Administración digital e inteligencia artificial en la Comunidad de Madrid
La Administración digital de la Comunidad de Madrid está viviendo una auténtica revolución silenciosa que afecta a cómo te relacionas con los servicios públicos, cómo se tramitan los expedientes y cómo se gestiona la información que generan cada día las instituciones autonómicas. No se trata solo de «pasar el papel a PDF», sino de rediseñar la Administración para que funcione con criterios de agilidad, seguridad jurídica, datos en tiempo real e inteligencia artificial.
Todo este cambio se apoya en una combinación de nuevas normas, plataformas tecnológicas, proyectos de inteligencia artificial y servicios electrónicos que abarcan desde la sanidad hasta la justicia, pasando por la educación, los servicios sociales o las políticas de empleo. Además, la Comunidad de Madrid está preparando una Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial que será el marco de referencia para consolidar este modelo, integrarlo con la normativa europea y garantizar que los derechos de la ciudadanía estén siempre protegidos.
Qué es y cómo se organiza la administración digital en Madrid
En el corazón de este proceso se encuentra una estructura especializada encargada de la dirección, planificación e impulso de todas las iniciativas de tecnologías de la información, comunicación electrónica y seguridad que afectan a la Administración General e Institucional de la Comunidad de Madrid. Esta estructura coordina los grandes planes tecnológicos para asegurar que los sistemas sean interoperables entre sí, se puedan ampliar con facilidad y permitan el intercambio de información de forma segura y eficiente.
Uno de sus cometidos clave es participar de manera activa en las propuestas de simplificación administrativa, mejora de los servicios electrónicos, atención ciudadana, gobierno abierto y transparencia. Esto incluye tanto las medidas internas de la propia Comunidad de Madrid como las que se dirigen a la colaboración con otras administraciones, universidades, empresas y el sector privado en general, respetando siempre las competencias del órgano autonómico específico en materia de transparencia y gobierno abierto.
Además, esta organización se ocupa del despliegue de la estrategia de inteligencia artificial y otras tecnologías habilitadoras para la transformación digital de la Administración madrileña. Esto abarca el análisis, diseño, desarrollo, implantación, mantenimiento y evolución de soluciones de análisis de datos, gobierno del dato, cuadros de mando, big data, inteligencia de datos y herramientas para generar y gestionar conocimiento, con el objetivo de que la toma de decisiones se base en información robusta y actualizada.
Otro bloque fundamental es la adquisición, diseño, desarrollo y gestión de infraestructuras tecnológicas y sistemas de información, incluyendo comunicaciones electrónicas y seguridad de la información. Aquí entran en juego elementos como el puesto de trabajo digital de los empleados públicos, las infraestructuras de almacenamiento, los centros de procesamiento de datos, el uso de nubes públicas y privadas de la Comunidad de Madrid y, muy especialmente, el archivo electrónico único que custodia expedientes y documentos en formato digital.
Junto a todo ello, esta entidad asume la responsabilidad de la gestión de derechos de uso de software, bases de datos y otros activos tecnológicos, asegurando el cumplimiento de licencias y el aprovechamiento óptimo de los recursos. Igualmente, tiene la facultad de establecer sistemas de información de uso obligatorio en toda la Administración General e Institucional y en los consorcios adscritos, para evitar dispersión de aplicaciones y garantizar homogeneidad en los procesos.
Servicios internos, gobernanza tecnológica y ciberseguridad
Para que todo este entramado funcione, es imprescindible que el personal público disponga de un soporte técnico eficaz y de atención directa sobre los medios tecnológicos que utiliza en su puesto de trabajo. Desde incidencias básicas hasta problemas complejos de sistemas, este servicio de apoyo es clave para que la Administración digital no se quede en teoría, sino que sea operativa en el día a día.
En paralelo, se diseñan y ejecutan proyectos de sistemas de información y tecnologías de la comunicación electrónica que sostienen la operativa de los distintos departamentos y organismos. Esto va desde aplicaciones internas de gestión hasta los portales y sedes electrónicas que utilizas como ciudadano, todo ello con la mirada puesta en garantizar un funcionamiento continuo de la Administración digital.
Un elemento estratégico es la definición y evolución del modelo de gobernanza tecnológica. Este modelo establece el catálogo de servicios tecnológicos disponibles, las métricas asociadas, el seguimiento de los acuerdos de nivel de servicio (SLA) y un cuadro de mando específico del gasto en tecnologías y comunicaciones. Dicho de forma sencilla, es la «regla del juego» que permite controlar la calidad, el rendimiento y el coste de todo el ecosistema digital autonómico.
