Los fenicios, inventores del comercio internacional

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Fuente; http://burgascity.com

Hablar de los fenicios es hablar del establecimiento del comercio internacional como lo conocemos actualmente. Para ellos no hab铆a lugar al que no pudieran llegar y sus t茅cnicas para vender, tranzar y monopolizar los hicieron convertirse en la potencia creadora del alfabeto, precursores de la fon茅tica y hace m谩s de 4.000 a帽os intentaron por primera vez la construcci贸n del Canal de Suez.

Los fenicios se caracterizaron por crear redes de mercados, distribuci贸n y abastecimiento gracias a su vasta marina y las distintas t茅cnicas que dominaron en pos de aumentar el comercio con sus vecinos pr贸ximos y los m谩s lejanos.

Para adentrarnos en el conocimiento comercial que los fenicios nos heredaron tendremos que hacer un corto, pero necesario recorrido por sus or铆genes, un tanto misteriosos ya que en ellos subyace la raz贸n de ser de todos los avances y logros que dej贸 esta civilizaci贸n y que para nuestro caso marc贸 el rumbo del comercio con pr谩cticas que hasta el d铆a de hoy se usan.

Empecemos este breve repaso a la historia de los cananeos, sus t茅cnicas y avanzados conocimientos en ingenier铆a, miner铆a y redes de comunicaci贸n, entre otras:

Contenido

La mezcla como origen de los fenicios

Las preguntas de cu谩ndo, d贸nde y c贸mo se originaron los fenicios y su sociedad hacen parte de las intrigas de la historia debido a su papel como tenedoras de bienes, descubrimientos y pr谩cticas que afectaron profundamente a otras sociedades conocidas en la antig眉edad. De hecho, las primeras etapas de esas interacciones mercantiles y sociales pueden haber contribuido al surgimiento de lo que luego se conoci贸 como la sociedad fenicia.

Dado el papel intermediario de los fenicios, y sus importantes interacciones con muchas sociedades en la regi贸n mediterr谩nea, conocer su posible origen adquiere un significado adicional. Marca el comienzo del impacto de los fenicios, grande o peque帽o, en cada una de esas otras sociedades, que incluyeron a los egipcios, mic茅nicos, hititas, hebreos, asirios, babilonios, persas, griegos, etruscos, romanos y otras sociedades menos conocidas.

Las numerosas opiniones ofrecidas sobre el origen de los fenicios parecen fusionarse alrededor de cuatro teor铆as b谩sicas:

El historiador por excelencia de la antig眉edad, Herodoto, sugiere en uno de sus nueve tomos que los fenicios hab铆an venido del Mar Rojo (Erythraean). Por esto, los griegos significaban el Golfo P茅rsico y el Oc茅ano 脥ndico, con el t茅rmino m谩s tarde aplicado a lo que hoy conocemos como el Mar Rojo junto a Egipto. Esta leyenda se repiti贸 de vez en cuando en la antig眉edad, aunque la investigaci贸n moderna ha arrojado serias dudas sobre esa posibilidad, como veremos. Herodoto document贸 esta leyenda en la p谩gina de inicio de sus Historias:

Originalmente, estas personas (fenicios) vinieron a nuestro mar desde el Mar Rojo, como se lo conoce. Apenas se hab铆an establecido en la tierra que todav铆a habitan, se volcaron a viajar al extranjero.

Herodoto 1: 1

La segunda teor铆a sugiere que los fenicios habr铆an surgido de un pueblo mucho m谩s grande conocido como cananeos, que muchos a帽os antes hab铆an poblado la amplia franja de tierra entre Anatolia (Turqu铆a moderna) y Egipto. El arque贸logo Maurice Dunand, quien realiz贸 algunas de las excavaciones arqueol贸gicas altamente reveladoras en Byblos, fue una de las personas cuyos datos respaldaron esta conclusi贸n.

Otra teor铆a afirma que las ciudades existentes en Biblos, Sid贸n, Tiro y las ciudades que las rodeaban fueron conquistadas por los Pueblos del Mar alrededor del a帽o 1200 A. C. y que la fusi贸n de los Pueblos del Mar con estos habitantes locales cre贸 a los fenicios. El mayor inconveniente de esta teor铆a es que fue formulada antes de las excavaciones arqueol贸gicas en varias ciudades fenicias. Esas excavaciones han demostrado que no hubo destrucci贸n o cambio social en estas ciudades en ese momento.

