Ian McHarg y El Diseño Natural (biomimesis)

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¿Qué es el diseño natural? En este artículo repasamos el trabajo de Ian McHarg quien desarrolló este concepto.

Durante la Segunda mitad del siglo veinte había muy pocos diseñadores visionarios que ofrecían una práctica y filosofía de diseño que serian apropiados para que la humanidad del siglo veintiuno las pusiera en práctica.  El catedrático de urbanismo y arquitectura del paisaje Ian McHarg (1920 – 2001) era uno de estos visionarios. 

McHarg reclamaba un diseño que satisficiera las necesidades humanas al mismo tiempo que se integra de manera beneficiosa – en los procesos naturales de la biosfera. Son estos procesos les que mantienen condiciones favorables para la vida en el planeta. McHarg se daba cuenta de que la humanidad misma depende de estos procesos y de que la salud individual depende de la salud de nuestro entorno y de la salud del planeta. Para McHarg el reto del diseño era entender los procesos naturales y los diseños de la naturaleza para ser capaz de colaborar con ellos en vez de combatirlos o violarlos.

Ian L. McHarg nació en el año 1920 en un barrio de la ciudad industrial de Glasgow en Escocia. Empezó su carrera de arquitectura del paisaje con solo dieciséis años.  Pero la segunda guerra mundial interrumpió su formación por siete largos años en los cuales McHarg luchó como paracaidista y miembro de las fuerzas especiales del ejército Británico. Después de la guerra, McHarg ganaba una beca escolar para estudiar urbanismo y arquitectura del paisaje en el Colegio Superior de Diseño de la universidad de Harvard en los Estados Unidos.

De vuelta a Estados Unidos

Cinco años después McHarg regresó a Escocia donde trabajó como planificador en el Ministerio de la Salud de Escocia y como profesor en los Colegios de Arte de Edimburgo y Glasgow.  La falta de interés de sus colaboradores por sus ideas inconvencionales e interdisciplinarias desilusionaba a McHarg.  A los pocos años volvió a los Estados Unidos para aceptar el puesto de catedrático con la universidad de Pensilvania y la responsabilidad de montar un nuevo departamento de urbanismo y planificación regional.  Después de conseguir mucho éxito con esto McHarg fue el director de este instituto por más de treinta años.

En el año 1959, McHarg creaba un curso titulado El Hombre y El Medio Ambiente, que estudiaba las actitudes humanas hacia la naturaleza y así investigaba los orígenes paradigmáticos de nuestros diseños.  Entre la multitud de presentadores invitados que enseñaban en este curso estaban el filósofo Zen budista Alan Watts, el psicólogo Erich Fromm, los conservacionistas Paul Sears y Paul Shepard, los ecólogos Tom y Eugene Odum, el ecologista Paul Ehrlich, y los economistas Herman Daly y Hazle Henderson.

La Casa en que Vivimos

El curso académico tenía tanto éxito que un canal de televisión nacional convenció a McHarg a repetir el concepto como una serie informativa con el título La Casa en que Vivimos.  En cada programa McHarg tenía una conversación sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza con un invitado diferente.  Sus invitados eran elegidos entre intelectuales prominentes de este periodo, por ejemplo la antropóloga Margaret Mead, el biólogo Sir Julian Huxley, el astrónomo Harlow Shapley, y el urbanista Lewis Mumford.  Las dos series, cada una de doce programas, eran las primeras transmisiones enfocadas al medio ambiente en los Estados Unidos.  Es posible que la popularidad de estos programas contribuyera al crecimiento de la conciencia ecológica y medioambiental en los años sesenta.

Barrio de Woodlands

Durante 40 años como catedrático, McHarg dedicaba una gran parte de su vida a la enseñanza universitaria, pero también participaba en más de 150 proyectos de diseño, que varíaban desde la planificación de las rutas idóneas para autovías, el rediseño de barrios urbanos, parques, cementerios, y el desarrollo de nuevas urbanizaciones, hacia el diseño para una ciudad universitaria y residencias privadas.  Un ejemplo extraordinario de la planificación ecológica y de la protección de sistemas fluviales es el barrio de Woodlands al lado de Houston, que era diseñado por McHarg en 1973.  Hoy en día, el barrio tiene más de 50000 habitantes quienes viven en un ámbito forestal de árboles y plantas autóctonas.

McHarg combinaba en una misma persona el diseñador visionario, el educador académico, y el activista ecologista.  Era el que pronunciaba el discurso inicial en el primer día de la tierra, celebrado en Philadelphia en el año 1970.  En sus discursos públicos McHarg alarmaba a la gente de los peligros relacionados con el uso de la energía nuclear, la proliferación de armas nucleares, la pérdida rápida de la biodiversidad, la desintegración social, y también de la contaminación del agua, del aire y de la tierra.  Hizo todo esto en un tiempo en que muy poca gente se preocupaba por la salud del medio ambiente y nuestro uso de energías fósiles.  McHarg frecuentemente provocaba y confrontaba la gente en sus discursos.  Era como un sacerdote escocés, entusiasta y irresistible, dando sermones sobre una nueva colaboración y convivencia entre la humanidad y la naturaleza.

Geographic Information System

La metodología empleada por McHarg en el proceso de la planificación ecológica reúne información detallada sobre las condiciones ecológicas y culturales de la zona en un mapa regional.  Este mapa puede ser usado para tomar decisiones muy sensibles al medioambiente y a la particularidad de la situación social y cultural. McHarg fue el pionero de este método en los años sesenta.  Desde estos inicios, el método fue desarrollado y ahora forma la base del programa informático Geographic Information System. Este programa es, hoy en día, la herramienta principal de muchos ayuntamientos y oficinas de urbanismo en la preparación de planes de desarrollo.

