España sigue sin trasponer en su totalidad la directiva europea que obliga a protegerse del radón

Publicado por Emprendimiento en

Este jueves 7 de noviembre se celebra el Día Europeo del Radón, una cita anual para concienciar a la población sobre los riesgos para la salud que supone este gas radioactivo, incoloro, inodoro e indetectable a simple vista. Está presente de forma natural en el terreno en muchas zonas de España donde hay suelos graníticos y desde ahí se filtra a los interiores de los edificios, donde lo respiramos. Hace ya 35 años que está catalogado oficialmente por la OMS como cancerígeno de tipo 1, y se sabe que es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco.

Sin embargo, una gran parte de la población desconoce su existencia, de manera que muy pocas personas toman medidas para protegerse. Coincidiendo con el Día Europeo del Radón, la iniciativa Vivesinradon.org de la Fundación Vivo Sano ha organizado el IV Congreso Nacional del Radón, en el que participan nueve especialistas relacionados con el radón desde distintos ámbitos, como la física, la química, la ingeniería civil, la salud ambiental, la higiene industrial, la comunicación o la medición y detección este gas radiactivo. 

El director de Vivesinradon.org y organizador de este congreso, José Miguel Rodríguez, explica que el radón “en la atmósfera no es peligroso, porque está muy diluido, pero cuando se filtra al interior de los edificios, se queda concentrado y, al ser radiactivo, es peligroso para la salud si se respira en concentraciones muy altas. De ahí la importancia de hacer un gran esfuerzo divulgativo y de concienciación sobre este asunto, porque quienes tendrían que informar, que son las administraciones públicas, no lo hacen”, subraya. 

Radón en España

El radón está presente en el 70% del territorio de Galicia, en más de la mitad de Extremadura, en un área importante de Castilla y León, en gran parte de la sierra noroeste de Madrid, en algunas zonas de Castilla-La Mancha, en parte de los Pirineos y en la zona norte de Cataluña, si bien en cualquier otra parte del territorio se pueden encontrar concentraciones elevadas de este gas.

El riesgo de cáncer de pulmón es mayor para los fumadores debido a los efectos sinérgicos del radón y el tabaquismo, pero afecta igualmente a personas no fumadoras. La OMS calcula que entre un 3% y el 14% de las muertes por cáncer de pulmón están relacionadas con el radón. En España, esto supone que entre 1.500 y 2.000 personas mueren cada año por cáncer de pulmón debido a la exposición a este gas radiactivo, “muchas más que en accidentes de tráfico”, puntualiza el responsable de Vivesinradon.org. Está demostrado que la mayoría de los casos de cáncer de pulmón se deben a una exposición a concentraciones bajas o moderadas, no a concentraciones elevadas.

Un planeta radiactivo

Son datos importantes porque, tal y como explica uno de los ponentes del IV Congreso Nacional de Radón, el físico José Luis Gutiérrez Villanueva, “vivimos en un planeta radiactivo y todos recibimos radiaciones naturales, pero la mitad de la radiación que recibimos procede del gas radón, muy por encima de la siguiente fuente en importancia, como es el diagnóstico médico, que supone menos de un 20% de la radiación que recibimos y sin embargo todos estamos muy concienciados de la protección que hace falta frente a los rayos X o, por poner otro ejemplo, frente a la radiación solar”.

Para la exposición humana a radón, se ha establecido un nivel de referencia de 300 Bq/m3 de promedio anual que no debe superarse con vistas a proteger la salud. “Esto hay que entenderlo como un nivel de referencia, no como un límite que no haya que superar, porque no existe el riesgo cero. No hay un nivel de radón por debajo del cual la exposición sea absolutamente segura. Cualquier exposición al radón tiene riesgo y todos estamos expuestos a este gas radiactivo en mayor o menor medida. Lo que hay que hacer es medirlo, porque el radón solo se puede detectar con medios técnicos, y mantener nuestra exposición lo más baja que sea razonablemente posible”, insiste Gutiérrez Villanueva.

Décadas de advertencias y normas no aplicadas

La Unión Europea lleva décadas abordando este riesgo para la salud pública. En 1990 la Recomendación 90/143/Euratom de la Comisión definía distintos métodos para limitar la exposición de la población en el interior de los edificios e instaba a los países miembros a informar a los ciudadanos de los riesgos y sus soluciones, “pero al no ser de obligado cumplimiento, en España no se hizo ninguna ley. De hecho, hasta el año 96 no hubo una pregunta en el Congreso de los Diputados sobre el radón”, puntualiza José Miguel Rodríguez desde Vivesinradon.org. Ese mismo año el Consejo de la UE publicó la Directiva 96/29/Euratom para proteger la salud de los trabajadores frente al radón, “y en España se traspuso cinco años después y luego se modificó en 2010, o sea que en realidad la trasposición tardó nueve años en hacerse correctamente”, subraya el responsable de Vivesinradon.org.

No fue hasta 2013 cuando otra Directiva, la 2013/59/Euratom, definió un marco de protección frente al radón para la población general, y no solo para los trabajadores. Esta directiva obliga a los países miembros a implementar un plan nacional de radón antes de febrero de 2018, fecha en la que prescribía el plazo de trasposición. “La mayoría de países europeos lo hicieron en tiempo y forma, pero es que estaban mucho más avanzados en estos asuntos, algunos de ellos incluso tenían campañas de televisión para informar a los ciudadanos sobre el radón. En España, una vez más, la tónica han sido la desinformación y los retrasos en la trasposición”. Como resultado de dicho retraso, la UE abrió un expediente sancionador a España.

