Mantener vivas la atención sanitaria y la esperanza en Yemen. ¿Qué hace allí Caritas Polonia?

Publicado por Emprendimiento en

Yemen ya no aparece a diario en los titulares, pero para las personas que viven allí, la emergencia no ha remitido. Tras más de una década de guerra, 19,5 millones de yemeníes dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir, la mitad de los centros sanitarios del país están dañados o funcionan solo parcialmente. La financiación internacional responde a menos del 60 % de lo que se requeriría para cubrir todas las necesidades.

Los orígenes de esta crisis se remontan a 2014-2015, cuando las fuerzas rebeldes hutíes tomaron la capital, Saná, y derrocaron al gobierno reconocido internacionalmente, lo que provocó la intervención militar de una coalición liderada por Arabia Saudí.

Lo que comenzó como una lucha interna por el poder se convirtió en un conflicto regional por poderes, y más de una década después, el país sigue dividido.

Caritas Polonia trabaja directamente en el sur de Yemen, desde 2020, en cinco centros de salud. Es una de las pocas organizaciones internacionales que aún permanecen sobre el terreno. Actualmente gestiona de forma interna cuatro centros de salud en Adén, con el apoyo de Catholic Relief Services (CRS) y de la confederación Caritas en general. Desde entonces, sus programas de salud han llegado a casi un millón de personas.

Hablamos con Jakub Kharabshah, jefe de misión de Caritas Polonia desde abril de 2024, sobre lo que se necesita para mantener la atención sanitaria, en una de las crisis más olvidadas del mundo.

Jakub Kharabshah with his team in Aden ©Caritas Poland Jakub Kharabshah with his team in Aden ©Caritas Poland

Jakub, ¿cuándo se trasladó a Yemen y cómo ha visto evolucionar la situación desde su llegada?

Me trasladé a Yemen en abril de 2024, para desempeñar el cargo de jefe de misión de Caritas Polonia.

Desde mi llegada, la situación humanitaria ha empeorado significativamente. Varias organizaciones internacionales han reducido su presencia o se han retirado por completo, dejando a millones de personas vulnerables, con menos asistencia. Al mismo tiempo, el coste de la vida sigue aumentando: los conflictos en Oriente Medio han interrumpido las cadenas de suministro y han disparado el precio de los productos importados, de los que Yemen depende para obtener alimentos, combustible y medicamentos. Muchas familias sobreviven con menos de 50 dólares al mes, y la laguna entre las necesidades y los recursos disponibles no deja de crecer.

Yemen se considera una de las crisis olvidadas y desatendidas. ¿Por qué cree que es así?

El conflicto no es nuevo —Yemen lleva más de una década de guerra, desde 2015— y el país se encuentra geográficamente y culturalmente alejado de gran parte de Europa y América del Norte. El mundo también ha sido testigo de varias emergencias graves en los últimos años —Ucrania, Gaza, Líbano, Irán e Israel— que acaparan la mayor parte de la atención y la financiación disponibles. Como resultado, la crisis de Yemen está quedando gradualmente eclipsada, a pesar de que millones de personas siguen necesitando ayuda.

En la actualidad, 17 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria aguda y 4,5 millones han tenido que desplazarse. Caritas Polonia se ha mantenido sobre el terreno durante todo este tiempo, siendo uno de los pocos actores internacionales que aún presta asistencia sanitaria en medio de tanto vacío.

¿Cuáles son las necesidades más urgentes en el sector sanitario y cómo podrían abordarse?

Más de la mitad de la infraestructura sanitaria del país está dañada o fuera de servicio. Incluso las instalaciones que siguen operativas se enfrentan a una grave escasez de medicamentos, suministros y personal cualificado. Los frecuentes cortes de electricidad socavan todo, desde el diagnóstico hasta la cirugía. Sin organizaciones como Caritas Polonia, millones de yemeníes tendrían un acceso extremadamente limitado a la atención sanitaria; sin embargo, con una inversión sostenida, este es un sistema que puede reconstruirse.

Una respuesta a la crisis eléctrica reside en el sol. En el Hospital Sueco de Taizz, un sistema solar de 90 kW con almacenamiento en baterías mantiene ahora en funcionamiento la UCI y las incubadoras, y alimenta los equipos esenciales. A las dos semanas de su instalación, el hospital llevó a cabo 20 intervenciones quirúrgicas que de otro modo habrían sido imposibles; en 2024, el número de pacientes había aumentado a más de 375 000, frente a los 270 000 de dos años antes.

©Caritas Poland in Yemen©Caritas Poland in Yemen

¿Cuál ha sido el impacto de los recortes generales de la ayuda en 2025 sobre Yemen?

