¿Menos directores de sostenibilidad, pero más inversión en ella? Un espejismo en ESG 

Publicado por Emprendimiento en

Por primera vez desde que se comenzó a rastrear el puesto en 2011, el número de Directores de Sostenibilidad (CSO, por sus siglas en inglés) en las empresas públicas de Estados Unidos ha experimentado una caída. Según el más reciente informe de la firma especializada en reclutamiento Weinreb Group, la cifra global de CSOs descendió un 10 %, pasando de 216 a 193 puestos activos. Paralelamente, la proporción de nuevas contrataciones cayó drásticamente del 62 % histórico a un 24 %.

A primera vista, en un contexto global marcado por la volatilidad geopolítica, el rechazo político hacia los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y la presión regulatoria, estos datos podrían interpretarse como un desmantelamiento del compromiso ambiental de las corporaciones. Sin embargo, un análisis más detallado revela una realidad completamente distinta: la sostenibilidad no se está retirando del mundo corporativo; se está consolidando, descentralizando y madurando.

Como enfatiza Ellen Weinreb, fundadora de Weinreb Group, este descenso debe entenderse como un dato aislado en un momento puntual, no como una tendencia de desinversión. Lejos de recortar sus programas, las empresas están manteniendo e incluso aumentando sus presupuestos de sostenibilidad, al tiempo que reconfiguran sus estructuras operativas para integrar la responsabilidad ambiental en el núcleo del negocio.

La paradoja de las cifras: Menos ejecutivos, más inversión

La métrica más reveladora del estudio no reside en el recuento de títulos directivos, sino en el flujo de capital y recursos dedicados a las iniciativas socioambientales. A pesar del menor número de CSOs en la cima del organigrama, los presupuestos destinados a la sostenibilidad se han mantenido estables o han aumentado en la gran mayoría de las organizaciones encuestadas desde principios de 2025.

Asimismo, el tamaño promedio de los equipos dedicados exclusivamente a la sostenibilidad se mantiene sólido, con una media de 20 empleados a tiempo completo por empresa. Esto demuestra que la capacidad operativa del área no se ha visto mermada.

directores de sostenibilidad

La clave de este fenómeno reside en una redistribución estratégica del talento: el 42 % de los CSOs encuestados reportó un incremento en el personal asignado a tareas de sostenibilidad fuera de su departamento específico. En lugar de centralizar todas las iniciativas en una única oficina especializada, la responsabilidad ambiental y social se está extendiendo a áreas operativas estratégicas como la cadena de suministro, la ingeniería de productos, la gestión de riesgos y las operaciones de planta.

La sostenibilidad ha dejado de ser una función puramente consultiva o de relaciones públicas en el C-suite para convertirse en una competencia transversal que impregna cada departamento.

De la fase de arranque a la madurez institucional

Para comprender el escenario actual, es necesario repasar la trayectoria de la función del CSO. Entre 2011 y 2025, el número de directores de sostenibilidad en EE. UU. creció casi de manera exponencial, multiplicándose por seis al pasar de 29 a más de 200 ejecutivos. Este “boom” respondió a un momento cultural, político y financiero particular en el que las empresas necesitaban un liderazgo visible para diseñar sus estrategias iniciales y responder a la demanda de los inversores.

Tras ese periodo de crecimiento acelerado, lo que presenciamos hoy es una corrección de curso natural. Muchas de las empresas que crearon el puesto durante la ola de compromisos de emisiones netas cero (net-zero) han integrado con éxito las directrices en su operación diaria. En estos casos, la ausencia de reemplazo tras una salida ejecutiva no responde a un abandono de las metas, sino a que la estrategia ya está trazada y ejecutándose en las distintas unidades de negocio.

El nuevo mapa del reporte corporativo: Del CEO al área Legal

La evolución de la sostenibilidad dentro de las empresas también se refleja en la reconfiguración de las líneas de mando. El informe destaca dos cambios significativos en la estructura jerárquica:

  1. Reducción del reporte directo al CEO: Históricamente, el 33 % de los CSOs reportaba directamente al Director Ejecutivo. En el último periodo, esa cifra cayó al 14 %. Si bien en las fases iniciales de adopción la supervisión directa del CEO era indispensable para legitimarla, a medida que la disciplina madura se traslada de manera natural hacia las áreas directivas donde genera un valor más tangible.
  2. Aumento del reporte a la Dirección Legal: En 2011, solo un 3 % de los CSOs reportaba al equipo jurídico o al Asesor General (General Counsel). Hoy, esa cifra se ha elevado al 23 %. Este cambio refleja la interconexión entre sostenibilidad, cumplimiento normativo, gobernanza e identificación de riesgos globales.
directores de sostenibilidad

Los verdaderos impulsores del valor corporativo

En el entorno macroeconómico actual, la agenda ambiental y social ya no se sostiene por meros compromisos retóricos, sino por imperativos de negocio tangibles. Los CSOs señalan que los principales factores que impulsan sus programas son las exigencias de clientes y socios comerciales (62 %), la creciente presión regulatoria (57 %) y las demandas de inversores y accionistas (41 %).

Al evaluar dónde genera valor la sostenibilidad, la percepción corporativa ha cambiado hacia una visión pragmática:

  • Mitigación de riesgos (62 %): Es valorada como el principal beneficio, protegiendo a la empresa ante interrupciones en la cadena de suministro, eventos climáticos severos y cambios normativos.
  • Ahorro de costos y eficiencia operativa (52 %): Ocupa el segundo lugar, impulsado por iniciativas de eficiencia energética, reducción de residuos y optimización de recursos.
  • Reputación de marca (38 %): Pasa a un tercer plano, confirmando que las empresas priorizan los retornos financieros y operativos por encima del posicionamiento de imagen.

Frente a desafíos como la incertidumbre económica (62 %), la complejidad normativa (57 %) y la volatilidad geopolítica (55 %), las organizaciones no están abandonando la sostenibilidad, sino volviéndola más rigurosa, cuantificable y orientada a la protección del valor corporativo a largo plazo.

directores de sostenibilidad

Sostenibilidad, una disciplina profundamente arraigada

La caída coyuntural del 10 % en el número de CSOs no debe interpretarse como el declive de la sostenibilidad corporativa, sino como la prueba de su integración orgánica en las empresas. Cuando una disciplina pasa de ser una iniciativa especial a convertirse en parte del ADN operativo, los indicadores de éxito dejan de medirse por el volumen de títulos ejecutivos en la alta dirección y comienzan a medirse por la asignación de recursos, la resiliencia operativa y la mitigación efectiva de riesgos.

Como concluye la investigación de Weinreb Group, las bases construidas en la última década son sólidas. Los presupuestos se mantienen, la inversión en equipos transversales crece y la gobernanza se fortalece. La sostenibilidad empresarial ha dejado de ser un complemento corporativo para consolidarse como una estrategia central de negocio indispensable para navegar la complejidad del mercado global.

Ver fuente