Hasta 369 MDD en juego por Mundial 2026

Publicado por Emprendimiento en

La cuenta regresiva para el Mundial de Futbol ya comenzó y, junto con la emoción de millones de aficionados, también surge un desafío poco visible para las organizaciones: mantener el ritmo de trabajo durante uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. Lo que para muchos representa una celebración global, para las empresas podría convertirse en un periodo de importantes interrupciones operativas.

De acuerdo con un análisis de UKG, las compañías que operan en México podrían enfrentar pérdidas de hasta 369 millones de dólares derivadas principalmente del ausentismo y el presentismo durante la competencia. Este escenario coloca a la productividad laboral en el centro de la conversación, especialmente en un contexto donde la flexibilidad y el bienestar de los colaboradores son cada vez más relevantes.

Productividad laboral y Mundial: una combinación desafiante

El interés que despierta la Selección Mexicana y los principales encuentros del torneo explica parte del fenómeno. Según una encuesta de Indeed, el 45% de los trabajadores mexicanos desea seguir los partidos del combinado nacional, mientras que un porcentaje importante ya comenzó a negociar alternativas con sus empleadores para no perderse los encuentros.

Los datos muestran que el 44% de los colaboradores interesados en ver los partidos ya solicitó permisos laborales y otro 39% pidió ajustes en sus horarios. Aunque estas peticiones reflejan entusiasmo deportivo, también evidencian la necesidad de que las empresas desarrollen estrategias que permitan equilibrar la experiencia de los colaboradores con los objetivos del negocio.

¿Por qué la productividad laboral podría verse afectada?

Uno de los factores más relevantes tiene que ver con los horarios de los encuentros. El Índice de Tendencias Laborales 2025 de Microsoft señala que las personas suelen experimentar su mayor pico de rendimiento entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde, mientras que un segundo momento de alta energía ocurre entre las 5 y las 7 de la tarde.

La coincidencia entre estos periodos y la programación del torneo es significativa. El partido inaugural entre México y Sudáfrica, por ejemplo, se disputará a la 1 de la tarde. Además, el 68% de los 50 encuentros de fase regular programados entre lunes y viernes se jugará entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde, precisamente cuando la capacidad de concentración y desempeño suele ser más alta.

Esta situación incrementa el riesgo de ausentismo, pero también de presentismo, fenómeno en el que las personas permanecen físicamente en su puesto de trabajo sin dedicar toda su atención a las tareas asignadas. En ambos casos, los resultados terminan impactando la eficiencia organizacional.

productividad laboral en el Mundial

Más que futbol: una prueba para la gestión empresarial

Para los especialistas en gestión del talento, el Mundial representa mucho más que un evento deportivo. Suresh Vittal, director de producto de UKG, señala que la Copa del Mundo puede convertirse en una verdadera prueba de planificación de la fuerza laboral, con efectos sobre el rendimiento, la comunicación y hasta la retención de personal.

La afirmación cobra relevancia en un entorno donde las organizaciones buscan fortalecer la experiencia de sus equipos. Ignorar el entusiasmo generado por el torneo podría generar descontento, mientras que una gestión flexible y bien estructurada puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el compromiso de los colaboradores.

Además, la conversación trasciende la asistencia física a la oficina. Hoy los equipos enfrentan agendas saturadas de reuniones virtuales y presenciales, por lo que la llegada de un evento deportivo de alcance global añade una nueva capa de complejidad a la administración del tiempo y la atención.

Las estrategias que las empresas ya están implementando

Lejos de adoptar una postura restrictiva, muchas organizaciones han comenzado a diseñar mecanismos para convivir con el Mundial sin sacrificar resultados. Una encuesta de KPMG muestra que el 42% instalará pantallas en distintos espacios de trabajo para que los colaboradores puedan seguir los partidos.

Por su parte, el 37% habilitará zonas específicas para la transmisión de los encuentros, mientras que el 26% evitará programar juntas durante los partidos de la Selección Mexicana. Otras medidas incluyen la suspensión temporal de labores en ciertos encuentros clave y la posibilidad de realizar home office durante algunos juegos.

Para Jorge Sánchez, socio director de Apolo 25, la clave está en comprender que la flexibilidad no representa una concesión, sino una herramienta de gestión estratégica. Ajustar horarios, reorganizar actividades y establecer reglas claras con anticipación puede ayudar a proteger la productividad laboral sin afectar la experiencia de los trabajadores.

El Mundial 2026 promete convertirse en una celebración histórica para millones de personas, pero también en un desafío para las organizaciones que buscan mantener la continuidad operativa. Las posibles pérdidas de hasta 369 millones de dólares muestran que la relación entre deporte y negocios es mucho más estrecha de lo que suele imaginarse.

En este contexto, la productividad laboral dependerá menos de imponer controles rígidos y más de la capacidad de las empresas para anticiparse, adaptarse y responder a las expectativas de sus equipos. Aquellas organizaciones que logren combinar flexibilidad, planeación y confianza tendrán mayores posibilidades de convertir el entusiasmo mundialista en una oportunidad para fortalecer la cultura laboral, en lugar de asumirlo únicamente como un riesgo para la productividad laboral.



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