Dilexi te: el papa León XIV nos recuerda que el «amor a los pobres» es el corazón de la misión de la Iglesia

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Caritas Internationalis acoge con gran satisfacción la exhortación del Santo Padre Dilexi te y se siente honrada por su reconocimiento de la misión de la confederación de servir a las personas necesitadas, dondequiera que se encuentren: en sociedades ricas donde muchos son ignorados y en zonas donde las comunidades se enfrentan a profundos retos, al cambio climático y a conflictos y, como resultado, a veces se ven obligadas a desplazarse.

El papa León nos invita a mostrar «amor por los pobres» y, en general, por nuestros hermanos y hermanas necesitados, ya que es lo esencial de lo que significa ser cristiano.

«La tradición de la actividad de la Iglesia con y para los migrantes continúa y hoy ese servicio se expresa en iniciativas como los centros de acogida para refugiados, las misiones en las fronteras y los esfuerzos de Caritas Internationalis y otras instituciones». Papa León, Dilexi te, n.º 75

Papa León, Dilexi te, n.º 75

Este importante reconocimiento del Santo Padre es un poderoso estímulo para que Caritas Internationalis continúe su misión con un compromiso renovado de llevar esperanza, dignidad y expresiones concretas del amor de Dios a los más afectados por la injusticia y las dificultades.

El mensaje del Pontífice, expresado en Dilexi te, que literalmente significa «Te he amado» en latín, exhorta a las personas a mostrar amor a quienes viven en la pobreza mediante acciones prácticas y abordando las injusticias y desigualdades que impulsan la pobreza en el mundo moderno.

En este primer documento doctrinal importante de su pontificado, papa León explica cómo Jesús no solo sirvió a quienes viven en la pobreza, sino que mostró el amor de Dios por las personas marginadas de la sociedad al nacer él mismo en la pobreza como «el Mesías pobre».

“El amor a los pobres es un elemento esencial de la historia de Dios con nosotros y, desde el corazón de la Iglesia, prorrumpe como una llamada continua en los corazones de los creyentes, tanto en las comunidades como en cada uno de los fieles”.

Papa León, Dilexi te, n.º 103

El llamamiento del Santo Padre se recoge en un documento conocido como «exhortación apostólica», uno de los tipos de documentos doctrinales más importantes que puede publicar un pontífice.

El papa León explica que comparte la exhortación al comienzo de su pontificado para demostrar que es «esencial insistir» en que «todos los cristianos lleguen a apreciar la estrecha conexión entre el amor de Cristo y su llamada a cuidar de los pobres».

El amor por los pobres no es un «añadido» al cristianismo, según el Santo Padre, sino que «ha sido una parte central» de la vida de la Iglesia a lo largo de su historia. Además de mostrar lo importante que era el servicio a los pobres en el ministerio de Jesús, el papa León cita los ejemplos de innumerables santos que dedicaron su vida a cuidar de los que vivían en la pobreza, entre ellos san Francisco, santa Clara y santa Teresa de Calcuta.

La pobreza existe de diferentes formas en el mundo moderno

El papa León advierte que en el mundo moderno las personas sufren diferentes tipos de pobreza. Muchas comunidades siguen viviendo sin cubrir sus necesidades básicas, como la comida y el agua. Las familias de otras comunidades, incluso en Europa, «se ven incapaces de llegar a fin de mes».

“Si bien en algunos países se observan cambios importantes, «la organización de las sociedades en todo el mundo todavía está lejos de reflejar con claridad que las mujeres tienen exactamente la misma dignidad e idénticos derechos que los varones. Se afirma algo con las palabras, pero las decisiones y la realidad gritan otro mensaje», [9] sobre todo si pensamos en las mujeres más pobres”.

Papa León, Dilexi te, n.º 12

Pobreza de las mujeres y los migrantes

Lamenta la «exclusión, el maltrato y la violencia» que sufren muchas mujeres, argumentando que «la organización de las sociedades en todo el mundo aún está lejos de reflejar claramente que las mujeres poseen la misma dignidad y los mismos derechos que los hombres». El papa León también habla de la contribución que las mujeres han realizado en el cuidado de los pobres a lo largo de la historia de la Iglesia, especialmente el servicio prestado por las órdenes religiosas femeninas a lo largo de los siglos.

El papa León es categórico al afirmar que los cristianos están llamados a acompañar a las personas que emigran de un país a otro. El Santo Padre vuelve a exponer la tradición bíblica que subraya esta obligación, explicando cómo la experiencia de la emigración «acompaña la historia del Pueblo de Dios», desde Abraham partiendo hacia una nueva tierra, pasando por Moisés guiando a su pueblo a través del desierto, hasta la Sagrada Familia huyendo a Egipto. El papa León recuerda el servicio de santa Francisca Javier Cabrini, una monja italiana que se convirtió en la primera santa de la patria del papa, los Estados Unidos de América, y que dedicó su vida a fundar «escuelas, hospitales y orfanatos» para los inmigrantes pobres «que se aventuraban en el nuevo mundo en busca de trabajo».

Se cita la labor de organizaciones como Caritas Internationalis como ejemplo de cómo los cristianos pueden trabajar para «acoger, proteger, promover e integrar» a los inmigrantes y refugiados.

Cómo podemos responder al llamamiento del Pontífice en Dilexi te

Además de observar las situaciones a las que se enfrentan las personas que viven en la pobreza, el papa León nos insta a apoyar a las personas que viven estas situaciones y a resolver las causas profundas de la pobreza, recordando que los proyectos de asistencia social, que satisfacen ciertas necesidades urgentes, deben considerarse meras respuestas provisionales (n.º 94), un principio que constituye el núcleo de la misión de Caritas.

El Papa destaca e incluso defiende la importancia de proporcionar apoyo práctico a las personas en situación de pobreza mediante la limosna. El Santo Padre afirma que «la forma más importante de asistir a los desfavorecidos es ayudarles a encontrar un buen trabajo, para que puedan llevar una vida más digna desarrollando sus capacidades y contribuyendo con su justa parte».

Pero «no podemos arriesgarnos a abandonar» a quienes no pueden trabajar «a la suerte de carecer de lo necesario para una vida digna», lo que significa que «la limosna sigue siendo, por el momento, un medio necesario de contacto, encuentro y empatía con los menos afortunados».

Sin embargo, centrarse en la importancia de mostrar caridad a nuestros hermanos y hermanas no «elimina el deber de las instituciones gubernamentales de cuidar de los pobres, ni resta valor a los esfuerzos legítimos por garantizar la justicia».

Al igual que sus predecesores, el papa Francisco y el papa Benedicto XVI, el papa León pide reformas en los sistemas que atrapan a las personas en la pobreza, instando a los líderes a trabajar para crear «instituciones económicas capaces de garantizar el acceso regular a alimentos y agua suficientes» y poner fin a las desigualdades económicas que permiten a una minoría de personas «consumir de una manera que nunca podrá universalizarse, ya que el planeta ni siquiera podría contener los residuos de dicho consumo».

Por Liam Finn, International Advocacy & Campaign Coordinator, Cafod

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