Uso de la tierra en revocos de interior
Los revocos de tierra, además de naturales y ecológicos, son ideales para regular la humedad ambiental interior, dan buenas prestaciones acústicas y gracias a sus colores embellecen nuestras paredes, pues son colores y tonalidades que llevamos grabados en nuestros genes.
La tierra es el producto de la erosión de la roca madre. Cada tierra es el resultado de su historia geológica, formada con una especial combinación de minerales y una proporción de granos de distintos tamaños y en diversa cantidad. Así pues, una tierra relativamente joven y recién erosionada contendrá más gravas y menos arcillas. En cambio, una tierra desagregada de su roca originaria tras milenios de erosión, tendrá más contenido de arcillas y menos de piedras o gravas.
La arcilla
La arcilla es la parte más fina de la tierra y para la construcción es la que más nos interesa ya que es la responsable de la cohesión.
- Las arcillas son placas microscópicas con polaridad, como pequeños imanes. El agua permite su unión entre sí y una vez que se evapora quedan unidas por estas minúsculas fuerzas magnéticas. Tienden a orientarse según su polaridad.
- Un mortero de tierra nunca se seca completamente, siempre quedan algunas moléculas de agua atrapadas entre las láminas de arcilla, es el mismo efecto que se produce al juntar dos cristales mojados, se quedan unidos y difícilmente se pueden separar.
Otros componentes que se encuentran en la tierra son: limos, arenas, gravas y piedras; estos nos interesarán en distintas proporciones y tamaños según la técnica constructiva que vayamos a utilizar. Para el caso en el que centramos este artículo, los revocos, descartamos las gravas y las piedras y nos centramos en las arcillas y arenas.
- Los limos aportarán color y materia.
- Generalmente necesitaremos añadir algún tipo de fibra vegetal para evitar la fisuración en el secado.
Manos a la obra
Tenemos dos opciones: trabajar con la tierra del lugar o comprar mortero de tierra ya preparado y presentado en sacos. Esta última opción es buena cuando no se puede conseguir tierra local, por ejemplo, en la reforma de un piso urbano, o cuando no es posible excavar para extraerla.
Para revocar con tierra local hay que prepararla
Para hacer morteros de revoco a partir de tierra del lugar:
- Secarla al sol para cribarla.
- Pasarla por una zaranda inclinada o por un tamiz manual, este último resulta un sistema muy lento.
- Preparar los morteros.
- Preparar el soporte.
Para grandes cantidades de mortero merece la pena estudiar la opción de las cribas mecánicas. El tamaño de luz de la red debe ser, aproximadamente, la mitad del grueso que vamos a aplicar.
En general el revoque se da en dos o tres capas, según la regularidad del muro y la finura deseada para el acabado final: a más irregularidad del paramento y más fino el acabado serán necesarias más capas. Para ello necesitaremos varias redes de distinta luz.

Preparación de los morteros de tierra
Una vez tamizada la mezclamos con arena y paja. Cuanto más arcillosa sea la tierra será necesario incorporar más arena y paja.
Agua
Para aplicar el mortero necesitamos amasarlo con agua.
El volumen del agua se perderá al evaporarse en el proceso de secado; si el mortero está mal formulado aparecerán grietas. Las grietas son, por decirlo fácilmente, el lugar que ocupaba el agua. A este fenómeno le llamamos retracción.
Áridos
La función de la arena u otros áridos es dar cuerpo, dureza y color al revoco. Las partículas del árido se unen creando una red de fuerzas que impiden o disminuyen la retracción.
Fibras
La función de la paja u otras fibras es, principalmente, crear una malla para repartir la fuerza de la retracción y evitar que se abran grandes grietas, en el revoco, al secarse.
Una buena combinación de tierra arcillosa con arena y paja nos dará un mortero agradable para aplicar y sin fisuración aparente en su secado.
Cada tierra es distinta, por lo que será necesario realizar varias pruebas con distintas proporciones hasta dar con una fórmula que funcione, que, sin duda, no será la única posible.
Preparación del soporte
Una vez preparado el mortero en seco, procedemos a preparar el soporte. Según el tipo de soporte, la preparación variará:
Soportes minerales
- Cerámico: humedecer con un rociador varias veces, esperar que absorba el agua, seguir humedeciendo. Si es muy liso es aconsejable aplicar un salpicado de arenilla y cal unos días antes.
- Piedra: igual que el cerámico. Si las juntas son profundas y están en mal estado, sanear con agua a presión o aspiración en seco. Rellenar los huecos con mortero base de barro o de cal. Si la piedra es muy lisa y/o poco porosa, es aconsejable hacer el salpicado de arenilla y cal.
- Cemento portland, hormigón encofrado, bloque de hormigón: si es muy rugoso aplicar el barro directamente, solo humedecer. Si es liso es aconsejable el salpicado de cal y arenilla.
- Tierra, sea adobe, cob, tapia, BTC (bloque de tierra comprimida), etc.: humedecer y aplicar el mortero directamente.
- Yeso, revocado o en placas: la adherencia es muy mala. Hay algunos productos químicos para hacer de puente. Si debajo hay muro de cerámica o de piedra, es mejor eliminar el yeso. Si es en placas no tiene mucho sentido revocar con barro, quizá una pintura de arcilla sea mejor solución..


