Como ya te contamos en el artículo anterior, a veces se producen casos de abuso de poder por parte de un profesor y en estas situaciones el alumno o alumnos suelen encontrarse ante una complicada misión si quieren demostrar el comportamiento injusto por parte del docente. Pero no todo está perdido siempre, existen medios para argumentar los hechos y no dejar el caso sin resolver.

Como actuar ante una extralimitación de un profesor

¿Qué situaciones describen estas negligencias?, como ya te comentamos, se refieren a insultos, falta de respeto, uso de la violencia física… en definitiva, a todas luces un completo abuso de autoridad y tiranía que atemoriza y mina la autoestima de los alumnos. Estos métodos de enseñanza pudieron emplearse hace unos años, donde los castigos se imponían a la razón, pero -antes y ahora- resultan situaciones inconcebibles, y hay que hacer valer los derechos para atajar esta mentalidad arcaica.

Ante la evidencia de un hecho de estas características el primer paso es concertar una entrevista donde se encuentren presentes el tutor/a y director/a del centro. Un aspecto muy importante a considerar es que, normalmente, se pedirá que varias personas corroboren lo que se está exponiendo, lo que exigirá que otros alumnos tengan que pronunciarse. Hay que tener en cuenta que la unanimidad de opiniones dará más valor a lo que se expone.  También será normal que se decida por realizar un careo entre ambas partes (aula/profesor), y es en cierta medida comprensible ya que la máxima autoridad del centro necesita conocer todas las versiones posibles.

Al final se demostrará la verdad, pero será en base a luchar para que se esclarezca debidamente. Permanecer callado solo consiente una situación injusta que puede seguirse repitiendo. De igual manera que los alumnos no siempre tienen todos los derechos y hay que encauzar su comportamiento, los profesores no siempre están en posesión de la verdad y del método educativo más adecuado.