Listado de municipios sin publicar

En 2019 se modifica el Código Técnico de la Edificación para incluir medidas frente al radón en la construcción y reforma de edificios, “antes de sacar la norma principal, el Plan Nacional de Radón al que obliga la directiva europea”, insiste Rodríguez. En diciembre de 2022, nueve años después del límite impuesto por la directiva europea, se publica el Real Decreto 1029/2022 de 20 de diciembre, si bien con una disposición adicional en la que se establece una moratoria de 18 meses para su aplicación, “cuando normalmente una norma entra en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE, y eso nos pone en junio de 2024”, explica Rodríguez.

Dicho Real Decreto es una trasposición parcial de la Directiva, como reconoce el propio Ministerio de Sanidad. Entre tanto, el Plan Nacional contra el Radón se publica en febrero de 2024, “once años después de la directiva europea y casi seis años después del límite estipulado en dicha directiva, y ni siquiera tiene un presupuesto adjudicado para ponerlo en práctica”, detalla el responsable de Vivesinradon.org.

“Otro problema en este laberinto normativo tan fragmentado es que el Real Decreto establece que el Consejo de Seguridad Nuclear debe publicar un listado de municipios de actuación prioritaria donde será obligatorio realizar mediciones de radón de cara a establecer estrategias para proteger la salud de los ciudadanos. Y ese listado aún no ha sido publicado ni tenemos información de cuándo se hará, con lo cual, en términos prácticos y reales, continúa sin trasponerse en su totalidad la Directiva de 2013 que debía estar traspuesta en 2018 como límite”, zanja Rodríguez.

Iniciativas sociales y ciudadanas

Este IV Congreso Nacional del Radón recoge distintas iniciativas que han surgido para ayudar a divulgar y concienciar a la población sobre los riesgos del radón para la salud. Una de ellas es un proyecto de investigación sobre la percepción de la opinión pública del gas radón y el impacto de internet y la inteligencia artificial en la comunicación de este factor de riesgo.

En este estudio se han combinado métodos de investigación tradicionales, como encuestas y análisis de contenido, con técnicas de machine learning. Según su directora, la catedrática de Periodismo de la Universidad de Santiago de Compostela Berta García Orosa, “partimos de la premisa de que muchas veces los medios de comunicación pueden dar visibilidad a riesgos menores, ocultar riesgos relevantes o incluso crear riesgos inexistentes. Y el radón es un riesgo grave para la salud, pero la opinión pública no lo conoce bien y los medios lo ocultan o invisibilizan”.

Una de las investigadoras de este proyecto, la periodista Tania Forja, incide en que “el conocimiento de los ciudadanos sobre el radón es muy desigual: un preocupante 58,2% de la población comenta que no ha recibido información sobre este tema, mientras que solo un 4,6% recibió información de las instituciones y organismos locales”. Noel Pascual, también investigador en este estudio, subraya que “en internet la mayoría de las fuentes no responden de forma clara y directa a las búsquedas de los usuarios y dan información de escasa relevancia. Chat GPT sí ofrece información correcta y de relevancia, si bien con escasez de fuentes oficiales para sustentar la información, y en un 6,1% de los casos incluso cita información falsa, como que el radón en pequeñas cantidades puede tener un uso terapéutico frente al reumatismo o el cáncer, cosa que sabemos que no es cierta”.

Dificultades para información sobre el radón

En este estudio se ha entrevistado a expertos e investigadores de distintos ámbitos de la ciencia para conocer su opinión sobre cómo se está informando desde los medios de comunicación sobre el radón, “y existe consenso sobre las dificultades de este tipo de información, debido a la complejidad técnica y la falta de conciencia pública. En las piezas informativas, la construcción del riesgo está fragmentada, no hay una contextualización o una profundización que permita a la audiencia comprender el riesgo en todas sus dimensiones”, señala Pascual.

El VI Congreso Nacional de Radón también presenta la incubadora de ciencia ciudadana promovida desde el proyecto europeo RadoNorm, una iniciativa de base surgida del ámbito de la ciudadanía, para concienciar sobre los riesgos del radón y enseñar cómo protegerse de este gas radiactivo. La incubadora RadoNorm agrupa a más de 600 científicos ciudadanos de toda Europa, personas que por distintos motivos han decidido involucrarse y pasar a la acción, ciudadanos y estudiantes que miden los niveles de radón, analizan los datos, elaboran mapas de radón, idean estrategias de mitigación, etc. El proyecto comenzó con cuatro países piloto, Francia, Hungría, Irlanda y Noruega, y en una segunda fase se ha expandido a otros seis países, entre ellos España. En España, el enfoque del proyecto RadoHOW se ha centrado en reducir la exposición al radón tanto en lugares de trabajo como en hogares.

Sobre la iniciativa Vive sin radón

Vivesinradon.org es un programa del Instituto para la Salud Geoambiental destinado a concienciar e informar a la población sobre los riesgos del radón, así como a asesorar sobre las distintas formas de protección frente a este gas. El sitio incluye varios mapas interactivos para la consulta de las zonas de riesgo y la aplicación de las normativas constructivas recogidas en Código Técnico de la Edificación. En caso de que la vivienda o centro de trabajo se encuentren en una zona con elevado riesgo de radón, Vivesinradon.org recomienda realizar una evaluación técnica del inmueble, porque eso puede traducirse en problemas para la salud a largo plazo. En función del nivel de radón detectado, los expertos recomendarán las soluciones más apropiadas para expulsar este gas radiactivo de los interiores de la construcción. El Instituto para la Salud Geoambiental es una iniciativa de la Fundación Vivo Sano.


Más sobre radón:
Radón, daños colaterales y talibanes
Gas radón y bioconstrucción
Vivir en interiores sanos

Ver fuente