Así convierten Coach y Amazon la reutilización y el reciclaje en una estrategia de negocio
Durante mucho tiempo, la reutilización, la reparación y los productos fabricados con materiales reciclados fueron percibidos por numerosas empresas como nichos con poco potencial comercial. La idea de que los consumidores preferían productos nuevos, impecables y producidos bajo modelos lineales dominó las decisiones de diseño, manufactura y comercialización en industrias como la moda, el retail y la logística.
Ese panorama está cambiando. Las nuevas generaciones, especialmente las personas consumidoras de la Generación Z, muestran una mayor disposición a adquirir productos sostenibles. Para muchas de ellas, la circularidad no representa una limitación en la experiencia de compra, sino un valor agregado asociado con autenticidad, innovación, menor impacto ambiental y consumo más consciente.
Los casos de Coach y Amazon muestran que la reutilización y el reciclaje pueden dejar de ser proyectos aislados de sostenibilidad para convertirse en herramientas de diferenciación, eficiencia operativa y generación de ingresos. Mientras la firma de accesorios utiliza el diseño circular para fortalecer su identidad de marca, Amazon integra la reducción de residuos como un indicador de desempeño que permite disminuir costos y mejorar sus operaciones.
RSE en marcas de lujo: Coach transforma los residuos en valor de marca
En Coach, la circularidad ha dejado de ser un elemento complementario para convertirse en una parte central de su estrategia de sostenibilidad. Aproximadamente el 80% del trabajo de su equipo se concentra en promover principios de diseño circular, desde la creación de accesorios que puedan desmontarse fácilmente hasta la transformación de restos de cuero y otros materiales en nuevos productos comercializables.
La compañía, perteneciente a Tapestry —grupo que también es propietario de Kate Spade— ha encontrado una forma de vincular la sostenibilidad con el crecimiento de sus ingresos. Kim Matsoukas, directora de sostenibilidad de Coach, ha explicado que el principal argumento interno consiste en demostrar que la economía circular permite desvincular el crecimiento económico del impacto ambiental. Esta visión es relevante para la RSE en marcas de lujo, ya que plantea que la exclusividad y el valor aspiracional pueden construirse también a partir de materiales recuperados, reparación y diseño responsable.
Uno de los principales aciertos de Coach ha sido convertir la circularidad en una propuesta visible para el consumidor. A través de Coach (Re)Loved, la empresa comercializa productos reparados, restaurados, personalizados y vintage. El programa vendió más de 13,800 unidades en 2025 y se ha consolidado como una fuente adicional de ingresos al conectar con compradores jóvenes que valoran la reventa frente a la compra de productos nuevos.
La iniciativa también ha mostrado resiliencia frente a la incertidumbre comercial. De acuerdo con Matsoukas, los productos revendidos no enfrentan aranceles, una condición que ha dado al modelo una ventaja adicional dentro del contexto de importaciones en Estados Unidos. Así, Coach ha logrado que la reutilización no solo responda a una expectativa ambiental, sino que funcione como una alternativa comercial capaz de adaptarse a cambios regulatorios y económicos.
Coachtopia, el laboratorio de innovación circular de la compañía, refuerza esta estrategia. En el año fiscal 2025 lanzó la colección Alter/Ego, elaborada con restos de producción de dos de los bolsos más emblemáticos de la marca. Los artículos de esta colección tienen una huella de carbono 59% menor que productos similares, lo que demuestra que la RSE en marcas de lujo puede integrar métricas ambientales verificables sin perder diseño, funcionalidad ni valor percibido.
Coach también ha desarrollado indicadores internos para evaluar el porcentaje de material reciclado o recuperado que se incorpora a sus productos, así como los ingresos asociados a sus programas circulares. Una métrica adicional analiza el esfuerzo requerido para desmontar un bolso frente al valor que puede recuperarse después. Este enfoque permite tomar decisiones de diseño desde una lógica económica: si desmontar un producto cuesta más que el valor de los materiales recuperados, el modelo no será viable a gran escala.
Amazon: tratar el desperdicio como un defecto operativo
Amazon ha llevado la economía circular al terreno de la eficiencia logística. Para la empresa, el desperdicio no es únicamente un impacto ambiental, sino un defecto operativo que debe identificarse, medirse y corregirse. Esta perspectiva permite que los objetivos de reducción de residuos se conecten directamente con los procesos de productividad, calidad y ahorro.
Priscilla Okyere, directora global de soluciones circulares y reducción de residuos de Amazon, ha señalado que la empresa utiliza distintos indicadores clave de desempeño para rastrear los defectos que considera controlables. Bajo esta lógica, los materiales de un solo uso, los productos dañados y las devoluciones evitables se convierten en oportunidades para rediseñar procesos y reducir pérdidas.
Un ejemplo es el uso de inteligencia artificial en almacenes para detectar daños en productos antes de que sean enviados a clientes. Durante 2025, esta medida redujo en 21% el porcentaje de artículos dañados. Además de evitar residuos, la iniciativa ayuda a disminuir devoluciones, mejorar la experiencia del cliente y reducir costos asociados con logística inversa, reposición y disposición de mercancía.

