Más que supervivencia: la ayuda a refugiados sudaneses en Egipto

Publicado por Emprendimiento en

 

El 9 de enero, la guerra en Sudán superó los 1000 días y sus consecuencias siguen repercutiendo mucho más allá de las fronteras del país.

El conflicto ha obligado a millones de sudaneses a huir. Y Egipto acoge ahora a aproximadamente a unos 1,5 millones de ciudadanos sudaneses, muchos de los cuales llegan tras largos viajes con pocos recursos y graves necesidades sanitarias.

Con una larga historia de acogida de ciudadanos extranjeros, en particular sudaneses vinculados por lazos culturales y comerciales, Egipto acoge hoy en día a más de 10 millones de migrantes.

De ellos, 1 098 311 están registrados como refugiados y solicitantes de asilo en el ACNUR, la organización de la ONU que ofrece el registro de refugiados, la documentación legal y los servicios de protección, lo que convierte a Egipto en uno de los países que acoge a más refugiados de la región.

Los refugiados sudaneses constituyen el grupo más numeroso, seguidos de los sirios, los sudaneses del sur y los eritreos. La mayoría vive en zonas urbanas, especialmente en el Gran Cairo, Giza y Alejandría, donde el aumento de los alquileres, el trabajo informal y el acceso limitado a los servicios ejercen una presión constante sobre las familias de refugiados.

En este contexto, Caritas Egipto amplió su respuesta de emergencia a lo largo de 2025 y ahora busca financiación adicional para continuar su labor, centrándose en la salud, los medios de sustento y la protección, a medida que aumentan las necesidades y se reducen otros servicios.

La organización trabaja tanto en las principales ciudades como en las zonas fronterizas, llegando tanto a los refugiados registrados como a los que permanecen indocumentados.

Programas de salud

Medical assistance programmesMedical assistance programmes
Medical assistance programmes ©CaritasEgypt

A través de sus programas de salud, Caritas ayuda a los refugiados a acceder a una asistencia que, de otro modo, estaría fuera de su alcance. Los médicos y enfermeros que cuentan con el apoyo de Caritas ofrecen consultas, medicamentos para enfermedades crónicas y derivaciones para tratamientos especializados.

«Solo en septiembre, más de 1000 personas recibieron atención médica a través de Caritas», afirma Heba Semary, directora del programa de salud de Caritas Egipto.

«Lo que vemos es una amplia gama de enfermedades sin tratar, como diabetes, asma o anemia grave, a menudo porque las personas llevan meses, a veces años, sin medicación». – Heba Semary, directora del programa de salud de Caritas Egipto

Heba explica que el acceso a las opciones de asilo se ha vuelto cada vez más difícil. Ahora que los registros del ACNUR se centralizan en El Cairo, los refugiados que llegan a través de Asuán y las zonas fronterizas del sur suelen permanecer indocumentados durante largos periodos.

«A veces las citas se dan con años de antelación», explica. «Por eso existe una gran laguna entre las cifras oficiales de refugiados registrados y la realidad sobre el terreno».

Los equipos de Caritas en Asuán, ciudad situada a casi 300 kilómetros de la frontera con Sudán, y en otras zonas siguen ofreciendo asistencia sanitaria a los refugiados recién llegados, muchos de los cuales llegan a Egipto en condiciones extremadamente precarias.

«Las personas llegan agotadas, desnutridas y traumatizadas», señala Heba. «Algunas mujeres están embarazadas y no han recibido ningún tipo de atención médica».

Debido a los recortes en la ayuda, las organizaciones humanitarias ahora solo pueden ofrecer tratamiento básico, como vitaminas y medicamentos esenciales, ya que se ha suspendido la financiación para la asistencia en efectivo y la atención especializada, incluyendo los anticoagulantes.

Más allá del tratamiento, Caritas también se centra en la prevención, ofreciendo exámenes nutricionales a los niños, sesiones de sensibilización sobre la salud y orientación sobre la atención diaria.

Se distribuyen vales de alimentos a las familias para ayudarles a hacer frente a la elevada inflación, el aumento de los precios y la pérdida general de ingresos.

 

Capacitación profesional

Car Maintenance Training ©CaritasEgyptCar Maintenance Training ©CaritasEgypt
Car Maintenance Training ©CaritasEgypt

Dado que los refugiados están en gran medida excluidos del empleo formal, la formación profesional y la capacitación siguen siendo una parte fundamental de la respuesta de Caritas.

En 2025, se impartieron más de 100 sesiones de capacitación, que llegaron a más de 1000 participantes en áreas como el mantenimiento de la refrigeración, la confección y otras habilidades prácticas.

«La capacitación superó mis expectativas. Visitar una fábrica me ayudó a comprender cómo funciona el sistema y cómo es el entorno laboral real». – Participante sudanés de la capacitación en mantenimiento de refrigeración, Caritas Egipto, en El Cairo

Protección y apoyo psicosocial

Campaign for Women protection ©CaritasEgyptCampaign for Women protection ©CaritasEgypt
Campaign for Women’s Protection © CaritasEgypt

Los desplazamientos prolongados, el hacinamiento en las viviendas y las dificultades económicas han aumentado el estrés en los hogares de los refugiados.

Caritas aborda estos riesgos mediante espacios seguros para los menores, sesiones de sensibilización sobre la prevención de la violencia y actividades comunitarias que favorecen el bienestar mental.

Una madre sudanesa que recibe ayuda de Caritas en Alejandría contó cómo sus hijas utilizaron lo que aprendieron en un taller para protegerse de una situación peligrosa con un desconocido que se acercó a ellas demasiado.

«Entonces me di cuenta de que este apoyo no es una ayuda temporal. Es algo que se queda con sus hijos y los mantiene a salvo». – Una madre sudanesa que recibe ayuda de Caritas en Alejandría

Grave déficit de ayuda internacional

A pesar de estas iniciativas para mantener los programas de asistencia humanitaria, las necesidades siguen siendo abrumadoras, ya que la financiación internacional para las organizaciones de la ONU ha disminuido drásticamente.

En 2025, el ACNUR recibió menos del 40 % de sus necesidades de financiación global, lo que obligó a reducir de forma significativa y drástica la ayuda.

Según Heba, el impacto ya es visible. «Estamos viendo cómo más personas acuden a Caritas porque los servicios que utilizaban ya no están disponibles», afirma. «Algunos tratamientos contra el cáncer que salvan vidas se han reducido o suspendido, y cada vez es más difícil derivar a los pacientes a servicios de salud mental».

En este espacio humanitario cada vez más reducido, Caritas Egipto desempeña un papel fundamental y ahora pide una renovada solidaridad y financiación internacionales para evitar que se agrave una crisis en gran medida invisible.

Por Susan Dabbous, Encargada Editorial y de Medios de Información, Caritas Internationalis

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