El impacto ha sido grave, especialmente para las mujeres y los niños. La escasez de fondos ha obligado a muchas organizaciones a reducir sus operaciones o a ponerles fin por completo. Para muchos yemeníes, las clínicas con apoyo humanitario eran la única asistencia sanitaria accesible; cuando cierran, la población pierde el acceso al tratamiento, la atención materna, las vacunas y los servicios de urgencias, lo que obliga a muchos a retrasar o renunciar por completo a la atención, a veces con consecuencias de vida o muerte.

¿Qué enfermedades crónicas considera usted que están relacionadas con la pobreza, la malnutrición, la guerra y un medio ambiente contaminado?

La relación entre la pobreza, la malnutrición, el conflicto y las enfermedades es directa y visible. Enfermedades como el cólera, la malaria y el dengue, que hoy en día rara vez son motivo de preocupación en Europa, siguen formando parte de la vida cotidiana aquí debido al colapso de las infraestructuras básicas. Unos 18 millones de personas se enfrentan a la inseguridad alimentaria y 13 millones carecen de un acceso fiable al agua potable, lo que alimenta brotes recurrentes de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores. Casi cinco millones de personas se encuentran desplazadas internamente, a menudo en condiciones de hacinamiento y con escaso saneamiento. El resultado es una combinación de brotes agudos y consecuencias crónicas: desnutrición infantil, enfermedades diarreicas recurrentes, infecciones no tratadas y complicaciones en la maternidad; la mayoría de las cuales son totalmente prevenibles con agua potable, centros de salud en funcionamiento, vacunación y una nutrición adecuada.

¿Qué medicamentos son más necesarios?

Medicamentos esenciales, tanto para afecciones agudas como crónicas: antibióticos, paracetamol y medicamentos para la hipertensión, la diabetes (incluyendo la insulina) y las enfermedades cardiovasculares. El reto no es solo la escasez, sino la falta de un suministro constante, lo que dificulta enormemente el tratamiento a largo plazo.

Caritas Polonia tiene previsto entregar nueve toneladas de medicamentos esenciales a sus instalaciones en Adén, prestando apoyo a unas 80 000 personas, al tiempo que amplía su actuación a Hadramout y Ad Dale’e para llegar a una población de unas 200 000 personas.

¿Cómo trabaja con el personal local, dadas las diferencias culturales?

Al principio no fue un proceso fácil, pero con el tiempo se fue suavizando mucho. Habiendo vivido en Jordania, durante 19 años, hablo árabe, lo que me permitió integrarme y generar confianza mucho más rápidamente —aunque los dialectos varían significativamente y al principio no entendía muchas expresiones locales, pero ahora la comunicación ha mejorado—. Al mantener una comunicación clara, respetuosa y bidireccional, hemos construido sólidas relaciones de trabajo y una cooperación eficaz dentro del equipo.

¿Cuál es el impacto de las tensiones generales en la región sobre Yemen?

Yemen depende en gran medida de las importaciones de alimentos, medicamentos, equipos y combustible. El acceso al gasóleo ya es muy limitado y los precios son extremadamente elevados, una situación agravada por el conflicto entre Israel e Irán, que ha interrumpido las rutas marítimas y los mercados energéticos mundiales, lo que supone una presión aún mayor sobre los hogares y las operaciones humanitarias.

Health facility in Southern Yemen @Caritas PolandHealth facility in Southern Yemen @Caritas Poland

¿Qué le da esperanza en su trabajo diario?

Lo que me da esperanza es que lo que hago tiene un impacto real e inmediato en la vida de las personas. Cuando veo a madres y niños recibiendo atención médica gratuita, en nuestras clínicas, y lo agradecidos que están, eso me da fuerzas para hacer aún más cada día. Escuchar que algunas mujeres rezan por nosotros, debido a la ayuda que reciben, es profundamente significativo; me ayuda a olvidar la distancia que me separa de mi hogar, incluso en un lugar afectado por la inseguridad.

Por supuesto, hay días difíciles: la libertad de movimiento limitada y el toque de queda, a partir de las 19:00 h hacen que la vida cotidiana gire por completo en torno al trabajo. Pero al final de la jornada, cuando veo los informes sobre el número de recién nacidos que han venido al mundo sanos y salvos, en nuestras clínicas, siento una profunda satisfacción, y eso me recuerda por qué este trabajo es tan importante.

Por qué esta crisis es importante ahora

Desde 2022, los programas de salud de Caritas en el sur de Yemen han llegado a 977 514 beneficiarios —más de la mitad de ellos son mujeres, más de 200 000 niños y 7054 recién nacidos que han venido al mundo de forma segura—. En la actualidad, Caritas Polonia gestiona cuatro centros de salud en Adén y, como dice Jakub, incluso 20 000 euros marcan una diferencia tangible. Cada panel solar instalado, cada caja de medicamentos entregada y cada parto seguro son prueba de que, con la solidaridad continua, la luz aún puede llegar incluso a los rincones más oscuros de Yemen.

Por Susan Dabbous, encargada Editorial y de Medios de Caritas Internationalis

 

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