El buen diseño, ¿marca diferencia entre lo convencional y eco?

Publicado por Emprendimiento en

A menudo, cuando hablamos de casas ecológicas, se destacan los aspectos más técnicos. Sin embargo, como arquitecta de interiores, me gustaría explicar cómo el buen diseño de un espacio interior puede marcar la diferencia entre una casa convencional y lo que solemos llamar un ‘espacio eco’.

En los últimos años, la demanda de espacios más saludables y sostenibles ha crecido.

Las personas buscan entornos que promuevan su bienestar mientras minimizan el impacto ambiental. Desde mi experiencia en proyectos de reformas urbanas ejecutadas con criterios de bioconstrucción, he aprendido que el diseño es la clave para transformar cualquier vivienda convencional en un hogar ecológico y saludable, incluso en las ciudades.

En este artículo, El buen diseño de un espacio interior, comparto los puntos clave que considero esenciales para lograr esa transformación.

Reforma integral en un ático en el barrio de la Letras en Madrid.

Contenido

Diferencias entre una casa convencional y una ecológica

En una reforma convencional generalmente no se prioriza la eficiencia energética ni la salud de las personas que viven en ellas.

En muchos proyectos las distribuciones mal planificadas y los materiales sintéticos suelen aumentar el consumo de energía y comprometer la calidad del aire interior.

Sin embargo, cuando comienzo a diseñar para promover un hogar ecológico, pongo el foco en utilizar materiales no tóxicos y redistribuir los espacios pensando en mejorar su eficiencia, tanto a nivel funcional como energético.

Aunando el uso de materiales regenerativos y técnicas de diseño pasivo, no solo para conseguir mejorar la calidad del aire, también para el cliente los costes energéticos se reducen significativamente.

Lo que me encanta de estos proyectos es ver cómo pequeñas decisiones de diseño pueden tener un impacto enorme tanto en la salud de mis clientes como en la sostenibilidad a un nivel más global.

La luz de un hogar

Una de las primeras cosas que cuido en un proyecto es analizar el uso de la luz natural.

La cantidad y calidad de luz que recibe un espacio influye enormemente en el confort.

En muchos casos, la distribución original de una casa no optimiza la entrada de luz, lo que obliga a usar más iluminación artificial de la necesaria. Añadir ventanas estratégicas o cambiando el lugar de las estancias de más uso para potenciar la luz natural, no solo transforma el ambiente visualmente, también reduce el uso de energía y mejora sensiblemente el bienestar.

Recuerdo especialmente un proyecto en el que la luz natural se convirtió en protagonista. Al redistribuir los espacios y jugar con la orientación, conseguimos que la vivienda aprovechara el recorrido solar durante todo el día. Esto cambió por completo la experiencia del lugar.

Otro aspecto que no se puede ignorar es la elección de materiales naturales

En los proyectos optar por maderas certificadas, acabados ecológicos y otros materiales regenerativos que no solo son visualmente atractivos, también mejoran la calidad del aire y son más duraderos.

Cada elección en los acabados responde a un enfoque de diseño consciente, que busca equilibrar lo estético con lo funcional y lo saludable.

Un diseño que cuida el bienestar emocional y la salud

Y con un buen diseño no solo trato de optimizar un espacio funcionalmente, también cuidar el bienestar emocional de quienes lo habitan. Cuando comienzo un proyecto, siempre pienso en cómo la persona que va a vivir o trabajar allí se va a sentir.

Zonas de descanso bien diseñadas, colores suaves que promuevan la relajación y materiales que regulen la temperatura de forma natural, pueden transformar la forma en la que alguien vive y disfruta su día a día.

Muchos de nuestros clientes buscan un refugio de paz dentro de la ciudad. En este proyecto, por ejemplo, rediseñamos completamente el salón, con grandes ventanales que se abrían hacia jardín exterior que le ofrecía la calle peatonal donde se encuentra la vivienda. Los resultados fueron espectaculares: no solo el espacio era más funcional, sino que la experiencia del cliente en su propio hogar cambió completamente.

Integrar la vegetación a través de grandes ventanas. Ventanales. Proyecto del hogar de David en el barrio de Arganzuela.

Análisis y diagnóstico del espacio: cambiar tu mirada desde el primer día

Antes de comenzar cualquier proyecto, el análisis inicial del espacio es crucial.

En el estudio siempre realizamos un diagnóstico detallado de las condiciones existentes, desde la distribución hasta los sistemas de aislamiento.

Generalmente el análisis revela graves deficiencias en el aislamiento térmico y una distribución que no favorece en absoluto la circulación de aire ni la eficiencia energética.

Este tipo de diagnóstico permite diseñar soluciones que mejoran el confort y reducen el consumo de energía, lo que es la base que sustenta espacios más saludables y sostenibles.

Ejecución y optimización técnica: instalaciones eficientes

Un buen diseño debe estar respaldado por una ejecución técnica impecable. En los proyectos el diseño y la tecnología se combinan para mejorar tanto la eficiencia de las instalaciones, como el aislamiento o los sistemas de climatización.

Un buen ejemplo de ello es la casa-estudio, con instalación de carpinterías de madera, suelo radiante y aislamiento térmico en todo el envolvente, de tal manera que se ha reducido notablemente la dependencia de sistemas de calefacción tradicionales.

Inversión versus gasto: una reflexión importante

Uno de los puntos importantes es que proyectar una casa ecológica es una inversión, no un gasto.

Sí, algunas mejoras pueden parecer costosas al inicio, pero el ahorro energético y los beneficios que obtendrá en su salud, hacen que valga la pena a medio-largo plazo. La inversión inicial en aislamiento eficiente, sistemas de energía renovable y materiales duraderos reduce notablemente los costos de mantenimiento y el consumo a medio largo plazo.

¿De verdad se necesita jugar al fútbol en el salón?

Una de las reflexiones más interesantes que nos podemos plantear a la hora de diseñar espacios más sostenibles, es su tamaño. Porque no siempre más es mejor.

En muchos proyectos reducimos el tamaño de ciertas áreas para crear espacios más eficientes y acogedores. Al redistribuir los metros cuadrados de manera más inteligente, se logra un menor consumo energético sin comprometer la funcionalidad ni el confort.

Si logramos reducir, por ejemplo, el tamaño del área de estar en un 20% mejorando su distribución, conseguimos que nuestras y nuestros clientes disfruten de igual forma de ese espacio, también podrán reducir significativamente sus costos de energía.

Una estancia optimizada en tamaño y distribución; salón para una familia de cuatro miembros, un ejemplo del aprovechamiento inteligente del espacio.

La bioconstrucción, junto con un diseño consciente y bien ejecutado, no es solo una tendencia; es una solución necesaria para crear espacios regenerativos desde ya.

He tenido la suerte de trabajar en muchos proyectos que nos han permitido ver cómo el diseño puede transformar por completo un espacio y mejorar la vida de quienes lo habitan.

#SomosSucursalUrbana
#BioconstrucciónPorLosPoros
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