La teor铆a restante, que se ha hecho popular en algunos c铆rculos acad茅micos recientes, es que las ciudades fenicias exist铆an antes del a帽o 1200 A. C., pero no se diferenciaron de sus vecinos hasta despu茅s de la aparici贸n de los Pueblos del Mar. Esta teor铆a no afirma que los Pueblos del Mar atacaran las ciudades fenicias. De hecho, observa exactamente lo contrario. Afirma que conquistaron solo a los pueblos vecinos en el Levante (Suelen estar incluidos los pa铆ses de Siria, L铆bano, Israel, Palestina y Jordania) causando que los habitantes de dichas regiones se volvieran diferentes a los fenicios. Debido a esto, se dice que los fenicios surgieron como un pueblo separado solo despu茅s de 1200 A. C., y su 鈥渙rigen鈥 se atribuye a esa fecha.

Amuletos fenicios o cartagineses en forma de cabezas barbadas hechas de vidrio con n煤cleo de arena, siglos IV-III AC (Cagliari, Museo Archeologico Nazionale).

驴Por qu茅 era necesario hacer el anterior recorrido?

Porque cuando se revisa el posible origen geogr谩fico de este pueblo y sus subsecuentes costumbres alrededor de su tradici贸n comercial queda claro que fueron la mezcla, la capacidad de adaptarse, el conocimiento social de otros pueblos, as铆 como a otros lugares y el movimiento lo que conformaron en buena parte la cosmogon铆a y geograf铆a de los fenicios, que a su vez les permiti贸 desarrollar la amplia gama de t茅cnicas para el comercio con lugares distantes.

Al indagar los vestigios de jarrones, telas y joyer铆a, tambi茅n nos encontramos con un alto grado de sofisticaci贸n para diferenciar sus mercanc铆as de otras del mismo tipo fabricadas por otros pueblos. Esto hubiera sido imposible si desconociesen lo hecho por sus vecinos. Ac谩 comienza la historia del estudio a la competencia y su aprovechamiento.

Colonizaci贸n fenicia y griega, comparativo. Como se pude observar los fenicios duplicaron sus rutas en extensi贸n e influencia.

Las rutas fenicias

Los fenicios adem谩s de exportaciones e importaciones tambi茅n llevaron a cabo un importante comercio de tr谩nsito, especialmente en los productos manufacturados de Egipto y Babilonia (Herodoto, i, 1). Desde las tierras del 脡ufrates y el Tigris, a las rutas comerciales regulares que conduc铆an al Mediterr谩neo. En Egipto, los mercaderes fenicios pronto ganaron plazas ya que pudieron mantener un comercio rentable en los tiempos an谩rquicos de las dinast铆as egipcias 22 y 23 (945-730 A.C.), algo realmente notable ya que por esos d铆as nadie que no fuera egipcio manten铆a mucho tiempo su cabeza sobre los hombros.

Aunque nunca hubo colonias regulares de fenicios en Egipto, los tirios (fenicios de la ciudad de Tiro) ten铆an una cuarta parte de su comercio de tierra en Memphis (Herodoto, ii, 112). El comercio de caravanas 谩rabes con perfume, especias e incienso pas贸 por manos fenicias en su camino a Grecia y Occidente (Herodoto, iii, 107), lo que dejaba en claro la capacidad de los fenicios de aprovechar el sentido de la vanidad de un pueblo que a pesar de estar sumido en conflictos constantes no dejaba de procurarse lujos.

Los fenicios aprovecharon sus habilidades mar铆timas y crearon una red de colonias y centros de comercio en todo el antiguo Mediterr谩neo. Sus principales rutas comerciales eran por mar a las islas griegas, a trav茅s del sur de Europa, a lo largo de la costa atl谩ntica de 脕frica, y hasta la antigua Gran Breta帽a. Adem谩s, llegaron a Arabia y la India a trav茅s del Mar Rojo, y a vastas 谩reas de Asia occidental y que conectaron a trav茅s de rutas terrestres donde los bienes eran transportados por medio de caravanas. Para el siglo IX A.C., los fenicios se hab铆an establecido como una de las mayores potencias comerciales del mundo antiguo.

Este pueblo logr贸 establecerse r谩pidamente en el comercio gracias a una tradici贸n mar铆tima inigualable y la tecnolog铆a para construir naves con un casco de quillas. Esto les permiti贸 navegar en mar abierto, y como resultado, los fenicios desarrollaron un comercio mar铆timo sin par en su 茅poca.

