Iluminación saludable – Parte 2
Los espacios con iluminación saludable natural son muy deseados hoy en día. Parece que queremos sentirnos más unidos al exterior y que la luz del sol nos de alegría y nos recuerde la hora en la que estamos. Desafortunadamente, la manera en la que conseguimos esa iluminación “natural” en los espacios no nos acerca al exterior tanto como pensamos…
Este es el segundo de tres artículos basados en la guía informativa para espacios con iluminación saludable. Esta guía cubre las siguientes indicaciones principales de diseño:
- Crear espacios para el disfrute y exposición al sol.
- Dejar pasar el espectro completo de la luz del sol (tema sobre el que va a versar esta segunda entrega).
- Utilizar iluminación no perjudicial.
La entrega anterior cubrió la primera indicación y expuso la función esencial que tiene el sol para la vida. Se explicó cómo el sol aporta luz en armonía con nuestras necesidades a lo largo del día; con sus justos niveles de radiación ultravioleta, luz visible y radiación infrarroja. Y cómo cada uno de estos componentes tiene un papel en la salud de nuestras células y en prevenir enfermedades como el cáncer. En el próximo número de esta publicación se desarrollará la última indicación.
Dejar pasar el espectro completo de la luz del sol
En la arquitectura se han escrito innumerables guías para el aprovechamiento de la luz natural en interiores. Estas se han enfocado en grandes ventanales que han sido contrarrestados energéticamente con vidrios aislantes. El problema de esto es que no se está aprovechando el efecto positivo de la luz del sol.
Ya sabemos que la luz está compuesta de una serie de ondas electromagnéticas en un rango de longitud de onda específico. Cuando la luz del sol pasa por el vidrio de las ventanas, este no deja pasar algunas de las ondas, filtrándolas. De esta forma, la luz que llega a los ocupantes del espacio ya no es “natural”. Al igual que se entiende que un alimento natural, al ser ultraprocesado y refinado, deja de ser natural, a la luz solar le pasa lo mismo. Su estructura ha cambiado y su armonía se ha perdido.
Desde 1960 hasta ahora, con el proceso de fabricación de vidrio flotado, se han añadido múltiples tratamientos y películas para modificar las propiedades del vidrio y responder a la demanda de reducción energética.
Los vidrios filtran más que nunca gran parte de la radiación ultravioleta e infrarroja y parte de la luz visible, desequilibrando el espectro solar e inundando los interiores con demasiada luz azul. La imagen 1 muestra un diagrama estándar de cómo el vidrio bajo emisivo filtra la luz del sol. Los fabricantes alardean de que estos productos filtren la radiación ultravioleta e infrarroja, ya que ha habido mucha información errónea en cuanto a los efectos del sol en la salud y muchos piensan que esta radiación es “dañina”.

Efectos negativos que produce la luz filtrada
Hoy en día existen muchos expertos que advierten sobre los efectos negativos que produce la luz filtrada por las ventanas actuales y sobre la falta de exposición a la luz natural del sol. Los expertos piden a los fabricantes de vidrio del sector de la construcción que intenten solucionar el problema. Un ejemplo reciente es una publicación sobre el rol de los edificios en la miopía. Podemos decir que lo “dañino” es filtrar la luz, y lo beneficioso es no hacerlo, al contrario de lo que se ha estado promoviendo.
Dejar pasar el espectro completo de la luz del sol es la manera en que nos beneficiamos de la luz del sol en los espacios interiores. Para lograrlo, se pueden implementar las siguientes indicaciones de diseño:
1. Facilitar la apertura de ventanas
La mejor forma de conseguir que entre el espectro completo del sol es eliminando cualquier barrera entre el interior y el exterior en la zona del hueco. Por lo tanto, todas las ventanas deben poder abrirse.
En el diseño, evitar las ventanas fijas o que limiten la apertura de la ventana. El hueco debe poder exponerse por completo, tener fácil apertura y dejar paso con sus hojas. En el caso de que el hueco no se pueda exponer por completo (apertura de guillotina o corredera), es recomendable tener un sistema que facilite bloquear el paso de la luz únicamente por el vidrio para que la luz no sea filtrada por este.
Es importante que no haya impedimentos físicos que desalienten a abrir las ventanas.
La imagen 2 muestra los tipos principales de sistemas de apertura de ventanas en orden ascendente de preferencia con sus correspondientes recomendaciones para dejar pasar la luz del sol.

