Caritas Líbano facilita una respuesta vital durante el conflicto
A medida que la guerra se extiende por todo Oriente Medio, tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero, la violencia de represalia está afectando a varios países, y el Líbano está sufriendo consecuencias humanitarias inmediatas.
En la madrugada del 2 de marzo, se produjeron intercambios de disparos a lo largo de la frontera entre el Líbano e Israel, seguidos de intensos ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano, el valle de la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut.
En cuestión de horas, al menos 52 personas murieron y 154 resultaron heridas. Más de 32 000 personas han sido desplazadas en todo el país, se han evacuado 56 pueblos y se han registrado 221 ataques aéreos en Baalbek-Hermel, Bekaa, Nabatiyeh, Saida y Tiro.
Familias enteras huyeron del sur, Bekaa y Baalbek-Hermel hacia Beirut, el Monte Líbano y el norte. Las escuelas, los edificios públicos y los centros comunitarios se han transformado en refugios improvisados.
De los 191 refugios abiertos hasta ahora, 114 ya han alcanzado o superado la capacidad. Las carreteras del sur a Beirut siguen muy congestionadas debido a que los desplazamientos no cesan.
En medio de toda esta agitación, Caritas Líbano ha declarado el estado de emergencia y ha activado su Unidad de Respuesta a Emergencias. La organización está coordinando con las autoridades nacionales, movilizando voluntarios y ampliando sus operaciones. Se están preparando un total de 325 refugios colectivos.
Se han ampliado las cocinas comunitarias y se están distribuyendo comidas calientes y artículos no alimentarios esenciales, como colchones, mantas y almohadas, a los refugios superpoblados.
«En el Líbano, esta escalada ha tenido consecuencias humanitarias inmediatas y devastadoras. Nuestras clínicas médicas móviles se han desplegado en el sur del Líbano, ofreciendo consultas médicas y medicamentos esenciales a las familias afectadas. La solidaridad mundial es esencial ahora para ayudarnos a mantener y ampliar esta respuesta vital para los más vulnerables», afirman fuentes de Caritas Líbano.
Según fuentes oficiales, la magnitud, la intensidad y la extensión geográfica de la actual escalada apuntan a un aumento dramático de los desplazamientos. Con las calles congestionadas por las familias que huyen, las previsiones indican que el número de desplazados internos podría superar el millón.
Caritas Líbano se está preparando para ampliar su respuesta en caso de que el conflicto se prolongue y solicita urgentemente apoyo, ya que los mecanismos de respuesta de ayuda nacionales e internacionales ya están sobrecargados.