Arte fenicio. Fuente: https://www.ancient.eu

Navegaci贸n

Para el establecimiento de la supremac铆a comercial, un componente esencial fue la habilidad fenicia en la navegaci贸n. A los fenicios se les atribuye el descubrimiento y uso de Polaris (la Estrella Polar). Intr茅pidos y pacientes navegantes, se aventuraron en regiones donde nadie m谩s se atrevi贸 a ir, y siempre, con la mirada puesta en su monopolio, guardaron cuidadosamente los secretos de sus rutas comerciales y descubrimientos y su conocimiento de los vientos y las corrientes. El fara贸n Necao II (610-595 A.C.) organiz贸 la circunnavegaci贸n fenicia de 脕frica. Hanno, un cartagin茅s, dirigi贸 otra a mediados del siglo quinto. Los cartagineses parecen haber llegado a la isla de Corvo en las Azores y a la Gran Breta帽a. Algunos arque贸logos sugieren que los fenicios pueden haber llegado a Am茅rica antes que los vikingos o del mismo Col贸n. La hip贸tesis se basa en inscripciones encontradas en Am茅rica Latina (incluido Brasil), donde parec铆a representar un gui贸n fenicio. Sin embargo, algunos estudiosos encuentran la hip贸tesis infundada.

Mercanc铆as importadas, caravanas

Al revisar con atenci贸n los textos ** que nos permiten rastrear las mercanc铆as que sol铆an comerciar en el mundo antiguo lo 煤nico que podemos concluir es que vend铆an casi todos los objetos y materiales conocidos, usados, manipulados, transformados, decorados, valiosos y no valiosos de aquel entonces, como veremos a continuaci贸n.

Siria del Norte, Siria de Damasco, Jud谩 y la tierra de Israel, Egipto, Arabia, Babilonia, Asiria, Alta Mesopotamia, Armenia, Asia Central Menor, Ionia, Chipre, Hellas o Grecia, y Espa帽a, eran los centros de recepci贸n y movimiento de sus mercanc铆as: Como se puede leer, todo el mundo conocido y civilizado de su 茅poca estaba en su mapa de trabajo.

El norte de Siria suministraba a los mercaderes fenicios con butz , que se traduce como 鈥渓ino fino鈥, pero es quiz谩s m谩s bien algod贸n, con 鈥渓ana de 谩rbol鈥 que tambi茅n proporciona bordados y ciertas piedras preciosas, que algunos traductores han considerado como coral, esmeraldas y rub铆es.

Siria de Damasco daba el 鈥渧ino de Helb贸n鈥, licor exquisito que era el 煤nico tipo que los reyes persas beb铆an y 鈥渓ana blanca鈥, vell贸n de las ovejas y corderos que se alimentaban en los pastos de las tierras altas de Hermon y Antilibanus.

Jud谩 y la tierra de Israel suministraban ma铆z de calidad superior, llamado 鈥渕a铆z de Minnith鈥 es decir, producido en el rico pa铆s amonita, junto con pannag, una sustancia desconocida, miel, b谩lsamo y aceite.

Egipto enviaba lino fino, uno de sus productos m谩s conocidos, sencillo, pero a menudo bordado con motivos brillantes, y empleado como tejidos bordados tambi茅n en Egipto y para las velas de las embarcaciones de recreo. Arabia le proporcionaba especias: casia y c谩lamo (o ca帽a arom谩tica), y, sin lugar a dudas, incienso, y tal vez canela y ladanum. Tambi茅n suministraba lana y pelo de cabra, y telas para carros, oro, y hierro forjado, piedras preciosas, marfil, 聽茅bano, de los cuales los dos 煤ltimos no pueden haber sido producciones propias, sino que deben haber sido importados de la India o Abisinia.

Babilonia y Asiria proporcionaban 鈥渆nvolturas de azul鈥, trabajo bordado y cofres de ropa. La Alta Mesopotamia participa en este tr谩fico y junto con Armenia daba caballos y mulas. Asia Central Menor (Tubal y Meshech) suministraba esclavos y vasijas de bronce, y los griegos de Jonia hac铆an lo mismo. Chipre suministraba marfil, que primero debe haberse importado del exterior. Grecia env铆a sus conchas, para permitir que las ciudades fenicias aumenten su fabricaci贸n del tinte p煤rpura. Finalmente, Espa帽a produce plata, hierro, esta帽o y plomo, el m谩s 煤til de los metales, todos los cuales se sabe que produjo en abundancia. Este elaborado entramado era solo posible gracias a una red de caravanas terrestres que se enlazaban con rutas mar铆timas que eran capaces de recorrer en poco tiempo el mar.

Este vistazo es solo para imaginarnos la red de hombres que estaban en cada uno de estos lugares revisando la calidad y los precios de cada uno de los suministros que se intercambiaban entre todas las plazas comerciales. Sin duda una tarea que incluso hoy en d铆a con todas las facilidades en comunicaci贸n y transporte resultan complejas.

