Cáritas expresa su preocupación por las escaladas en el sur del Líbano.
Declaración en solidaridad ante los ataques en curso contra el sur del Líbano
A pesar del acuerdo de alto el fuego, anunciado entre el Líbano e Israel en noviembre de 2024, la situación humanitaria en el Líbano sigue siendo crítica y muy inestable. Las recientes escaladas, especialmente en el sur del Líbano, han reportado un aumento y la reiteración de incidentes de seguridad. Se han documentado ataques aéreos y con drones israelíes en localidades como Bint Jbeil, Aita al-Shaab, Maroun al-Ras, Yaroun y Khiam, que han causado daños en viviendas, tierras de cultivo e infraestructuras esenciales.
Además, se utiliza un herbicida agrícola, concretamente glifosato, en concentraciones peligrosamente altas en las tierras agrícolas del sur del Líbano, lo que suscita una gran alarma por la seguridad alimentaria y medioambiental, así como por la salud pública. Esto convierte a la región en una zona inhabitable, ya que la gran mayoría de la población depende de la agricultura para sus medios de sustento.
Los organismos de las Naciones Unidas, como la OCHA y el UNICEF, también han alertado del peligro mortal que suponen los artefactos explosivos sin detonar en el sur del Líbano, que ponen en peligro a la población civil, suponen una grave amenaza para los menores y dificultan el retorno seguro y voluntario de las familias desplazadas. Además, se prevé que la preparación prevista por el UNIFIL para concluir su misión a finales de 2026 limite las oportunidades de empleo y pueda aumentar aún más los riesgos de seguridad en la zona.
Por otra parte, persiste el desplazamiento interno generalizado entre la población libanesa, ya que decenas de miles de residentes siguen sin poder regresar a sus hogares en el sur, debido a las continuas preocupaciones de seguridad y a los importantes daños en las infraestructuras. Los esfuerzos de reconstrucción se han visto aún más obstaculizados, ya que las obras de construcción y los equipos de reconstrucción siguen siendo objeto de ataques sistemáticos.
Caritas pide que se proteja a la población civil libanesa, se intensifiquen las iniciativas diplomáticas y se respete el derecho internacional humanitario y el acuerdo de alto el fuego.
«Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan». (Salmo 23:4).
Dios seguirá protegiendo al Líbano en estos tiempos difíciles y peligrosos. En medio de las dificultades, el Líbano sigue manteniendo la esperanza de paz, dignidad y estabilidad para todas las comunidades afectadas. Esta última quedó marcada por la visita del Papa León XIV, que eligió el Líbano como primer país para iniciar su viaje como Pontífice, exhortando: «¡Líbano, levántese!». «¡Sea un hogar de justicia y fraternidad! ¡Sea un signo profético de paz para todo el Levante!».
Aunque el Líbano es geográficamente pequeño y su diáspora supera a la población residente, los libaneses siguen enfrentándose a importantes riesgos y retos cotidianos, al tiempo que se mantienen firmes en su solidaridad y resiliencia. Caritas hace un llamamiento a la comunidad internacional para que defienda activamente la recuperación del Líbano. El Líbano no debe convertirse en una crisis olvidada. Dada su larga historia de conflictos y su notable resiliencia, es hora de que el Líbano logre una paz duradera y recupere su economía y su fuerza renovada.