quiénes son y cómo impulsan la acción climática

Publicado por Emprendimiento en

La crisis climática suele abordarse desde una perspectiva ambiental, pero sus consecuencias van mucho más allá de la pérdida de biodiversidad o el aumento de las temperaturas. Hoy representa una amenaza directa para la salud pública, la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, la estabilidad económica y el bienestar de millones de personas. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes e intensos, mientras que las comunidades con menos recursos suelen ser las que enfrentan los mayores impactos pese a haber contribuido en menor medida al calentamiento global. En este contexto, combatir el cambio climático también se ha convertido en un asunto de equidad, justicia social y derechos humanos.

Los organismos internacionales advierten que el cambio climático puede revertir décadas de avances en la reducción de la pobreza y el desarrollo. Las sequías, inundaciones, incendios forestales y olas de calor afectan la producción de alimentos, provocan desplazamientos humanos, incrementan el riesgo de enfermedades y profundizan las desigualdades existentes. Frente a este panorama, además de las políticas públicas y la acción empresarial, han surgido filántropos climáticos que destinan parte de sus fortunas a financiar investigación, innovación tecnológica, conservación de ecosistemas y proyectos que aceleren la transición hacia una economía baja en carbono. Sus inversiones no sustituyen la responsabilidad de gobiernos y empresas, pero sí contribuyen a impulsar soluciones que de otro modo tardarían mucho más en desarrollarse.

5 filántropos climáticos que están invirtiendo en solucionar la crisis climática

1. Jeff Bezos: uno de los mayores fondos privados para combatir el cambio climático

En 2020, Jeff Bezos anunció la creación del Bezos Earth Fund, un compromiso de 10 mil millones de dólares destinado a financiar soluciones frente a la crisis climática y la pérdida de la naturaleza. Desde entonces, el fondo ha distribuido miles de millones de dólares entre universidades, organizaciones ambientales, centros de investigación, comunidades indígenas y proyectos enfocados en restauración de ecosistemas, innovación tecnológica, agricultura sostenible y transformación de los sistemas alimentarios. La magnitud de esta inversión lo convierte en uno de los esfuerzos filantrópicos privados más importantes dedicados exclusivamente a la acción climática.

Más allá de apoyar investigaciones científicas, el Bezos Earth Fund también impulsa iniciativas para mejorar el monitoreo de emisiones mediante satélites, acelerar la conservación de ecosistemas estratégicos y fortalecer políticas públicas basadas en evidencia. Aunque su labor ha sido objeto de debate debido al impacto ambiental asociado con algunas actividades de Amazon, las inversiones del fondo representan un ejemplo de cómo el capital privado puede contribuir a acelerar soluciones climáticas a gran escala. En conjunto con otros filántropos climáticos, Bezos refleja una tendencia creciente: utilizar grandes patrimonios para reducir los riesgos que el cambio climático representa para la sociedad y la economía mundial.

2. John Doerr: el inversionista que apuesta por acelerar la transición climática

Aunque es ampliamente reconocido por ser uno de los primeros inversionistas de empresas como Google y Amazon, John Doerr también se ha consolidado como uno de los filántropos climáticos más influyentes de la actualidad. Convencido de que la innovación será determinante para enfrentar el calentamiento global, el presidente de la firma de capital de riesgo Kleiner Perkins ha destinado parte de su patrimonio a impulsar soluciones que permitan reducir las emisiones de carbono y acelerar la transición hacia una economía sostenible.

En 2021 anunció una donación de 1,100 millones de dólares a la Universidad de Stanford para crear la Stanford Doerr School of Sustainability, considerada una de las mayores aportaciones filantrópicas realizadas para combatir la crisis climática. La escuela reúne científicos, ingenieros, economistas y especialistas en políticas públicas para desarrollar soluciones relacionadas con energías limpias, captura de carbono, biodiversidad, seguridad hídrica y adaptación climática. Además, Doerr financia startups enfocadas en tecnologías limpias y promueve modelos de innovación capaces de escalar soluciones ambientales a nivel global, demostrando que la filantropía también puede impulsar conocimiento científico y emprendimientos con impacto climático.

3. Michael Bloomberg: financiamiento para cerrar la era del carbón

El empresario y exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha convertido la acción climática en uno de los principales ejes de su actividad filantrópica. A través de Bloomberg Philanthropies, ha destinado miles de millones de dólares a programas relacionados con energías limpias, calidad del aire, resiliencia urbana y fortalecimiento de políticas climáticas en distintos países.

Una de sus iniciativas más reconocidas es Beyond Coal, campaña que ha contribuido al retiro de cientos de plantas de carbón en Estados Unidos. Posteriormente impulsó Beyond Carbon, con el objetivo de acelerar la transición hacia energías renovables y apoyar a estados y ciudades en la reducción de emisiones. Además, Bloomberg ha financiado proyectos para fortalecer la implementación del Acuerdo de París y, en distintos momentos, ha aportado recursos para cubrir parte de la contribución económica de Estados Unidos a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático cuando el gobierno federal suspendió esos pagos. Su estrategia demuestra cómo la filantropía puede reforzar la gobernanza climática internacional.

4. Laurene Powell Jobs: invertir en innovación y resiliencia climática

Laurene Powell Jobs, fundadora de Emerson Collective, también forma parte del grupo de filántropos climáticos que buscan acelerar soluciones frente al calentamiento global. Su organización combina filantropía, inversión de impacto y apoyo a políticas públicas para impulsar proyectos relacionados con energía limpia, justicia ambiental, agricultura sostenible y resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático.