La ciberseguridad se aborda mediante la elaboración y aprobación de políticas de seguridad para los sistemas de información y comunicación de titularidad de la Agencia o entidad responsable. Estas políticas se acompañan de la gestión de recursos comunes destinados a prevenir, detectar y responder ante incidentes y amenazas de ciberseguridad, de modo que se protejan tanto los datos de la ciudadanía como los activos críticos de la Administración.
Otro aspecto importante es el ejercicio de las funciones propias de encargado del tratamiento de datos personales para la Administración General e Institucional de la Comunidad de Madrid, dentro del ámbito que le corresponde. Esto implica gestionar con rigor los datos de carácter personal que se tratan en los sistemas autonómicos, respetando en todo momento el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la normativa española en la materia.
Para que el personal pueda adaptarse a este entorno, se desarrollan programas de capacitación y certificación en competencias digitales dirigidos a empleados de la Administración General e Institucional. Esta formación busca que los funcionarios no solo sepan usar las herramientas, sino que entiendan los procesos digitales, la gestión de datos y las implicaciones de la seguridad de la información.
Además, se proporciona asesoramiento y asistencia técnica en tecnologías de la información y comunicación a los distintos órganos, y se impulsa la transferencia tecnológica y la cooperación con las administraciones locales de la Comunidad de Madrid y con otras administraciones públicas, de forma que los avances digitales no se queden solo en la Administración autonómica, sino que se compartan y adapten a nivel local.
Finalmente, se fomenta la reutilización de medios, sistemas y aplicaciones propiedad de la Administración con fines de interés social, se elaboran y aprueban resoluciones e instrucciones para desarrollar adecuadamente estas competencias y se gestiona la explotación de los nombres de dominio de internet de la Comunidad de Madrid, incluyendo la autoridad de asignación, registro y resolución de disputas sobre el dominio de primer nivel «.madrid».
Boletín Oficial, edición electrónica y acceso ciudadano
El artículo 40 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid fija las bases para la publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) de las leyes aprobadas por la Asamblea y de los reglamentos del Gobierno autonómico. Desde el 16 de junio de 1983 se viene editando regularmente la versión en papel, pero con la expansión de las tecnologías digitales y de Internet, el acceso a este boletín se ha ampliado de forma notable.
En los últimos años, la Comunidad ha apostado claramente por la edición electrónica del BOCM y su sede electrónica asociada, de forma que la ciudadanía pueda consultar la normativa de manera rápida, segura y gratuita. Esta digitalización del boletín no solo mejora la accesibilidad, sino que reduce tiempos de consulta y facilita la transparencia en la publicación de normas y actos administrativos.
El Decreto 126/2022, de 7 de diciembre, del Consejo de Gobierno, regula precisamente la edición electrónica y la sede electrónica del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. A través del Organismo Autónomo BOCM, se garantiza el acceso universal y gratuito a la edición electrónica del boletín por medio de redes abiertas de telecomunicaciones, lo que permite que cualquier persona, desde cualquier lugar, pueda consultar el contenido oficial publicado.
Para ello, este organismo pone a disposición de los usuarios una base de datos gratuita que permite buscar, recuperar e imprimir disposiciones y actos que se han publicado en la edición digital del BOCM. Este tipo de herramientas facilita, por ejemplo, que profesionales del derecho, empresas y ciudadanos puedan localizar rápidamente una norma concreta o todo el histórico de publicaciones relacionadas con un tema.
En este contexto, la tramitación, gestión y concesión de ayudas y subvenciones en el ámbito de las funciones tecnológicas, incluidas las becas para prácticas universitarias y de Formación Profesional en la Agencia, se apoyan cada vez más en procedimientos digitalizados, formularios electrónicos y notificaciones telemáticas que descansan en esta infraestructura normativa y tecnológica.
La futura Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial
La Comunidad de Madrid está impulsando una Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial que se plantea como una norma pionera para regular los servicios públicos digitales y la interacción entre la ciudadanía y la Administración mediante canales electrónicos. Esta futura ley abordará cuestiones tan relevantes como los sistemas de identificación y firma electrónica, los registros administrativos electrónicos o el archivo electrónico único.
Uno de los elementos estrella será la Cuenta Digital, una plataforma desde la que los madrileños podrán acceder a más de 170 servicios desde cualquier dispositivo. Esta cuenta actuará como canal central de comunicación entre el ciudadano y la Administración, facilitando que se puedan gestionar trámites de diferentes ámbitos sin tener que saltar de una web a otra ni repetir la misma información una y otra vez.
El texto también será el encargado de establecer el marco para el uso de la inteligencia artificial en la Administración autonómica, recogiendo las garantías que deben respetarse cuando los servicios públicos se apoyen en esta tecnología. La idea es fomentar un desarrollo responsable y ético de la IA, reforzar la competitividad del tejido empresarial y favorecer la colaboración entre el sector público, el sector privado y el ámbito científico.