Soportes orgánicos
- Placas de corcho, de fibra de madera, de cáñamo, etc.: para asegurar el agarre pondremos malla de yute. Lo ideal es fijarla mecánicamente al muro igual que las placas, con taladros y tacos de cabeza ancha a presión. La dejamos un poco holgada para permitir que la pasta se meta entre la red y el aislante.
- Paja: es necesario regularizar el muro. Primero rellenamos los huecos con mortero muy arcilloso y empajado y con el mismo mortero hacemos una capa gruesa para allanar el paramento.
Soportes híbridos
- Cáñamo con cal u otras mezclas como arcilla con cáñamo, morteros de corcho, morteros con cáscara de arroz, etc.: por lo general tienen buen agarre. Humedecer y aplicar directamente el mortero de barro. Si es muy irregular, primero rellenar los huecos o juntas.

Aplicación por capas
El principio es muy simple: a capas gruesas morteros bastos, a capas finas morteros finos. Cada capa se suele aplicar en varias manos.
Las manos se aplican una sobre otra en fresco. Una vez terminada la capa esperamos a que seque bien. Si aplicamos otra encima, humedecemos la anterior con un rociador.
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Capa base
- Es imprescindible sobre soportes irregulares.
- Para hacer capas base usaremos tierra pasada por un tamiz de hasta 10 mm de luz, la arena a 6 mm y paja picada en briznas de entre 3 y 10 cm de largo.
- Generalmente buscaremos un mortero tirando a arcilloso y bastante empajado de forma que tenga buena adherencia, buena trabajabilidad y, a la vez, no agriete demasiado.
- Aplicaremos un grosor de entre 1’5 a 3 cm en 2 o 3 manos, sin esperar el secado completo entre mano y mano.
- Se aplica con la llana de metal y se acaba con la talocha para allanar. Si se desea dejar esta capa vista o para pintar se puede alisar con la llana al final.

Capa de cuerpo
- Si buscamos un acabado más liso pondremos una segunda capa de mortero medio.
- La tierra tamizada a 6 mm de luz, la arena a 4 mm y la paja picada con briznas de unos 2 a 3 cm de largo.
- Se aplica y se termina igual que la anterior, con un grueso total de 10 a 15 mm.
- En soportes regulares puede aplicarse directamente, actuando de capa base.


Capa de acabado
Para un acabado realmente fino aplicamos una capa de 4 mm con un mortero pasado por un tamiz de 3 mm de luz, con la paja muy fina, incluso sin paja. En dos manos de 2 mm cada una.
Trabajamos con la llana de estucar, una talocha fina y una esponja.
El acabado final puede ser esponjado (se ve el grano del árido) o planchado (totalmente alisado con la estucadora).

Creatividad sin límites
Vistas las bases, las posibilidades son infinitas. Por un lado, están los materiales, jugar con distintas tierras, áridos y fibras nos da gran variedad de morteros. Por otro lado, las técnicas: trabajar con las manos o con distintas herramientas, acabar el revoco con llana o con esponja, hacerle un grabado, combinar colores y texturas nos permite conseguir infinitud de efectos.
La tierra es si duda un gran material de construcción al servicio del interiorismo ecológico más actual, además de aportar belleza a las estancias es muy bajo en emisiones de CO2.

Atrévete
No hace falta construir o reformar la casa de tus sueños. Ahora puedes empezar por revocar una sola pared de donde vives.
Oriol Balliu Castanyer, bioconstructor especializado en tierra cruda. Como artesano y basándose en su experiencia fabrica los materiales Puraterra con base de arcilla, cáñamo, paja y áridos diversos, placas aislantes, bloques de adobe y BTC, facilitando el uso de la tierra especialmente donde no es posible trabajar con tierra local. Ha realizado multitud de revocos en todos los soportes posibles. Habitualmente trabaja con otros profesionales y empresas constructoras para dar un acabado especial a sus proyectos.https://www.puraterra.cat/ / info@puraterra.cat
Artículo publicado en la revista EcoHabitar nº 66 Verano 2020


