La bóveda tabicada y los artesanos de la construcción

Publicado por Emprendimiento en

En este escenario rural me he especializado en la rehabilitación de arquitectura anónima, aprendo técnicas tradicionales inexistentes en los planes de estudios cursados. De todas ellas la más relevante es la bóveda tabicada que los albañiles locales conocen profundamente gracias al saber transmitido por generaciones. En un principio, ejecutaba las bóvedas con cerámica manual, con el paso del tiempo y tomando como referencia al arquitecto de los años 50, Ignasi Bosch i Reig, usamos ladrillos mecanizados, más económicos y con mayor inercia mecánica.

Este proceso de actualización de la bóveda tabicada para una arquitectura contemporánea, ilustra el modus operandi de nuestro estudio. Intentamos que las técnicas tradicionales respondan a la demanda actual, sin perder sus virtudes originales: de escala territorial, ya que maximizan materiales locales y de escala social, que permiten poner en valor a los artesanos responsables de la obra.

Hoy, los arquitectos, obligados a responder al reto de emergencia climática, siempre estamos calculando la bondad de nuestros proyectos. La ecoefciencia en W/m2K, la huella en kg CO2, la cualidad ambiental en PST, NO2, CO2, O3, SO y las geopatologías en µW/m2.

Ante esta excesiva tecnificación del proceso proyectual, me posiciono en un punto medio para no olvidar el papel social de la arquitectura. Actualmente, trabajar con artesanos es un reto de carácter social, un beneficio colateral del proceso constructivo. Al colocar al artesano en posición de decidir desde fases iniciales, compartir la autoría y la responsabilidad, y, en definitiva, compartir un reto conjuntamente se genera un valor intangible. Como ya dijo Hassan Fathy, es más fácil recuperar una técnica tradicional que el orgullo del propio artesano.

El proyecto de Aguasblanquillas

Este proyecto de bóveda tabicada fue un encargo directo de dos hermanos, Miguel Ángel y Carlos Díaz, propietarios del complejo de restauración Aguasblanquillas, en Torreperogil, Jaén. El reto más ambicioso era terminar la obra en solo 15 semanas. Y estaba muy claro que la ejecución de la bóveda tabicada era la protagonista de este desafío.

Consistía en sustituir un espacio conformado por dos carpas de 16 x 16 m, por seis grandes bóvedas gaussianas. La nueva bóveda, debía dar cumplimiento a los siguientes requerimientos: gozar de luz cenital sin deslumbramiento, elegancia espacial del volumen definido, mejora térmica en el periodo invernal y evitar el sobrecalentamiento en los tórridos veranos de Jaén.

La bóveda

Aunque la geometría escogida fue la de doble curvatura gaussiana, en homenaje al ingeniero Eladio Dieste, la bóveda construida difiere en su materialización. Por una parte, las bóvedas de Dieste consisten en losas de hormigón armado aligeradas con cerámica y ejecutadas con encofrado continuo. Nosotros apostamos por una bóveda tabicada preindustrial, construida estrictamente con capas de piezas cerámicas superpuestas.

Por otra parte, este proyecto trataba de un espacio climatizado, a diferencia de las cubiertas industriales de Dieste, por lo que era muy importante dotar a la bóveda de una cámara ventilada, como mecanismo pasivo de confort veraniego, y aislamiento térmico para conservar la calefacción invernal.

bóveda tabicada

El equipo

Desde los primeros esbozos trabajamos con la inestimable ayuda del maestro albañil y amigo Jordi Doménech. Toda la definición de la bóveda se realizó a través de un diálogo intenso entre maestro artesano, con un conocimiento organoléptico e intuitivo, y arquitecto en busca de una coherencia formal, estructural y constructiva.

Una vez definida la propuesta, para solventar geometrías complejas, contactamos con el bovedero responsable de liderar la ejecución Salvador Gomis, de Valencia y de largo recorrido en obras singulares donde se usa la bóveda tabicada. También contamos con la colaboración de Max Rutgers, maestro compagnon experto en estructuras de madera maciza, con quien ya habíamos trabajado en la cúpula de los Hermanos Roca.

Junto con Max y los expertos bovederos definimos los elementos auxiliares precisos para ejecutar este elemento de geometría compleja, de grandes dimensiones y con un plazo de ejecución tan corto. A solo un mes del inicio de las obras realizamos una muestra a escala real, de un tercio de uno de los módulos de la bóveda, para comprobar, in situ y con la máxima eficacia cómo organizar la estructura auxiliar de madera y los andamios, para el trabajo de los bovederos.

La obra, el momento de la verdad

A inicios del mes de noviembre de 2022, Max Rutgers, usando el plano de AutoCAD que le facilitamos, cortó las piezas con control numérico, las enumeró y empaquetó.