A su vez, la futura Ley se adaptará al nuevo reglamento europeo sobre inteligencia artificial y se integrará en la Estrategia de Digitalización 2023/26, consolidando a la Comunidad de Madrid como un entorno confiable, innovador y competitivo para desplegar tecnologías de vanguardia. Esta alineación con Europa permitirá aprovechar mejor los fondos, proyectos y estándares comunitarios.
Además de regular el plano administrativo, la norma quiere servir como palanca para la innovación y el crecimiento económico, impulsando la implantación de soluciones de IA en sectores clave como la sanidad, la educación o la movilidad. También contempla un apoyo específico a las pequeñas y medianas empresas en su proceso de digitalización, ofreciendo un marco jurídico claro y estable para que puedan desplegar proyectos con seguridad jurídica.
Uso ético de la IA, derechos, control y transparencia
La Ley definirá los principios generales que deben guiar el uso de la inteligencia artificial en el sector público, así como los mecanismos de control, supervisión y seguimiento de los sistemas automatizados. Esto incluirá procedimientos administrativos específicos para autorizar y poner en marcha soluciones de IA en la Administración madrileña.
Dentro de estos principios se incluirán medidas para garantizar la transparencia de los algoritmos, la protección de los datos personales y la supervisión ética de los sistemas. El objetivo es que las decisiones automatizadas o asistidas por IA sean comprensibles, auditables y respetuosas con los derechos fundamentales, evitando sesgos o usos indebidos de la tecnología.
La norma también apostará por programas de formación y capacitación digital dirigidos a empleados públicos, estudiantes y profesionales en general, con la vista puesta en reducir la brecha tecnológica. Se prestará especial atención a quienes proceden de sectores que puedan verse más afectados por la automatización, facilitando su adaptación a nuevos perfiles profesionales dentro del ámbito tecnológico.
En el terreno jurídico, el anteproyecto contempla la adaptación de los derechos de propiedad intelectual e industrial, así como de la confidencialidad y el secreto empresarial, a las particularidades de la IA y de los servicios digitales. Todo ello se hará conforme a la legislación vigente, de forma que se protejan las creaciones, el know-how y los intereses de empresas y administraciones públicas.
La Comunidad de Madrid también ofrecerá apoyo a las entidades locales para que puedan desarrollar e implantar sus propios sistemas de IA de acuerdo con esta Ley, proponiendo soluciones adaptadas a las necesidades y características de cada ayuntamiento. De esta manera, se busca evitar una brecha digital entre municipios y favorecer un despliegue equilibrado de estas tecnologías en todo el territorio.
En paralelo, el Gobierno regional prevé desarrollar programas de formación en inteligencia artificial para personas desempleadas, de forma que puedan orientar su carrera hacia los perfiles más demandados del sector tecnológico. La actualización de competencias será especialmente relevante para los trabajadores procedentes de sectores impactados por los procesos de automatización.
Agilización de trámites y automatización de tareas administrativas
Uno de los beneficios más visibles para la ciudadanía será la simplificación y agilización de los procedimientos administrativos. La implantación de la Ley de Administración Digital e Inteligencia Artificial permitirá que trámites como subvenciones, contratos, formularios o solicitudes de diversa índole se gestionen de manera mucho más rápida y sencilla mediante plataformas electrónicas.
Gracias al uso combinado de sistemas digitales e inteligencia artificial, será posible automatizar tareas rutinarias como el pre-rellenado de datos, la detección de errores o la generación automática de borradores para su revisión. Esto libera tiempo a los empleados públicos, que pueden centrarse en tareas de mayor valor añadido y en ofrecer una atención más cercana a los madrileños.
La personalización también será clave: los servicios podrán adaptarse al perfil y necesidades concretas de cada usuario, permitiendo completar muchos trámites en apenas cinco minutos. Los sistemas que se vayan poniendo en marcha deberán estar validados y certificados antes de su despliegue, asegurando la seguridad, transparencia y calidad en ámbitos tan sensibles como la sanidad, la educación o la justicia.
Otra ventaja de la digitalización será la posibilidad de aplicar modelos de análisis predictivo para anticipar demandas de servicios sanitarios, educativos o de transporte. De esta forma, la Comunidad de Madrid podrá optimizar la asignación de recursos, ajustar plantillas y mejorar la planificación, evitando cuellos de botella y reaccionando con más rapidez ante cambios abruptos en la demanda.
Este enfoque predictivo también permitirá que la Administración evalúe en tiempo real el impacto de las políticas públicas, pudiendo corregir, reforzar o reorientar programas en función de evidencias y no solo de estimaciones. Incluso se podrán prevenir incidencias antes de que se produzcan, gracias a patrones de comportamiento detectados en los datos.
