30 de junio, 1 y 2 de julio, con el 3 de julio reservado igualmente para incidencias o coincidencias de exámenes. Aunque suele haber menos plazas disponibles en algunos grados en esta fase, resulta clave para el alumnado que quiere subir nota o que no haya podido presentarse en la primera tanda.
El Ejecutivo regional ha subrayado que los plazos son improrrogables, por lo que se recomienda a estudiantes y familias estar atentos a las indicaciones de sus institutos y universidades. Un descuido en la matrícula puede suponer quedarse fuera del proceso, incluso aunque se haya superado Bachillerato sin problemas.
Todo el proceso de matriculación se coordinará a través de los centros de Bachillerato y de las universidades públicas madrileñas, que trabajan conjuntamente con la Comunidad de Madrid para unificar criterios y garantizar que ninguna persona se quede sin plaza de examen por errores administrativos.
Novedades en la corrección y armonización de la prueba
Más allá del calendario, una de las grandes novedades que trae la PAU madrileña es el nuevo sistema de corrección de los exámenes. A partir de esta convocatoria, las calificaciones se expresarán en múltiplos de 0,1 puntos en lugar de 0,25, lo que permitirá afinar la nota y reflejar mejor el rendimiento real de cada estudiante.
Esta modificación responde al objetivo de lograr una evaluación más precisa y ajustada, algo especialmente importante en un contexto en el que las notas de corte para determinadas carreras —como Medicina, Enfermería o dobles grados muy demandados— se mueven en márgenes de décimas.
Otra de las claves es la adaptación de los modelos de examen a los criterios acordados a nivel estatal. Madrid ha decidido incorporar cerca del 70% de las directrices propuestas por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), en línea con el proceso de armonización emprendido en todo el país.
Con ello, la región se sitúa entre las comunidades que más han avanzado en homogeneizar la Selectividad con el resto de España, lo que facilita la movilidad del alumnado y hace más comparables las notas obtenidas en diferentes territorios. La idea es que la prueba mida competencias similares, aunque se respeten ciertos márgenes de autonomía.
Este ajuste se suma a una demanda recurrente por parte de estudiantes, familias y docentes: reducir las diferencias entre comunidades en el acceso a la universidad, sobre todo cuando las notas de corte son muy altas y cualquier variación en la forma de corregir puede marcar la diferencia entre conseguir o no una plaza.
Nuevo decreto: estructura, fases y organización de la PAU
La Comunidad de Madrid ha iniciado la tramitación de un nuevo decreto que reformula la regulación de la PAU, elevando su rango normativo: hasta ahora se ordenaba a través de una simple orden administrativa. Con este cambio, el Ejecutivo regional busca dar mayor estabilidad jurídica al sistema y adecuarlo a la normativa estatal aprobada en los últimos años.
El texto, que se ha publicado en el Portal de Transparencia para un periodo de información pública de 15 días, ha sido elaborado con la colaboración de las seis universidades públicas madrileñas. Además, ya ha pasado por el Consejo Escolar y el Consejo Universitario de la Comunidad, que han emitido sus informes sobre la propuesta.
Uno de los objetivos centrales del decreto es ordenar y clarificar las dos grandes fases de la prueba: la de acceso y la de admisión. Este esquema ya existía, pero ahora se concreta con mayor detalle para facilitar la planificación tanto del profesorado como del alumnado.
La fase de acceso, de carácter obligatorio, incluirá los exámenes de Lengua Castellana y Literatura II; Historia de España o Historia de la Filosofía; Lengua Extranjera II; y la materia específica obligatoria de la modalidad cursada en segundo de Bachillerato (por ejemplo, Matemáticas II en el caso de Ciencias).
Por su parte, la fase de admisión, voluntaria, permitirá al alumnado mejorar su nota de acceso a la universidad. En este bloque podrán examinarse de hasta tres asignaturas adicionales, además de optar a una segunda lengua extranjera para intentar sumar más puntos en la calificación final con la que competirán por una plaza.
Tipo de ejercicios, tribunales y garantías para el alumnado
El futuro decreto también entra en detalle sobre cómo se estructurarán los exámenes. Los ejercicios de ambas fases podrán dividirse en varios apartados con una o varias cuestiones, que podrán requerir respuesta cerrada (tipo test), semiconstruida o totalmente abierta y de desarrollo.
Eso sí, la norma marca un límite claro: al menos el 70% de la calificación de cada prueba deberá corresponder a preguntas abiertas o semiconstruidas. Esto supone reforzar el peso de las respuestas de desarrollo frente al test puro, con la intención de evaluar de forma más profunda la capacidad de razonamiento, análisis y expresión del alumnado.
Además, el decreto regula la estructura organizativa de la PAU en Madrid, definiendo las funciones de la Comisión Coordinadora y de la Comisión Organizadora, así como la composición y el funcionamiento de las comisiones de materia y de los tribunales calificadores encargados de corregir los exámenes.
También se detalla el procedimiento de revisión de calificaciones, un aspecto sensible cada año, cuando algunos estudiantes solicitan una segunda corrección de sus pruebas al considerar que la nota no refleja su desempeño. El texto pretende dar seguridad y transparencia a este proceso, fijando plazos y criterios claros.
Otro bloque importante del decreto es el relativo a las adaptaciones para alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo. La regulación recoge las medidas necesarias para garantizar la igualdad de oportunidades, la no discriminación y la accesibilidad universal, desde ajustes en el tiempo disponible hasta adaptaciones en el formato de los exámenes.
Con el calendario ya definido, las fases bien delimitadas y un nuevo marco normativo en marcha, la PAU madrileña afronta una convocatoria en la que las fechas clave, el sistema de corrección y la organización interna quedan claramente especificados. Para el alumnado de Bachillerato, esto se traduce en poder planificar con más margen su preparación y saber qué se les va a exigir tanto en contenido como en forma, en un examen que sigue marcando el salto a la universidad para miles de jóvenes cada año.