La compañía también realiza auditorías periódicas de residuos para identificar materiales de un solo uso que pueden eliminarse o sustituirse. Uno de los resultados más relevantes fue la transición de palés de madera desechables a palés de plástico reutilizable para el transporte interno. El modelo anterior era más difícil de reparar y requería film retráctil de plástico de un solo uso; el nuevo diseño reduce ambas necesidades.
Gracias a esta medida, Amazon evitó adquirir 85 millones de palés de madera durante 2024 y otros 35 millones en 2025. Además de reducir la demanda de materiales y residuos, la empresa prevé ahorros de largo plazo. El caso muestra que una estrategia circular puede ganar respaldo interno cuando se presenta no solo como una acción ambiental, sino como una mejora concreta de eficiencia y rentabilidad.
Dos modelos para demostrar que la circularidad puede generar valor
Los casos de Coach y Amazon parten de sectores, públicos y modelos operativos distintos, pero coinciden en una lección fundamental: la sostenibilidad adquiere mayor capacidad de transformación cuando se integra a las decisiones centrales del negocio. Coach utiliza la reutilización para reforzar la diferenciación de su marca, atraer a nuevas generaciones y crear productos con menor huella de carbono; Amazon aprovecha la circularidad para reducir defectos, optimizar recursos y evitar costos.
Para las empresas que buscan fortalecer su estrategia de responsabilidad social, estos ejemplos muestran la importancia de medir la circularidad con indicadores que conecten impacto ambiental, viabilidad económica y desempeño operativo. La RSE en marcas de lujo puede avanzar mediante diseño desmontable, reparación, reventa y aprovechamiento de materiales; mientras que las empresas de logística, comercio y manufactura pueden encontrar oportunidades en la reducción de daños, la reutilización de empaques y la sustitución de materiales desechables.

La principal enseñanza es que hacer bien al planeta no tiene por qué ser incompatible con un negocio exitoso. Cuando las organizaciones convierten los residuos en insumos, las devoluciones en oportunidades de mejora y los productos usados en nuevas fuentes de valor, la economía circular deja de ser un discurso para convertirse en una ventaja competitiva. En ese sentido, la RSE en marcas de lujo y la innovación circular en grandes cadenas de suministro pueden ofrecer rutas replicables para construir modelos empresariales más resilientes, rentables y responsables.
¿Qué nos enseña Coach y Amazon para lograr escalar la economía circular?
Los casos de Coach y Amazon muestran que la circularidad genera mejores resultados cuando deja de operar como una iniciativa aislada de sostenibilidad y se integra a las prioridades de crecimiento, eficiencia, innovación y diferenciación. Para las áreas de responsabilidad social, estos ejemplos ofrecen aprendizajes concretos para diseñar proyectos que reduzcan impactos ambientales y, al mismo tiempo, fortalezcan la rentabilidad y resiliencia de la empresa.
- Integrar la circularidad al modelo de negocio. Coach convirtió la reparación, la reventa y el uso de materiales recuperados en parte de su propuesta de valor, mientras Amazon incorporó la reducción de residuos a sus indicadores de desempeño operativo. Las iniciativas tienen mayor posibilidad de escalar cuando se conectan con diseño, logística, ventas, costos y experiencia del cliente.
- Medir el retorno económico junto con el impacto ambiental. Coach analiza internamente los ingresos generados por sus líneas circulares y el valor que puede recuperarse al desmontar un producto. Amazon mide los materiales que deja de adquirir y los costos que evita al reutilizar recursos. Para las áreas de responsabilidad social, demostrar ahorros, eficiencia e ingresos potenciales es clave para obtener respaldo de la alta dirección.
- Diseñar para conservar valor. Un producto circular debe mantener utilidad después de su primer uso. Coach trabaja en accesorios que pueden desmontarse y transforma restos de cuero en nuevas colecciones, mientras Amazon sustituyó materiales difíciles de reparar por palés reutilizables. La circularidad debe incorporarse desde el diseño de productos, empaques y procesos, no únicamente al final de la cadena de valor.
- Convertir las preferencias del consumidor en diferenciación. El programa Coach (Re)Loved conecta con consumidores de la Generación Z que valoran los artículos de segunda mano, personalizados y vintage. Esta tendencia confirma que la sostenibilidad puede fortalecer la identidad de una marca cuando responde a expectativas reales de consumo y se traduce en una propuesta de valor clara.
- Iniciar con pilotos y escalar con evidencia. La sustitución de palés en Amazon y las colecciones elaboradas con materiales recuperados en Coach demuestran que una iniciativa circular puede comenzar en un proceso específico, generar evidencia y expandirse gradualmente. Las empresas pueden iniciar con una línea de productos, un empaque, una categoría de residuos o una operación logística, y escalar los proyectos que prueben beneficios ambientales, operativos y financieros.