Alisado de gotelé con revoco de barro
¿Cómo hacer una alisado de gotelé tu mismo? Es muy frecuente hoy en día este tipo de obra y hay una solución sencilla para el alisado, sana y sostenible, usando para ello un revoco fino de barro. En la ejecución de este tipo de trabajos existen dos posibilidades básicamente:
- Quitar la gota raspando el gotelé. El gotelé está formado con pintura al temple y pasta densificante. Es muy frecuente que también vaya pintado encima con alguna pintura plástica.
- Alisar encima del gotelé. Normalmente se realiza cuando está duro, debido a capas de pintura plástica posteriores. En este caso, se recurre a alisadores especiales tipo emplastes en base yeso, haciendo una o dos tendidas y lijando.

Proceder para hacer el alisado de gotelé
Nuestra propuesta es la utilización de una capa de barro superfina, compuesta por arcillas y áridos finos seleccionados. Se utilizará para el alisado y luego se acabará con una pintura abierta a la difusión que podría ser de arcilla, de cal o de caseína.
Con esta capa superfina se consigue una textura lisa no siendo necesario el lijado de la misma, con la ventaja de no producir grandes cantidades de polvo como ocurre con el yeso. Además, para el aplicador tiene la ventaja de que al ser barro es inocuo en contacto con la piel, incluso es bueno para la misma. El barro se fija por anclaje mecánico favorecido por la propia rugosidad del gotelé, y al no existir un fraguado del mismo, solo secado, humedeciéndolo se puede seguir trabajando incluso de un día para otro. Es un producto fácilmente reciclable como la tierra y que no genera residuos ya que se pueden reutilizar los desperdicios.
Recuerda hacer ensayos
Es muy importante hacer siempre un ensayo previo in situ, para determinar si el gotelé tiene suficiente textura y consistencia, así como el grado de absorción del soporte y comprobar el buen anclaje de la capa de revoco. También la lectura previa de las fichas técnicas del producto. No es recomendable su uso en espacios húmedos como baños y cocinas.
El sistema también aporta algunas de las cualidades de los revocos de arcilla, en cuanto a la regulación de humedad del ambiente, la mejora acústica al ser un material fonoabsorbente, la eliminación de tóxicos y olores, etc…
Económicamente, aunque el material es algo más caro que los plastes del mercado, se ahorra en mano de obra y salud, no debiendo ser finalmente el precio muy distante de las soluciones convencionales.
Paso a paso
1 Comprobar que el gotelé está firme en el paramento. No siendo así, habría que eliminar las zonas en que se desprende. Posteriormente habría que generar anclaje, o bien rascando el yeso que queda debajo del gotelé o bien aplicando en esas zonas un puente de adherencia. Utilizamos uno mineral, en base silicato con árido, denominado GekkoSol de la marca KREIDEZEIT que se aplica fácilmente a brocha o rodillo.

2 Comprobar si hay pintura plástica o no sobre la gota. Humedeciendo un poco, si la gota desaparece con facilidad habría que aplicar una imprimación que sirva de fijador consolidante. Utilizaremos una a base de caseína y metilcelulosa, inocua, económica y muy fácil de aplicar.

3 A continuación, se aplicaría la capa superfina, aplicando con llana y luego fratasando con una talocha de esponja. Luego, si se quiere un acabado más liso se puede volver a pasar la llana.

4 Ya tendríamos la pared lista para pintar. Se aplicaría una imprimación natural para regularizar la absorción, utilizaremos un agua cola con ligante de origen vegetal y, a continuación, con un intervalo de 24 h se daría una primera mano de pintura y posteriormente una segunda.


*Alfonso Zavala es arquitecto.
Artículo publicado en la revista EcoHabitar nº 40 en invierno de 2014
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