Dos semanas después, se iniciaron las bóvedas, ya con toda la comunidad de artesanos de confianza venidos de muy diversos lugares, Andalucía y Catalunya especialmente, de otras comunidades y de fuera de Europa. En el transcurso de la ejecución se pudieron comprobar las diferentes caligrafías, según la mano del artesano responsable.

Para poder cumplir con el estrecho margen de entrega se trabajó con los bovederos expertos elaborando la primera hilada, mientras que los albañiles locales doblaron la segunda y tercera capa.

De esta manera, también cumplimos con la aspiración de usar la obra como transmisor de conocimiento tradicional.

Cuando se aplican técnicas tradicionales ejecutadas por artesanos, las decisiones en obra deben consensuarse, los planos arquitectónicos son un libro de ruta maleable.

El acto creativo de un arquitecto sensible a las técnicas tradicionales no se puede limitar a la fase de dibujar en ordenador. A lo largo de toda la obra hay que desarrollar las soluciones, cuando es necesario, y en su ejecución consensuar entre las partes implicadas.

bóveda tabicada

La ejecución

Tras cinco intensas semanas colocando casi 100.000 ladrillos de cerámica mecanizada, los seis módulos de la bóveda quedaron terminados.

Seguidamente se aplicó la capa superior de mortero de refuerzo con fibra de vidrio.

Antes de realizar el revestimiento final faltaba aún la cuarta capa ventilada, pero la complejidad de su ejecución, la falta de tiempo y los ajustes de presupuesto recomendaron no hacerlo.

Se optó por transformar el detalle al mínimo coste y la máxima facilidad de aplicación, antes que perder el efecto de ventilación en cubierta.

Para conseguirlo se aplicó, por capas:

  • Una capa geotextil de 4 cm, de material reciclado, como aislante térmico.
  • Sobre esta, una lámina de drenaje de 40 mm como sistema de ventilación, utilizada en cubiertas ajardinadas transitables.
  • A continuación, se rellenó con un hormigón ligero de cal hidráulica y arcilla expandida.
  • Sobre este, un revestimiento de mortero fino de cal, que actuó como aislante térmico solar.
  • Finalmente se aplicó una capa final de silicato como impermeabilizante de poro abierto.

Cuando finalizó la ejecución, comprobamos que la ventilación norte y sur se percibía perfectamente en ambos extremos.

Con la cubierta terminada llegó el momento culminante de retirar andamios, puntales y cerchas. A medida que se mostraban las bóvedas en toda su desnudez, la propiedad y los implicados en la obra percibieron, por primera vez, la espectacularidad del espacio arquitectónico.

bóveda tabicada

Instalaciones y carpintería

La eléctrica se centró en la adaptación de la existente, con especial hincapié en realzar el espacio arquitectónico con iluminación artificial. Está formada por tres tipologías: la primera en la fachada sur, más figurativa y más decorativa; paneles con retroiluminación e iluminación en las jardineras interiores. La segunda, la más importante, es iluminación directa e indirecta al mismo tiempo, instalada a través de los tirantes de 16 m. Y la última, en fachadas norte y este, se combina con el jardín de drenaje, realizada a base de esferas opacas, se autoiluminan, evitan el deslumbramiento y se disfruta de una iluminación agradable de noche. Además, el mortero fino de cal, al ser blanco, y el silicato final impermeabilizante, son buenos reflectantes.

Es importante la gran recogida de aguas, que se captan y se liberan poco a poco mediante el drenaje perimetral de piedra seca del jardín. Los desagües a través de gárgolas, elementos muy elegantes que permiten ver el fluir del agua. Es agradable ver como una cola de caballo de agua forma parte del ritmo arquitectónico. Las gárgolas en fachada norte y la gran gárgola de la esquina noreste, son elementos importantes en la ordenación de la fachada. En la sala no hay consumo de agua.

La carpintería es de pino de Soria, sin barniz ni pintura.

bóveda tabicada

Conclusiones

Tal y como ilustra el proyecto europeo Versus, existen muchas evidencias sobre la bondad sostenibilista de las técnicas vernáculas que podrían usarse en la arquitectura actual.

En esta obra, de bóveda tabicada, se pueden listar algunos aspectos técnicos y cuantificables:

  • Adaptación al clima continental de Jaén: la cerámica inerte, el aislamiento geotextil, la cubierta ventilada y el revestimiento de cal reflector de la radiación. La forma ondulada de la estructura ofrece garantías aerodinámicas frente a vientos.
  • Optimización de materiales preexistentes, reutilizando materiales, como perfiles metálicos. Y utilización de materiales poco transformados.
  • Uso reducido de maquinaria en obra, comparando obras similares.
  • Maximización de materiales locales a granel y libres de embalajes.
  • Se han evitado materiales tóxicos.
  • Aplicación de revestimientos transpirables y reguladores hidrotérmicos.
  • Luz natural imperante, sin deslumbramiento ni sobre calentamiento.
  • La vegetación completa algunos mecanismos pasivos de confort.

