Living places: principios para una nueva forma de pensar en los edificios
Redefinir la construcción, viviendas del futuro con materiales tradicionales: Living Places.
Una nueva metodología para construir edificios saludables, con bajas emisiones de carbono y escalables. “Un experimento es mejor que mil opiniones de expertos” es el lema de Villum Kann Rasmussen, fundador de VELUX, empresa especializada en soluciones de iluminación natural y ventilación y en la fabricación de ventanas para tejados y sistemas de domótica.
Con esta filosofía, hace cinco años se inició la colaboración entre VELUX, el estudio de arquitectura EFFEKT y la consultoría de ingeniería ARTELIA. Esta alianza busca redefinir la construcción, demostrando que los edificios saludables y de bajo impacto ambiental pueden ser una realidad hoy.
El proyecto desafía el paradigma convencional al ofrecer un modelo que integra responsabilidad ambiental y salud con asequibilidad, bienestar social y adaptabilidad.
La misión detrás del proyecto
Como resultado de esta metodología, se ha creado un prototipo construido en Copenhague, que se ha exhibido durante los últimos dos años.
Copenhague es una ciudad pionera en innovación urbana, reconocida por su infraestructura ciclista, energías limpias y su compromiso de convertirse en la primera capital neutra en carbono para 2025, integrando espacios verdes y soluciones ecológicas en su planificación urbana.
En un contexto donde la edificación representa el 40% de las emisiones de carbono globales y las prácticas de la construcción siguen agotando los recursos naturales, el proyecto es un llamado urgente a la acción. En lugar de depender de nuevos materiales o tecnologías, el proyecto utiliza exclusivamente soluciones que están accesibles en el mercado, demostrando que es posible construir viviendas de alta calidad y bajas emisiones con soluciones existentes, como estructura de madera, aislamiento de celulosa o ventilación natural. A través de este compromiso, provee de un marco replicable que puede ampliarse a nivel global, ofreciendo un modelo para comunidades más saludables y resilientes.
Un marco para el cambio: los cinco principios y la metodología

Para investigar cómo los edificios pueden ser relevantes para la sociedad y el planeta, el proyecto se basa en cinco principios:
- Saludable
- Compartido
- Simple
- Adaptable
- Escalable
Cada uno de los cuales contribuye a un enfoque holístico que equilibra la salud ambiental y humana. Estos principios forman una metodología que puede transformar las prácticas convencionales de construcción e inspirar a la industria a adoptar un enfoque más amplio.
1. Saludable
Este principio se enfoca en dos dimensiones: saludable para las personas y saludable para el planeta.
El bienestar para los ocupantes se logra al enfocarse en condiciones óptimas de clima interior. Las personas pasan hasta el 90% de su tiempo en interiores y, sin embargo, muchas viviendas no aseguran una adecuada calidad de aire, luz natural ni confort térmico. Este proyecto aborda esto mediante el uso de materiales naturales, como madera en diferentes formas, desde estructura hasta aislamiento y diseños que garantizan calidad de aire, abundante luz natural y regulación térmica.
Además, el proyecto utiliza un análisis del ciclo de vida (LCA) para minimizar el impacto ambiental a lo largo de la vida útil del edificio, desde la extracción de materiales hasta su eventual demolición.
2. Compartido
Para combatir el aislamiento social y fomentar un sentido de comunidad, este principio promueve espacios comunes, permitiendo que las personas se conecten entre sí y con la naturaleza. Los diseños combinan áreas privadas y públicas y crean espacios más activos entre los edificios, ofreciendo tanto privacidad como experiencias colectivas. Esto fortalece los lazos sociales y también optimiza recursos, promoviendo asequibilidad y eficiencia ambiental.
3. Simple
La complejidad en la construcción suele llevar a un mayor mantenimiento, costes e impacto ambiental. Este principio se centra en diseños modulares que facilitan el montaje y el mantenimiento. Los componentes pueden reemplazarse o actualizarse fácilmente, extendiendo la vida útil del edificio sin comprometer su calidad o estética.
4. Adaptable
Los hogares son espacios en evolución que deben adaptarse a las necesidades cambiantes de sus ocupantes. Este principio fomenta la flexibilidad en el diseño, permitiendo futuras modificaciones sin necesidad de renovaciones costosas. Utilizando sistemas modulares que facilitan ampliaciones y reconfiguraciones, haciendo que la vivienda sea accesible para diversos grupos demográficos.
5. Escalable
Este principio asegura que la vivienda de bajas emisiones y saludable no sea solo un lujo, también sea una opción para todos. Mediante el uso de materiales asequibles y el diseño de estructuras modulares y adaptables, se facilita la replicación de sus prototipos en diferentes contextos. Esta asequibilidad se logra sin sacrificar las estrategias de sostenibilidad.
Vivienda saludable. Análisis de ciclo de vida y calidad del aire interior
Actualmente la huella de carbono de los edificios se centra en el carbono operacional (las emisiones de carbono que el edificio libera durante su uso y mantenimiento). Sin embargo, esta evaluación es incompleta, ya que ignora el carbono embebido en los materiales (emisiones de carbono debidas a la extracción de las materias primas, la producción de los materiales, el transporte y proceso de construcción y la disposición y tratamiento al final de vida del edificio), que representa hasta el 70% de las emisiones totales del ciclo de vida de un edificio.
Este proyecto utiliza el análisis de ciclo de vida para medir el impacto ambiental del edificio y de cada material utilizado, proporcionando una visión detallada de la huella de carbono de cada edificio y guiando las decisiones en torno a la selección de materiales, sistemas constructivos e instalaciones que minimicen la huella de carbono.
Gracias a esta metodología, ha logrado reducir las emisiones de carbono hasta ser tres veces más bajas que las de una vivienda típica, en el mercado danés, construida con materiales convencionales. Este 65% de reducción de las emisiones de carbono ha sido confirmado por expertos de la Universidad de Aarhus.
Ciclo de vida y calidad del aire interior
La metodología aplicada en este proyecto es más relevante que nunca ya que las nuevas normativas, como la nueva versión del CTE, están empezando a incluir estos conceptos de ciclo de vida del carbono de los edificios.
La calidad del aire interior también es una prioridad, ya que impacta directamente en la salud y el rendimiento cognitivo de los ocupantes. Living Places utiliza múltiples estrategias para optimizar los entornos interiores, incluidos sistemas de ventilación natural, monitoreo de la calidad del aire y diseños que aseguran un equilibrio de confort térmico y humedad. La luz natural y el confort acústico se integran en estos espacios, promoviendo una experiencia interior más holística y orientada a la salud.