Ahora tratemos de imaginarnos a un fenicio que quer铆a llevar tela bordada desde Egipto hasta Grecia, mientras establec铆a una forma para traer marfil para fabricar artilugios en las ciudades costeras del Nilo.

Dos vasos de vidrio de color fenicio. 5潞-3潞 siglo A.C. (Museo Kunst Palast, Dusseldorf).

Comercio mar铆timo con sus propias colonias y el monopolio

El comercio mar铆timo de los fenicios era a煤n m谩s extenso que su tr谩fico terrestre. Es divisible en dos ramas, su comercio con sus propios colonos y con los nativos de los diversos pa铆ses a los que fueron conociendo en sus viajes. Las colonias enviadas desde Fenicia eran, excepto en la 煤nica instancia de Cartago, asentamientos comerciales, plantados donde abundaban algunos productos o mercanc铆as deseados por la madre patria, y ten铆an por objeto asegurar el monopolio de tales mercanc铆as o productos b谩sicos.

Por ejemplo, Chipre fue colonizado por sus minas de cobre y su madera; Cilicia y Lycia por su madera; Thasos por sus minas de oro; Salamis y Cythera para el comercio del p煤rpura; Cerde帽a y Espa帽a por sus numerosos metales; 脕frica del Norte por su fertilidad y por el comercio con el interior. Fenicia esperaba derivar, primordialmente, de cada colonia, el producto o las mercanc铆as que hab铆an causado la selecci贸n del sitio. A cambio, ella prove铆a a los colonos con sus propios art铆culos manufacturados con telas en lino, lana, algod贸n y quiz谩s hasta cierto punto seda. Con cada variedad de cer谩mica, desde platos y jarras del tipo m谩s sencillo y simple hasta los jarrones y 谩nforas m谩s costosos y elaborados; con utensilios y brazos met谩licos, con ornamentos de oro y plata, con escudos y pater忙 (tipo de plato) en relieve, con cer谩mica y vidrio, y tambi茅n con cualquier producto o manufactura extranjera que desearan y que los pa铆ses dentro del rango de su influencia pudieran proporcionar.

Comercio con los extranjeros, en el Mediterr谩neo y el Mar Negro

En su trabajo con los pa铆ses que poblaban las costas del Mediterr谩neo y el Mar Negro, Fenicia se enfoc贸 principalmente en disponer de sus propias mercanc铆as, en segundo lugar en obtener ganancias en productos que hab铆a obtenido de otros pa铆ses, y en tercer lugar, la obtenci贸n de productos de los que podr铆a disponer para obtener ventajas en otro lugar. Donde los pa铆ses eran incivilizadas, o en una condici贸n de civilizaci贸n baja, buscaban obtener grandes ganancias suministrando a un precio bajo todas las comodidades m谩s simples de la vida, con su cer谩mica, sus implementos y utensilios, sus ropas y ornamentos para casas.

Al vender a los productores nativos, pronto obtuvieron el monopolio de este tipo de comercio, expulsaron los productos nativos del mercado e impusieron los suyos, al igual que los fabricantes de Manchester, Birmingham y Potteries imponen sus tejidos, sus cubiertos, y su loza sobre los salvajes de 脕frica y Polinesia.

Donde la cultura estaba m谩s avanzada, como en Grecia y en partes de Italia, buscaron introducir, y sin duda tuvieron 茅xito en hacerlo, lo mejor de sus propias producciones en telas de jarrones carmes铆es, violetas y p煤rpuras pintados, pater忙s en relieve, collares , pulseras, anillos y todo tipo de trabajo elaborado espejos, recipientes de vidrio y botellas con olor.

Al mismo tiempo, tambi茅n dispusieron en beneficio de muchas de las mercanc铆as que hab铆a importado de pa铆ses extranjeros, como piezas de arte, de Egipto, Babilonia, Asiria, posiblemente la India. Las muselinas y marfil de Indost谩n, los chales de Cachemira, las alfombras de Babilonia, las especias de Araby la Bendita, las perlas del Golfo P茅rsico, la fa茂ence y el papiro de Egipto, ser铆an tomadas f谩cilmente por los m谩s civilizados de Occidente. Los pa铆ses dispuestos a pagar un alto precio por estas piezas, pagar铆an en parte, sin duda, en plata y oro, pero hasta cierto punto tambi茅n en sus propios productos.

Si revisamos con atenci贸n la lista de productos que comerciaban, monopolizaban e introduc铆an como piezas de arte en los mercados que manipulaban, podemos darnos cuenta que muchos de ellos se buscan a煤n y se comercian con la misma avidez.