Leslie Sauer, una antigua alumna de McHarg y fundadora de la empresa de diseño de paisaje Andropogon, en Estados Unidos, describe el método de trabajar que ella aprendió de McHarg “como algo verdaderamente nuevo, una nueva manera de ver las cosas.” Según ella, lo que más distingue el método de diseño desarrollado por McHarg “es que escucha – escucha al lugar, escucha a la información cultural – y supone que lo que se puede oír así es mucho más importante que cualquier ego o proceso creativo que un diseñador puede sugerir.”

McHarg sabía que la ecología ofrece el contexto necesario para entender la relación apropiada entre la humanidad y la naturaleza. En realidad, todos nuestros diseños, al igual que son artefactos, edificios, paisajes, instituciones, organizaciones o sistemas políticos, son expresiones de nuestra relación con la humanidad entera y con la naturaleza. El diseño afecta a todos los aspectos de nuestras vidas cotidianas, nuestra sociedad, y nuestra cultura.

Proyectar con la Naturaleza

Según McHarg, las soluciones para muchos de los problemas de la humanidad no se encuentran en el diseño de nuevas tecnologías, si no en el diseño al nivel del paradigma que dirige nuestra sociedad y sus decisiones y actitudes. McHarg estuvo convencido de que nuestra sociedad tiene que reevaluar de manera consciente sus actitudes hacia la naturaleza, sus valores y sus creencias más profundas. ¿Quiénes somos y cuál es nuestro papel? Sólo si asumimos nuestras responsabilidades como participantes en los procesos naturales que mantienen la salud de la biosfera, podemos esperar que un día lleguemos a diseñar una sociedad sostenible.

En su libro más conocido, Design With Nature (Proyectar con la Naturaleza) – que ha vendido alrededor de 400 mil copias y fue traducido al Alemán, Francés, Japonés, Italiano, y Español – McHarg propone una comprensión de la evolución como un proceso con una trayectoria intrínseca que cause un aumento en la complejidad, en el orden, en la diversidad, en los procesos simbióticos y cooperativos, en la estabilidad dinámica que es la salud, y en el nivel de conciencia. Según McHarg, si la humanidad quiere diseñar con la naturaleza en vez de diseñar contra los procesos naturales, todos nuestros artefactos humanos, nuestros edificios y nuestras instituciones tienen que integrarse y contribuir de una manera positiva a este proceso evolutivo.

McHarg abocaba el cambio hacia una conciencia ecológica, la cual definió como “una comprensión de la naturaleza como un proceso creativo e interactivo en el que la humanidad participa con todos los otros seres vivos.” Propuso que todas las decisiones humanas relacionadas con el diseño tienen que estar basadas en este tipo de conciencia ecológica. La tesis central de la vida de Ian McHarg y de su visión era recordar a la gente que “tenemos que proyectar con la naturaleza.”

Adaptarse a la naturaleza

El tipo de diseño natural creado por McHarg no mira la naturaleza como un recurso explotable pero como la base de nuestra existencia y como profesora.  La naturaleza expresa más de tres billones y medio de años de experiencia con el diseño de formas y procesos, basado en intentos y errores, y en la coevolución de la vida y su entorno.  Los diseños naturales, creados por seres humanos como miembros de la comunidad de la vida, están inspirados por la naturaleza y adaptados a los procesos que podemos observar en ella.

McHarg murió con ochenta años en Mayo del 2001.  Sus métodos van a seguir en uso y sus ideas van a seguir informando y inspirando.  Diseñadores de todo el mundo están dándose cuenta de la necesidad urgente de crear diseños naturales, diseñados en colaboración con la naturaleza y no en detrimento de los procesos naturales y sus límites.  Hacen falta muchos cambios para reintegrar la humanidad del siglo veintiuno en los procesos que mantienen la salud de la biosfera y asegurar que el clima se mantenga en condiciones favorables para la vida.

Proyectar en armonía con la naturaleza

McHarg fué uno de los primeros diseñadores que entendieron que estos cambios van a afectar todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, nuestras actitudes y nuestros valores.  Según McHarg el diseño no solo es la alteración estética de artefactos o edificios, es todo lo que tiene algo que ver con la manera en que cubrimos nuestras necesidades, cómo satisfacemos nuestros deseos y cómo expresamos nuestras intenciones. Los diseños buenos tienen en cuenta la ecología y la cultura de cada lugar particular.

En las palabras de David Orr, catedrático de la Universidad de Oberlin en Estados Unidos, el diseño ecológico “es un concepto amplio que reúne las ciencias y las artes prácticas con la ética, la política y la economía.”  Según este educador del diseño, “el problema es simplemente esto: ¿Cómo cabe una especie que se llama Homo sapiens (humano sabio) en un planeta con una biosfera?”  La respuesta de McHarg sería: sólo si empezamos a proyectar en armonía con la naturaleza.

En el año 2001, la Universidad de Dundee en Escocia establecía el Centro para la Investigación de Diseño Natural. La intención era explorar los cambios que van a ser necesarios en el campo del diseño para el siglo veintiuno.  El instituto todavía es muy joven y hasta ahora somos sólo seis investigadores colaborando con su fundador el catedrático de diseño Seaton Baxter. Estamos convencidos de que el diseño natural tiene futuro, simplemente porque está buscando maneras más apropiadas para la participación de la humanidad en los procesos naturales.  El trabajo del escocés Ian McHarg sigue siendo una inspiración importante para el diseño natural.


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