Acciones comunitarias, espacios compartidos

Publicado por Emprendimiento en

¿Cómo activar el ecosistema educativo alrededor de estos espacios vivos? A partir del programa Patios x Clima en Acción en Barcelona y en diálogo con experiencias de ciudades como Berlín, París, Rotterdam o Bruselas, se propone una mirada replicable y adaptativa del patio como nodo urbano de resiliencia y cohesión social.

Ante la emergencia climática, los patios escolares están cobrando nuevo sentido como infraestructuras verdes y espacios comunitarios de proximidad. Lejos de su uso exclusivo como lugares de recreo de la Escuela, se transforman en escenarios de participación ciudadana, aprendizaje ambiental y cuidado compartido.

El espacio común como oportunidad climática

En un contexto de emergencia climática global, las ciudades se enfrentan a retos urgentes de adaptación y transformación. Las soluciones no pueden centrarse únicamente en soluciones técnicas o decisiones políticas, se requiere una implicación activa de la ciudadanía junto al de las administraciones. Para ello, es fundamental actuar desde lo cotidiano, desde lo próximo, desde aquellos espacios que todos compartimos y que muchas veces pasan desapercibidos.

Los patios escolares

Uno de esos espacios son los patios escolares. Largas décadas concebidos únicamente como lugares de recreo, duros y de hormigón, hoy revelan un enorme potencial como infraestructuras verdes, espacios de cuidado y núcleos comunitarios. Lejos de ser entornos exclusivamente educativos, los patios pueden funcionar como verdaderos motores de cambio social y climático en los barrios.

En los últimos años, diversas iniciativas en Europa han explorado esta potencialidad desde distintas perspectivas. Proyectos como Grün macht Schule en Berlín, que fomenta la naturalización de patios desde los años 90; el programa Living Schoolyards en Bruselas, que busca mejorar el entorno escolar con enfoque participativo; el proyecto Oasis en París, que transforma patios en islas de frescor urbano, o el proyecto Transformem els patis en Barcelona evidencian una tendencia común: utilizar el entorno escolar como infraestructura de resiliencia climática y tejido social.

En este contexto, el programa piloto Patios x Clima en Acción1, desarrollado en Barcelona entre 2023 y 2025, se despliega sobre patios escolares previamente renaturalizados y ya integrados en la red municipal de “patios abiertos”. El programa impulsa una nueva fase centrada en su activación comunitaria, educativa y climática, fomentando la corresponsabilidad en su uso y cuidado. La experiencia pone de relieve el papel de estos patios como infraestructuras de proximidad clave para una ciudad más justa, saludable y resiliente.

Tardes de patios abiertos, activos fuera de horario lectivo.

El proyecto Patios x Clima en Acción: aprender haciendo, actuar compartiendo

A través de Patios x Clima en Acción, se han activado tres ecosistemas educativos de características diversas. Su propósito no ha sido transformar físicamente los patios, sino demostrar cómo pueden convertirse en plataformas para la acción climática colectiva y el aprendizaje ciudadano.

El enfoque del proyecto se apoya en una serie de principios clave:

  • Participación ambiental. Alumnado, profesorado, familias y agentes del entorno han participado activamente en talleres y actividades compartidas, analizando, diseñando y cuidando los patios.
  • Aprendizaje situado. El patio es un espacio de experimentación directa. La ciudadanía no solo habla de cambio climático, sino que lo vive: plantando vegetación autóctona, gestionando el agua de lluvia, compostando residuos orgánicos o creando sombra viva.
  • Responsabilidad colectiva. La corresponsabilidad es un eje del modelo. Se supera la visión de que el mantenimiento depende solo de la escuela o la administración, promoviendo un reparto negociado de responsabilidades entre comunidad educativa, vecindario y servicios públicos.
  • Trabajo en red. Los centros participantes se han conectado con iniciativas similares de otros barrios y con cooperativas sociales y ambientales, generando una red de aprendizaje e innovación local.

Este modelo, aunque aplicado inicialmente en tres centros, está diseñado con la voluntad de ser replicable en otros entornos escolares, adaptándose a las particularidades de cada contexto.