Podr谩n pasar 6.000 a帽os m谩s y las rutas comerciales abiertas por los fenicios seguir谩n estando vigentes debido al conocimiento de la producci贸n y manufactura de los productos.

Fuente: Notimex

La joya de la corona fenicia: Tinte p煤rpura

La industria del tinte creci贸 a partir de la venta de un textil te帽ido de p煤rpura que se usaba para denotar el car谩cter de la realeza. El tinte se produjo a partir de murex, un caracol marino en forma de trompeta que todav铆a se encuentra entre las rocas en el Mediterr谩neo oriental en la actualidad. Montones de conchas y grandes cubas indicaron que la producci贸n se llev贸 a cabo a escala industrial. En Sid贸n, se encontr贸 un mont铆culo de murex de 300 pies de largo.

La p煤rpura real se produjo ya en 1200 A,C. El tinte estaba hecho de orina, agua y tinta de las vejigas de los caracoles. Para extraer los caracoles, los caparazones se colocaban en una tina donde sus cuerpos putrefactos excretaban un l铆quido amarillento. Dependiendo de cu谩nta agua se agregaba al l铆quido producido, este destilaba el color desde rosa hasta p煤rpura oscuro. Este era el producto estrella de los fenicios y con el cual diferenciaban la gran mayor铆a de sus mercanc铆as.

Los puestos fenicios de comercio en todo el mundo eran distinguidos por este color, muchos trataron de imitarlos y de parecerse, pero lo que nos indican los textos de rastreo hist贸rico es que, la profundidad del color que este pueblo lograba era 煤nico. Con 茅l adem谩s adornaban sus tenderetes, sus telas y productos propios. Era el distintivo que llevaba su nombre de puerto en puerto. Algunas cr贸nicas indican que una de las razones por las cuales este color fue asumido por las monarqu铆as se deb铆a a su costo, porque el que estuviera en todos los puntos de mercado fenicio, no significaba o lo hac铆a barato o de f谩cil compra. La producci贸n de este color y su uso tambi茅n se constituy贸 como una moneda de cambio. Esto deja muy claro聽 que la diferenciaci贸n siempre se remitir谩 m谩s al c贸mo hacemos las cosas y no al qu茅, claro est谩 que si el producto se distingue de forma natural, generar un diferencial de uso ser谩 un poco m谩s sencillo.

Los fenicios demuestran con suficiencia las razones por las que se consolidaron como un imperio econ贸mico sin duda o contrincante alguno debido a su capacidad de hacerlo todo diferente, pensando en grande e innovando.

Resumir la historia comercial del pueblo fenicio resulta algo complejo ya que se quedan por fuera todos los pormenores que podemos imaginar en temas del comercio de cada uno de los productos que manejaron en su vasto imperio.

Les proponemos que cada vez que imaginemos un producto, que en ese tiempo atraves贸 el mundo conocido, nos remitamos a tratar de dilucidar c贸mo lograban conseguir las cantidades, las calidades, qu茅 tipo de emisarios y de comerciantes estaban encargados de lograr tales acuerdos.

Lecciones fenicias de comercio:

Los fenicios ten铆an un listado de reglas no explicita que al parecer se aplicaban de forma estricta en su ejercicio comercial:

  • Fomentaban el comercio entre pa铆ses

No importaba si estaban en guerra o ten铆an conflictos, siempre lograban sacar mercanc铆as e intercambiar bienes como una forma de representaci贸n.

Crearon los primeros gremios de comerciantes independientes por sector que les permit铆a apuntalar relaciones s贸lidas, evitando la influencia total de la pol铆tica.

  • Resolver cualquier disputa de forma pac铆fica

Es un principio muy sencillo: A ning煤n comerciante le convienen guerras, largas guerras o guerras en seguidillas por asuntos que se puede resolver de forma pr谩ctica.

  • Respetaban todas las creencias

No se met铆an con los dioses de nadie y no se involucraban en disputas por este tema.

La consideraban parte activa de las actividades comerciales y se les asignaban cargos de responsabilidad y de manufactura. Hubiera sido imposible consolidar un imperio comercial de ese tama帽o con las mujeres fuera del panorama o esclavizadas.

Parte de su 茅xito fue la capacidad de guardar en secreto durante siglos sus rutas comerciales y sus alianzas.

** Para este art铆culo se usaron las siguientes referencias:

Los nueve libros de Herodoto

Trade in the Phoenician World, Mark Cartwright.

Negotiate like a Phoenician, Habib Chamoun-Nicolas.

Phoenicians, Sanford Holst.



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