Proyectos de IA ya en marcha en la Comunidad de Madrid
La apuesta madrileña por la inteligencia artificial no parte de cero: en la actualidad, la Consejería de Digitalización ha identificado más de 200 proyectos potenciales de IA y cerca de un centenar en funcionamiento que demuestran el compromiso del Gobierno autonómico con la modernización de los servicios públicos.
En el ámbito sanitario, la Comunidad dispone de 88 casos de uso de inteligencia artificial, de los cuales aproximadamente el 90 % se aplican en el sistema de salud. Destaca la plataforma SERMAS GPT, diseñada para ayudar a los profesionales médicos en la detección precoz de enfermedades raras, un campo donde la información y la rapidez en el diagnóstico son decisivas.
Asimismo, se está desplegando IA para el diagnóstico temprano del cáncer de próstata a partir de resonancias magnéticas, comenzando por el Hospital público Ramón y Cajal y ampliándose posteriormente a otros 14 centros de la red sanitaria. También se utilizarán técnicas de IA para agilizar el tratamiento del dolor crónico no oncológico a partir de un estudio en el Hospital de la Princesa con una muestra de 100.000 casos.
En el campo de la justicia, la aplicación de la inteligencia artificial ya ha permitido reducir los tiempos de tramitación judicial en torno a un 20 %. Un ejemplo es el Buscador 360º, una herramienta que facilita que magistrados, jueces y letrados puedan localizar de manera más rápida y precisa información entre más de 60 millones de documentos digitalizados y más de medio millón de vídeos transcritos.
En el área de Asuntos Sociales, se está desarrollando un proyecto pionero que integra robótica social asistencial e inteligencia artificial para mejorar la atención temprana de niños con discapacidad, riesgo de padecerla o trastornos en su desarrollo. Este tipo de herramientas busca combinar el acompañamiento tecnológico con la intervención profesional especializada.
En el ámbito económico y laboral, el Gobierno regional está trabajando en un proyecto de IA generativa para diseñar planes de empleo juvenil personalizados. Con una inversión de 6,4 millones de euros, esta iniciativa pretende que los profesionales de las oficinas públicas puedan ofrecer una atención orientada a reducir el desempleo juvenil a través de la orientación, la formación, la inserción laboral y el impulso de la contratación.
Este mismo proyecto puede extenderse a otros campos, como la mediación laboral y el fomento del emprendimiento y la promoción profesional de personas en activo. Paralelamente, la Comunidad de Madrid ha destinado unos 9,9 millones de euros en ayudas para apoyar la implantación y desarrollo de proyectos de inteligencia artificial en pymes madrileñas, reforzando así la competitividad del tejido empresarial.
Colaboración público-privada, formación y horizonte de la digitalización
El despliegue de la Administración digital madrileña se entiende como un proyecto de colaboración público-privada y científico-tecnológica. La futura Ley y la Estrategia de Digitalización 2023/26 fomentan una relación estrecha entre la Administración, las empresas tecnológicas, las universidades y los centros de investigación, para que el conocimiento y la innovación fluyan en ambas direcciones.
En este marco, se impulsa con fuerza la digitalización de las pequeñas y medianas empresas mediante programas de ayudas, acompañamiento y difusión de soluciones basadas en IA y otras tecnologías habilitadoras. El objetivo es que las pymes puedan competir en un entorno global, ganar eficiencia y abrir nuevas líneas de negocio aprovechando la transformación digital.
La formación juega un papel determinante: además de los itinerarios específicos para empleados públicos, se prevén programas de capacitación en inteligencia artificial para estudiantes, desempleados y profesionales en activo. La idea es generar una masa crítica de talento capaz de diseñar, implantar y supervisar estas tecnologías, evitando que la brecha de habilidades se convierta en un freno al desarrollo económico y social.
En paralelo, la Administración asume que debe seguir elaborando resoluciones e instrucciones técnicas que concreten y actualicen sus competencias digitales, así como asumir nuevas funciones que puedan atribuirle las leyes y reglamentos de la Comunidad de Madrid a medida que la tecnología avance. La flexibilidad y la actualización continua serán esenciales para que el marco normativo no se quede obsoleto.
Todo este entramado —infraestructura tecnológica robusta, gobernanza del dato, seguridad, IA aplicada, Cuenta Digital, BOCM electrónico y programas de formación y ayudas— conforma un modelo de Administración digital madrileña orientada a la eficiencia, la transparencia y la atención de calidad. La combinación de innovación tecnológica con garantías jurídicas y éticas sitúa a la Comunidad de Madrid en una posición destacada para afrontar los retos de los próximos años, ofrecer servicios públicos más ágiles y centrados en las personas y potenciar al mismo tiempo la competitividad de su tejido social y económico.
