Mil días de crisis en Sudán

Publicado por Emprendimiento en

Caritas exhorta a la comunidad internacional a mantener la atención en Sudán (#KeepEyesOnSudan)

El 9 de enero se cumplen 1000 días de conflicto en Sudán, una de las crisis humanitarias más graves del mundo, donde más de 33,7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente, lo que supone dos de cada tres habitantes, y donde ya se ha declarado la hambruna dos veces,a en menos de un año.

En este momento, Caritas Internationalis se une a otras importantes organizaciones humanitarias, con el fin de exhortar a la comunidad internacional para que actúe ahora y evitar una catástrofe aún mayor en Sudán.

El conflicto ha provocado el colapso de los medios de sustento y los servicios, con un 70-80 % de los hospitales y centros de salud afectados y fuera de servicio, lo que deja a aproximadamente el 65 % de la población sin acceso a la atención sanitaria.

Sudán también se encuentra en medio de la mayor crisis alimentaria del mundo, con casi 21,2 millones de personas que se enfrentan a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda

Las personas desplazadas se ven obligadas a vivir en condiciones más precarias, en asentamientos inseguros, hacinadas o en refugios improvisados, pasando hambre y sufriendo brotes de enfermedades. Esta situación aumenta sus necesidades y dificulta la asistencia, debido a la reducción de la financiación.

Los fuertes recortes en la ayuda han debilitado aún más las operaciones humanitarias, privando de financiación a programas esenciales, lo que significa que las personas no tendrán suficiente para comer y alimentar a sus familias, ni tendrán acceso a atención sanitaria básica, agua potable y saneamiento, ni un lugar seguro donde vivir, con un mayor riesgo de violencia  de género.

En medio de la hambruna y los desplazamientos generalizados, el conflicto ha exacerbado la violencia contra las mujeres. La demanda de servicios para las mujeres ha aumentado un 288 % desde diciembre de 2023, lo que ha dejado a las supervivientes en una situación de extrema necesidad de atención médica y apoyo para superar el trauma.

Sin embargo, las iniciativas dirigidas por mujeres, que desempeñan un papel crucial en este tipo de servicios han recibido menos del 2 % del Fondo Humanitario para Sudán (SHF), que sufre una grave falta de financiación.

Los recortes en la ayuda mundial han tenido un impacto dramático en el nivel de apoyo que los asociados de Caritas han podido ofrecer. Por ejemplo, nuestros equipos ofrecían apoyo abasteciendo agua potable, higiene y protección a 500 000 personas desplazadas en el estado del Nilo Blanco, gracias a una subvención del ACNUR, que ha llegado a su fin, debido a los recortes en la ayuda.

Ningún otro donante ha intervenido aún para apoyar esa labor, aunque los asociados de la Iglesia siguen prestando apoyo a quienes pueden con menos del 6 % de la financiación que el ACNUR ofrecía anteriormente.

Alistair Dutton, secretario general de Caritas Internationalis, ha declarado:

«La brutalidad y la inhumanidad del conflicto en Sudán son espantosas y se ha declarado la hambruna por segunda vez, en menos de un año.

« Nuestros asociados locales en Sudán trabajan cotidianamente enfrentándose a peligros, sufrimientos y necesidades cada vez mayores que son inconcebibles para nosotros. Ahora que Sudán alcanza los mil días de crisis, la comunidad internacional debe intervenir con urgencia, para poner fin a la violencia. Los gobiernos donantes que han recortado sus presupuestos de ayuda deben ver la crueldad que esto supone en Sudán y replantearse cómo pueden movilizar más fondos, para las iniciativas de salvamento en esta guerra tan horrible.

Son los propios sudaneses quienes están realizando la ardua labor de apoyar a sus vecinos, familiares y personas desplazadas, en muchos casos reiteradamente, de un lugar a otro, a medida que el conflicto cambia y se va extendiendo. Sus iniciativas para salvar vidas y la dignidad de sus conciudadanos, así como para satisfacer sus necesidades básicas, merecen nuestro apoyo. Al cumplirse los mil días de conflicto, apoyamos la campaña #KeepEyesOnSudan para ayudar a que sus iniciativas sean objeto de la atención de la comunidad internacional, los medios de comunicación y la política. »

Las recomendaciones específicas a los gobiernos, respaldadas por Caritas Internationalis y otras organizaciones humanitarias, al cumplirse los 1000 días de crisis, son:

  • Intensificar las iniciativas diplomáticas, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para impulsar un alto el fuego inmediato en todo el país, como primer paso hacia una paz duradera.
  • Proteger a los civiles, los cooperantes y los equipos de emergencia locales, respaldando las iniciativas para prevenir nuevos ataques, atrocidades y violaciones del derecho internacional humanitario.
  • Garantizar un acceso humanitario rápido, seguro y sostenible en todo Sudán, especialmente a las zonas afectadas por el conflicto y sitiadas, para que la ayuda pueda llegar a todas las comunidades necesitadas.
  • Aumentar la financiación ahora, especialmente a los grupos de ayuda locales y a las organizaciones dirigidas por mujeres, para ayudar a detener la divulgación de niveles catastróficos de hambruna y ofrecer asistencia y servicios vitales, especialmente a mujeres y niños que se han visto obligados a huir de sus hogares.
  • Apoyar una respuesta regional a esta crisis, colaborando con los países vecinos, para aumentar la ayuda humanitaria a los refugiados, permitir el acceso transfronterizo seguro de la ayuda humanitaria y evitar que el conflicto se extienda aún más.

En toda la confederación Caritas, los miembros están convirtiendo estas demandas en acciones públicas concretas. Un ejemplo es la petición de CAFOD en la que se pide a los responsables políticos del Reino Unido la intervención urgente, para proteger a la población civil y hacer frente a la catástrofe humanitaria en Sudán.

Caritas Italiana también se ha sumado a la acción y ha lanzado un llamamiento al Gobierno italiano para que ayude a Sudán.

 

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