A diferencia de otros modelos de donación tradicionales, Emerson Collective apuesta por financiar iniciativas con potencial de transformar sistemas completos. Ha respaldado empresas de tecnologías limpias, organizaciones que promueven políticas climáticas ambiciosas y programas enfocados en garantizar una transición energética justa para los trabajadores y comunidades más vulnerables. Para Powell Jobs, la crisis climática no puede separarse de problemas como la desigualdad económica o la falta de oportunidades, por lo que sus inversiones buscan generar impactos sociales y ambientales de manera simultánea y es por ello que en 2023 anunció la donación de 3.500 millones de dólares a la Fundación Waverley Street, que se dedica a ayudar a personas afectadas por el cambio climático.

5. Hansjörg Wyss: proteger la biodiversidad para frenar el cambio climático

El empresario y filántropo suizo Hansjörg Wyss ha dedicado gran parte de su fortuna a una de las soluciones climáticas más efectivas y, al mismo tiempo, menos visibles: la conservación de los ecosistemas. A través de la Wyss Foundation y del Wyss Campaign for Nature, ha comprometido 1.500 millones de dólares para proteger áreas naturales, restaurar ecosistemas degradados y fortalecer el trabajo de organizaciones ambientales en distintos continentes. Su visión parte de una premisa sencilla: sin bosques, océanos, humedales y otros ecosistemas saludables será imposible estabilizar el clima del planeta.

Uno de sus mayores legados es el impulso al objetivo internacional 30×30, que busca proteger al menos el 30% de la superficie terrestre y marina para 2030. Además de financiar proyectos de conservación, Wyss apoya investigaciones científicas, organizaciones indígenas y políticas públicas orientadas a preservar la biodiversidad. Su trabajo demuestra que los filántropos climáticos no solo invierten en nuevas tecnologías, sino también en proteger los sistemas naturales que capturan carbono, regulan el ciclo del agua y hacen posible la vida en el planeta.

¿Por qué son importantes los filántropos climáticos y cómo puede contribuir cualquier persona?

La contribución de los filántropos climáticos resulta especialmente relevante porque permite financiar proyectos que muchas veces implican altos riesgos o requieren horizontes de inversión largos, algo que ni los gobiernos ni las empresas siempre están dispuestos a asumir. Gracias a estos recursos han surgido nuevas tecnologías de energía limpia, programas de conservación, investigaciones científicas y modelos de negocio que hoy forman parte de la transición hacia una economía baja en carbono. Sin embargo, los propios filántropos coinciden en que la filantropía, por sí sola, nunca será suficiente para resolver la crisis climática.

La responsabilidad social internacional (RSI) y la responsabilidad social empresarial (RSE) desempeñan un papel igual de importante. Las empresas tienen la capacidad de transformar cadenas de suministro completas, innovar en productos más sostenibles y reducir millones de toneladas de emisiones. Los gobiernos, por su parte, pueden establecer reglas claras e incentivar la transición energética. Mientras tanto, la ciudadanía puede acelerar estos cambios mediante decisiones de consumo, participación social y exigencia de políticas públicas más ambiciosas. La acción climática solo será efectiva cuando todos los actores trabajen de manera coordinada.

¿Qué puede hacer cualquier persona para combatir la crisis climática?

  • Informarse sobre el cambio climático a partir de fuentes científicas confiables y compartir información basada en evidencia.
  • Reducir el desperdicio de alimentos y priorizar productos con menor impacto ambiental.
  • Disminuir el consumo de plásticos de un solo uso y favorecer la economía circular.
  • Optar por transporte público, bicicleta, caminatas o vehículos de bajas emisiones cuando sea posible.
  • Ahorrar energía y agua en el hogar mediante hábitos cotidianos y equipos más eficientes.
  • Apoyar empresas que demuestren compromisos reales con la sostenibilidad y la descarbonización.
  • Participar en programas de restauración de ecosistemas, reforestación o voluntariado ambiental en la comunidad.
  • Respaldar organizaciones sin fines de lucro que trabajan en conservación, adaptación climática o justicia ambiental.
  • Exigir a gobiernos y representantes políticas públicas alineadas con la ciencia climática y los compromisos internacionales.
  • Pedir mayor transparencia a las empresas sobre sus emisiones, metas climáticas y avances ESG para evitar prácticas de greenwashing.

La acción climática necesita aliados en todos los niveles

La emergencia climática es demasiado grande para depender únicamente de un actor. Los filántropos climáticos han demostrado que el capital privado puede acelerar la innovación, proteger ecosistemas estratégicos y respaldar proyectos capaces de transformar industrias completas. Sus inversiones están ayudando a cerrar brechas de financiamiento que, de otro modo, retrasarían el desarrollo de soluciones indispensables para enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo.

No obstante, el verdadero éxito dependerá de la capacidad de sumar esfuerzos entre gobiernos, empresas, inversionistas, organizaciones civiles y ciudadanía. La filantropía puede abrir el camino, pero será la acción colectiva la que determine si el mundo logra construir una economía resiliente, baja en carbono y más justa. Para quienes trabajan en responsabilidad social, esta es también una oportunidad para entender que cada decisión —desde una gran inversión hasta un cambio en los hábitos de consumo— puede contribuir a construir un futuro más sostenible para las próximas generaciones.



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