2. Utilizar vidrio que deje pasar el espectro completo del sol
Esta recomendación es un gran reto. Según la investigación del mercado, no parece existir un producto a la venta que efectivamente deje pasar el espectro completo del sol (que sea 100% transparente). Existen vidrios como el ZBLAN o el de cuarzo, pero no se utiliza en ventanas; sino para la fibra óptica o en equipos de medición óptica.
El objetivo es utilizar vidrios que estén disponibles en el mercado y tengan una transmitancia (T) lo más alta posible; tanto de luz visible, como de energía solar, ultravioleta, etc. Esto supondrá una transmitancia térmica, valor “U” que se utiliza para calcular la eficiencia energética.
Más adelante se detalla cómo contrarrestarlo.
La imagen 3 muestra una comparación con los productos de los principales fabricantes con mayor transmitancia.

El vidrio de mayor transmitancia (más transparente) suele ser el “más simple”, con menor contenido en hierro, menor grosor y menor tratamiento/películas.
Cuanto más transparente sea el cristal, más “permeable” será al paso de otros espectros de ondas electromagnéticas como las de antenas de telefonía móvil. Al mismo tiempo, deja salir las ondas electromagnéticas que procedan del interior: router, DECT, teléfono móvil, etc. [2]
Al pasar un espectro de luz solar más completo, las superficies se pueden deteriorar más rápidamente. Se recomienda utilizar materiales que sean fáciles de restaurar en el caso de recibir luz directa.
3. Adaptar el sistema para mayor eficiencia energética y confort
Los valores de los vidrios mencionados tienen una transmitancia térmica de 5,7 – 5,8 W/m2K; muy por encima de los límites para huecos establecidos por el Código Técnico de la Edificación en España, que son 1,8 – 3,2 W/m2K dependiendo de la zona climática. Este hecho no impide que se recomiende justificar la instalación de ese tipo de ventanas junto con estrategias que mejoren el rendimiento energético del hueco.
Los sistemas de control solar más favorables son el aislamiento de muros y techo, la utilización de voladizos o aleros, cubierta vegetal, porche con cubierta, toldo opaco, persiana y cortina enrollable. Los sistemas de control solar a evitar son los que filtren la luz como las cortinas traslúcidas o el vidrio aislante y los que entorpecen permanentemente el paso del sol como celosías o lamas.
El marco de la ventana debe conseguir el mejor rendimiento aislante posible.
Se pueden implantar sistemas de aislamiento con estanqueidad para ser utilizados, especialmente en las salas desocupadas y durante la noche.
También se pueden utilizar persianas aislantes que reducen la transmitancia térmica del hueco de 4,9 a 2,2 W/m2K. Las contraventanas plegables podrían reducirla de 5,8 a 1,8 W/m2K.
La imagen 4 muestra un ejemplo de contraventana plegable muy popular en Francia. El resultado no permitiría cumplir con el Código Técnico de la Edificación, pero ofrece un buen argumento para intentar una propuesta.

4. Compensar la luz interior filtrada con luz infrarroja
Es mejor centrarse en las indicaciones anteriores, que son las que se acercan a la naturaleza de una forma más “natural”; pero esta recomendación puede ser interesante en casos específicos.
Existen unos tipos de lámparas que emiten longitudes de onda de luz roja e infrarroja para intentar compensar, de forma opcional, la luz infrarroja que ha sido filtrada por los vidrios y así obtener una luz más similar a la del sol. Esto puede ser recomendable en el caso de que no se pueda acceder a ventanas abiertas o a cristales altamente transparentes. Para utilizarlo es importante comprender el comportamiento del sol y de las lámparas en cuestión.
La imagen 5 muestra una de estas lámparas, aunque existen de diferentes tamaños y tipos. Algunas se utilizan en centros de rehabilitación y fisioterapia como tratamiento, ya que se les atribuye una recuperación más rápida del paciente.

Es posible que las indicaciones mencionadas en este artículo resulten demasiado retadoras. Pero lo principal es tomar conciencia del entorno y de aquello que nos proporciona una vida saludable, como abrir las ventanas; y no solo para dejar entrar el aire puro, sino para dejar entrar el ”sol puro«.
Animo a incorporar esta información básica en el desarrollo de los proyectos para conseguir que la construcción nos una al exterior y a la naturaleza, y aprovechar de lo que nos provee la luz solar.
Puedes leer la primera parte de este artículo aquí