Sesiones de trabajo individuales de los ecosistemas.

Espacios y cuidados compartidos: la dimensión comunitaria

Uno de los retos recurrentes de los procesos de renaturalización escolar es el mantenimiento a largo plazo de estos espacios vivos. Las transformaciones físicas pueden ser exitosas, pero si no se acompañan de una implicación comunitaria e institucional real, corren el riesgo de deteriorarse con el tiempo.

En este sentido, Patios x Clima en Acción apuesta por una solución innovadora: convertir el patio en un espacio compartido entre escuela y comunidad. Esto no significa simplemente abrir puertas, sino promover un uso activo, cuidado y significativo por parte del vecindario.

El patio se convierte así en:

  • un lugar de encuentro intergeneracional,
  • un espacio para actividades vecinales,
  • un huerto o jardín comunitario,
  • un espacio público al aire libre donde celebrar fiestas del barrio,
  • un refugio climático para las personas más vulnerables durante el verano.

Proyectos como Green My Schoolyard en Viena (Austria), o el proyecto Superblocks for Kids en Copenhague (Dinamarca), han desarrollado estructuras similares de cogestión y apertura, reforzando el papel del entorno escolar como bien común urbano.
Este uso compartido no es improvisado: requiere procesos de mediación, de escucha, de diálogo entre intereses diversos. Y, sobre todo, necesita tiempo. Pero el resultado es poderoso: el patio deja de ser “de la escuela” y se convierte en un espacio de referencia comunitaria.

Infraestructura verde de proximidad: resiliencia desde lo cotidiano

En el imaginario urbano, la infraestructura verde suele identificarse con grandes parques o corredores ecológicos. Pero frente a la crisis climática, es fundamental desarrollar infraestructura verde de proximidad, accesible, distribuida y multifuncional.

Los patios naturalizados tienen un enorme potencial como pequeñas infraestructuras climáticas con múltiples funciones:

  • Reducción de la temperatura en barrios densos mediante el aumento de sombra y evapotranspiración.
  • Gestión del agua a través de suelos permeables, drenaje natural y sistemas de captación.
  • Fomento de la biodiversidad con vegetación autóctona, refugios para insectos y aves, y diversidad de microhábitats.
  • Conectividad ecológica al formar parte de una red de espacios verdes urbanos interconectados.
  • Concienciación ambiental mediante la observación directa y experiencia de los ciclos naturales en la vida cotidiana del alumnado y del vecindario.

Todo ello convierte a los patios en piezas clave de la resiliencia urbana, especialmente en barrios con pocos espacios verdes o población vulnerable.

Talleres de capacitación y sensibilización ciudadana.

Hacia una gobernanza colaborativa del espacio

Abrir un patio a la comunidad implica repensar su gobernanza. ¿Quién decide su uso? ¿Cómo se cuida? ¿Qué pasa si hay conflictos? Estas preguntas no tienen respuestas únicas, pero sí requieren una actitud común: gobernar desde el cuidado compartido.

Patios x Clima en Acción ha trabajado sobre esta dimensión invisible pero fundamental. Se han promovido acuerdos de uso o utilizado marcos legales existentes, protocolos de mantenimiento comunitario, grupos mixtos de decisión y estrategias de mediación.

El objetivo es ensayar formas de gestión más horizontales, flexibles y adaptadas a las realidades locales. No se trata de sustituir la responsabilidad institucional, sino de complementarla con el conocimiento, la implicación y la corresponsabilidad de quienes habitan los espacios.

Esta dimensión de cogestión es uno de los aprendizajes más valiosos del proyecto: transformar el patio no es sólo una “obra”, requiere de un proceso educativo y social sostenido en el tiempo.