Este proyecto quizás destaque por los valores intangibles que han regido el peculiar proceso de obra:

  • Reforzar la identidad del lugar mediante simbología local, evitando sistemas constructivos estandarizados. Adaptándose a las peculiares habilidades de los artesanos locales.
  • Expresión de la maestría durante la ejecución de la bóveda.
  • Compartir la autoría, las decisiones y los conflictos en obra con la comunidad de artesanos.
  • Fomentar la inteligencia colectiva, la destreza y experimentación en aras de la tecnodiversidad.
  • Buscar una belleza singular fuera de las modas reinantes.
  • Vincular el edifico a los artesanos responsables y a los futuros usuarios.
  • Conseguir un  proceso constructivo extrapolable y universal.
  • Sistemas constructivos y materiales que refuerzan la gobernanza de la comunidad, poco dependientes de alta tecnología y de grandes centros de producción.
  • Contar con empresas locales. Se optó por empresas de cercanía y familiares.

Trabajar en una obra de plazos tan extremadamente cortos, de ejecución tan incierta y con tantos artesanos originarios de diferentes lugares, no fue una tarea fácil.

Organicé un viaje un mes antes de las obras para visitar el lugar con toda esta peculiar comunidad, con el fin de reafirmar la importancia de concienciar al grupo y de la necesidad de una buena actitud con el reto que presentaba el proyecto. La interacción entre todos ellos fue esencial.

La cohesión fue fundamental, no solo para conseguir terminar la cúpula a tiempo, sino, y lo más importante, para ejecutarla con garantías estructurales.

A final, el gran reto compartido fue el mejor aglutinante para los expertos con los que compartí proyecto de esta bóveda tabicada. 


Ficha técnica

  • Arquitecto: Oriol Roselló. Bangolo Arquitectura
  • Asesoría técnica de bóvedas: Jordi Doménech
  • Aparejador: Agustín de la Fuente
  • Cálculo estructural: Miquel Llorens, Robert Brufau, David López, Paolo Viti, Andrea Giannantoni, Wesam Al Asali, Adolfo Alonso y Manuel Fortea
  • Bovederos: Salvador Gomis, Pere Costa, Pere Viñas, Rafa Melero, Isaac Rodríguez, Faustí Pérez, Albert Muñoz, Sidhu Sintes, Enrique Callizo, Gorka Martín, Edu Llop, Pep Vivet, Isolda Vallvé, Jaume Ardevol, Tatiana Muñoz, André Barea
  • Constructor: Rubiblaz, S.L.
  • Herreros: Ensambladuras Oblicuas, S.L.; Metálicas Sabiote y Oya Díaz
  • Instaladores: Cazorla, S.L.; Doncel Guerrero y Clibiservi, S.L.L.
  • Jardinería: Domingo Santoryo

Ficha materiales

  • Ladrillos cerámicos, de Cerámicas Miramar
  • Madera carpintería: pino de Soria, Pinus Sylvestris, de Hermanos Utrera, S.L.
  • Morteros de cal:  Com-Cal
  • Revocos de cal, de Enlucidos Vandelvira EAR
  • Cemento blanco: Cementos Tigreq
  • Tirantes de Geoelements
  • Pintura, de Pérez Ogallar y Molina Martínez
  • Refuerzos sintéticos de MAPEI
  • Aislamiento geotextil: Geopanel

Oriol Roselló. Arquitecto, es socio fundador del “projecte GRETA” en defensa de la arquitectura anónima de las comarcas de Girona. Miembro de la junta de AUS del Colegio de Arquitectos de Catalunya. Miembro de la comisión permanente del “Congrés masia i el territori”. Premio FAD compartido, premio Antonio Cobos y primer LED Certificate Platinum en vivienda unifamiliar de España y Portugal.

Bangolo Arquitectura, es. Llevamos treinta años defendiendo el uso de técnicas tradicionales en arquitectura contemporánea. Bajo esta estrategia, intentamos generar edificios de una estética actual con requerimientos sostenibilistas, pero que contextualicen con la cultura edificatoria del lugar. Auto limitarse a los materiales preindustriales garantiza una arquitectura sana y potencia la colaboración con artesanos expertos locales. https://bangolo.com/es/


Artículo publicado en la revista EcoHabitar nº 80 en invierno de 2023


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