El uso de materiales naturales, como los acabados en madera de los espacios interiores y la estructura, junto con la conexión directa entre el interior de la vivienda y los espacios naturales en el exterior, fomentan la relajación y regulación del sistema nervioso de los ocupantes, como se ha podido demostrar en las entrevistas realizadas a las personas que han tenido la oportunidad de residir en el proyecto.
Materiales innovadores y familiares. Repensando qué usamos para construir
El proyecto se compromete a utilizar materiales accesibles y familiares en lugar de depender de innovaciones costosas. Se priorizan materiales como la madera contralaminada (CLT) y la madera de origen local en los países nórdicos, tanto por su bajo impacto de carbono como por su versatilidad en diseños modulares. Al evitar materiales especializados y difíciles de obtener asegura que sus hogares puedan replicarse a escala en diferentes regiones.
Este enfoque también destaca el potencial de los materiales “estándar” cuando se aplican con una metodología enfocada en la sostenibilidad, desafiando la idea de que la sostenibilidad siempre requiere soluciones de alta tecnología.
Además, el uso de materiales adaptables y reciclables facilita reparaciones y reemplazos sencillos con el tiempo, manteniendo las estructuras funcionales y amigables con el medio ambiente sin necesidad de reformas extensas. Componentes como ventanas, sistemas de ventilación y electrodomésticos de bajo consumo energético están integrados de manera que permite actualizaciones sencillas, asegurando que el hogar siga siendo relevante y eficiente durante décadas.
La asequibilidad sigue siendo un objetivo clave. Living Places demuestra que una huella de carbono baja y de alta calidad se puede lograr sin costes excesivos, haciendo que la vivienda eficiente sea viable para un amplio grupo demográfico. A través de recursos compartidos, áreas comunes y diseños modulares escalables, reduce las barreras económicas para la adquisición de viviendas mientras contribuye a reducir la huella ambiental.
Respeto a los límites planetarios
La metodología de Límites Planetarios, desarrollada por el Stockholm Resilience Centre (Centro de Resiliencia de Estocolmo), establece un marco para operar dentro de los límites ecológicos del planeta. Definiendo cuál es la capacidad del ecosistema planetario, y cuál es el espacio donde es seguro operar para la humanidad. Esta metodología va más allá de las emisiones de carbono, que es uno de los límites, e incluye un total de 9 límites, cómo por ejemplo pérdida de biodiversidad, uso del suelo y del agua o contaminación química.
El proyecto propone los pasos a tomar para poder alinear la construcción con estos límites. La elección de materiales de bajo impacto ambiental y procesos de construcción eficientes no solo cumple con las demandas regulatorias actuales, también posiciona el proyecto como un modelo para futuros estándares en construcción ecológica.
Un vistazo más cercano a las viviendas