Replicar sin copiar: adaptabilidad, no uniformidad

Una de las fortalezas del programa Patios x Clima en Acción es su estructura abierta y adaptable, basada en objetivos claros que orientan la replicabilidad sin imponer un modelo cerrado. Entre estos objetivos destacan:

  • Definición del plan estratégico. Creación y consenso de un plan a nivel ciudad a través del diseño integral 4D (dimensión ecológica, social, económica y global).
  • Activación del ecosistema educativo. Movilización de las comunidades locales y del tejido social, organizado a escala de barrio para implementar formas de gestión comunitaria de los patios y entornos escolares, en colaboración y reciprocidad con el Ayuntamiento.
  • Garantizar el acceso equitativo al verde. Asegurar que toda la ciudadanía pueda disfrutar de los beneficios de los espacios verdes de proximidad, cuidando que sean inclusivos y accesibles, incluso durante olas de calor.
  • Evaluación y divulgación. Seguimiento continuo del programa, su metodología y resultados para construir una narrativa colectiva sobre salud comunitaria a nivel urbano.

Este enfoque flexible conecta con metodologías de Living Labs promovidas por redes europeas como URBACT e ICLEI, donde la experimentación localizada, la colaboración entre actores y el aprendizaje compartido son clave para generar soluciones urbanas sostenibles, contextualizadas y escalables.

Sesiones de facilitación y análisis de los ecosistemas educativos.

La ciudad que aprende de sus patios

La emergencia climática no se resuelve solo con políticas o tecnologías: requiere una transformación cultural. Una nueva forma de entender la ciudad como espacio común, vivo y compartido. En este sentido, los patios escolares pueden ser auténticos laboratorios urbanos de resiliencia, espacios de experimentación ciudadana donde se aprende a convivir, cuidar y adaptarse.

El programa Patios x Clima en Acción demuestra que activar estos espacios es posible, deseable y transformador. Y que esta activación se multiplica cuando se conecta con otras experiencias, tanto locales como internacionales.

Ciudades como París, Bruselas, Rotterdam, Viena o Berlín están aprendiendo también de sus patios. Cada una con su modelo, su escala y su enfoque, pero compartiendo un objetivo común: convertir lo cotidiano en motor de transformación.

En Barcelona, esta iniciativa no parte de cero. Es fruto de años de políticas de renaturalización y apertura escolar. Pero su valor está precisamente en dar un paso más: pasar de abrir puertas a construir comunidad.

Hoy, más que nunca, necesitamos ciudades que se dejen transformar desde lo pequeño. Ciudades que vean en cada patio una oportunidad. Porque la resiliencia no se decreta: se cultiva, colectivamente, en cada espacio verde compartido.

Patios x Clima en Acción1. Es un proyecto piloto impulsado por El globus verd i Lemur, y apoyado por el Ayuntamiento de Barcelona a través de las Subvenciones para el desarrollo de proyectos en el marco del Plan de acción para la emergencia climática 2030.


Enlaces de interés y bibliografía

Perfil:

Mamen Artero es arquitecta formada en la ETSAB-UPC (2004), especializada en bioconstrucción y permacultura. Cuenta con postgrados en gestión cultural (UB, 2007-08) y Seguridad y salud en la construcción (ETSEIB, 2010-11). Ha codirigido el despacho Rabat & Artero, centrado en rehabilitación y urbanismo (2005–2012), y es cofundadora de El globus vermell (2009) y coordinadora de El globus verd (2024), colectivo que promueve la renaturalización urbana para avanzar hacia ciudades más críticas, equitativas y resilientes.

Con experiencia profesional en Milán y Liverpool, actualmente impulsa y gestiona el programa «patios x clima», que entiende las transformaciones físicas y la renaturalización de los espacios y entornos educativos como una oportunidad para dar herramientas a la sociedad frente a los retos que nos presenta el cambio climático.

El globus verd es una asociación con sede en Barcelona, surgida como rama especializada del colectivo El globus vermell (2009), que promueve la renaturalización urbana. A través de la educación, la participación ciudadana y la valorización del patrimonio, impulsa el conocimiento y la transformación del entorno frente a los desafíos climáticos actuales. https://elglobusvermell.org/es/

LEMUR, Laboratorio de Emergencias Urbanas, es una asociación interdisciplinaria con sede en Barcelona, fundada en 2011. Su trabajo se centra en promover el bienestar colectivo a través de procesos participativos que integran arquitectura, educación, arte urbano y escucha corporal activa (Body Driven Design)


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