Espacios interiores de la vivienda realizada con estructura de madera. Fotografía: VELUX/Adam Mørk.
En el interior de una zona industrial, en proceso de transformación en un nuevo barrio de la ciudad, se han levantado siete pabellones construidos con estructura de madera, como ejemplo práctico de esta metodología, demostrando que es posible construir viviendas saludables para las personas, con bajo impacto en el medioambiente y económicas, utilizando materiales asequibles y de fácil acceso en el mercado.
De las siete edificaciones, cinco son pabellones abiertos que se utilizan para diferentes eventos, aulas de formación o invernadero y los otros dos son viviendas totalmente equipadas.
Los materiales utilizados para la construcción han sido:
- En la estructura es de pino FSC.
- Los revestimientos de la fachada exterior, de abeto sin tratar.
- Los revestimientos interiores, contrachapado de madera de pino FSC con capa protectora de laca con certificado de muy bajas emisiones de VOC y formaldehido.
- Los paneles son de madera contralaminada (CLT) con capa protectora de laca con certificado de muy bajas emisiones de VOC y formaldehido mezclado con UV protector.
- Los suelos de fresno con tratamiento capa protectora de aceite con certificado de muy bajas emisiones de COV (compuestos orgánicos volátiles) y formaldehido.
- Las carpinterías de roble tratado con aceite.
- Los aislamientos de fibra de celulosa en masa y fibra de madera en placas.



Espacios interiores de la vivienda realizada con estructura de madera contralaminada (CLT). Fotografía: VELUX/Adam Mørk.
El singular tejado
Los edificios se caracterizan por su singular silueta, de tejado a dos aguas con una franja plana en la parte superior, han sido concebidos para proporcionar las mejores condiciones interiores y exteriores.
Este ángulo del tejado permite garantizar un mayor soleamiento de los espacios exteriores, reduciendo el sombreamiento entre edificios y permite aprovechar los espacios interiores en la segunda y tercera plantas, a la vez que mejora la iluminación y ventilación de estos espacios.
La franja plana de la cubierta permite integrar los paneles solares de forma eficiente y crear un espacio con una luz cenital muy especial.
Esta elección de cubierta permite dotar al conjunto de una escala humana, al evitar las altas fachadas que normalmente tendrían las viviendas de tres plantas. Ofreciendo un soleamiento óptimo incluso cuando se sitúan las edificaciones con poca distancia entre ellas.
Se han probado dos sistemas estructurales diferentes, ambos basados en sistemas constructivos en madera sin uso de hormigón, también diferentes sistemas de climatización, la vivienda tiene ventilación totalmente natural y, finalmente, se han probado diferentes acabados y materiales para ver su eficiencia de montaje, durabilidad y coste.
El proyecto está disponible en código abierto, lo que permite su adaptación en diversos contextos. El equipo sigue investigando cómo aplicar esta metodología en proyectos de restauración y cómo integrar otros límites planetarios, como el impacto en la biodiversidad.

Conclusión
El proyecto Living Places ha demostrado que es posible construir viviendas de bajas emisiones, saludables y asequibles, utilizando los recursos y tecnologías disponibles en la actualidad. Pero para que esta visión realmente impulse un cambio significativo en la industria, es fundamental la colaboración de todos los actores del sector: arquitectos, ingenieros, desarrolladores, responsables de políticas públicas y otros profesionales comprometidos con la sostenibilidad.
Juan Pablo Herrero Gil: Arquitecto especializado en sostenibilidad y regeneración, con una sólida formación en Bioconstrucción, Agroecología y Diseño Regenerativo.
Desde 2011, ha dedicado su trayectoria profesional a integrar estrategias sostenibles y bioclimáticas en la construcción, enfocándose en crear espacios de vida que armonicen con el entorno y promuevan el bienestar de sus habitantes. Entre sus proyectos destacados se encuentra una de las viviendas más saludables y eficientes en los Países Nórdicos.
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