8 futbolistas del Mundial 2026 que están impulsando causas sociales

Publicado por Emprendimiento en

La Copa Mundial de la FIFA 2026 reunirá a algunas de las mayores estrellas del fútbol internacional. Sin embargo, para varios de estos jugadores, el impacto que buscan generar trasciende los estadios y los resultados deportivos, pues a lo largo de sus carreras han utilizado su influencia, recursos y visibilidad para apoyar iniciativas relacionadas con la educación, la alimentación, la inclusión, la salud y el desarrollo comunitario.

En el marco de este torneo, vale la pena revisar a algunos de los futbolistas que apoyan causas sociales y que han demostrado que la responsabilidad individual también puede ejercerse desde el deporte. Sus acciones reflejan una tendencia cada vez más visible: la de atletas que entienden su papel como agentes de cambio y utilizan su plataforma para impulsar transformaciones positivas dentro y fuera de la cancha.

8 futbolistas que apoyan causas sociales

1. Marcus Rashford (Inglaterra)

Cuando se habla de deportistas que han logrado traducir su influencia en cambios concretos para la sociedad, pocos casos son tan emblemáticos como el de Marcus Rashford. El delantero de la selección inglesa, que previsiblemente formará parte de Inglaterra durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, transformó una experiencia personal marcada por las dificultades económicas durante su infancia en una de las campañas sociales más exitosas impulsadas por un atleta en tiempos recientes. Durante la pandemia de COVID-19, Rashford lideró una movilización nacional para garantizar que millones de niños británicos en situación vulnerable continuaran recibiendo apoyo alimentario mientras las escuelas permanecían cerradas, convirtiéndose en una voz influyente en el debate público sobre pobreza infantil.

Su activismo trascendió el ámbito deportivo y logró generar cambios concretos en las políticas públicas del Reino Unido. Gracias a la presión social impulsada por sus campañas y a su colaboración con organizaciones como FareShare, el gobierno británico amplió programas de alimentación para menores de bajos recursos. La FIFA Foundation reconoció su trabajo otorgándole el primer FIFA Foundation Award, un galardón que destacó su capacidad para utilizar el futbol como una plataforma de transformación social. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Rashford representa un ejemplo de cómo el liderazgo individual puede influir incluso en decisiones gubernamentales.

Más allá de la alimentación, el delantero ha impulsado iniciativas enfocadas en educación y acceso a oportunidades para jóvenes provenientes de contextos vulnerables. También ha utilizado su experiencia personal para sensibilizar sobre las barreras estructurales que enfrentan miles de familias trabajadoras en Europa. Su libro para jóvenes lectores y diversas campañas educativas buscan motivar a nuevas generaciones a desarrollar sus capacidades sin importar las condiciones de origen.

Lo más relevante de su labor es que no se limita a donaciones económicas o colaboraciones esporádicas. Rashford ha construido una agenda social sostenida que combina incidencia pública, alianzas con organizaciones especializadas y una narrativa auténtica basada en su propia historia de vida. Esto le ha permitido convertirse en uno de los referentes globales más importantes cuando se analiza el papel de los deportistas como agentes de cambio social.

2. Kylian Mbappé (Francia)

A sus 27 años, Kylian Mbappé no solo es uno de los rostros más visibles del futbol mundial, sino también uno de los atletas que ha buscado utilizar su popularidad para ampliar oportunidades para jóvenes en situación de vulnerabilidad. Capitán de la selección francesa y una de las figuras que probablemente encabezarán la participación de Francia en el Mundial 2026, Mbappé ha insistido en que el éxito deportivo debe ir acompañado de una responsabilidad hacia las comunidades que enfrentan mayores desafíos sociales.

Con esa visión nació Inspired by KM, una organización creada por el futbolista para acompañar a adolescentes y jóvenes mediante programas de mentoría, desarrollo profesional, orientación educativa y fortalecimiento de habilidades personales. La iniciativa trabaja especialmente con jóvenes que enfrentan barreras económicas o sociales para acceder a oportunidades educativas y laborales. El objetivo es que puedan construir proyectos de vida sólidos independientemente de las circunstancias que les rodean.

La filosofía detrás del proyecto resulta especialmente relevante para quienes trabajan en sostenibilidad y desarrollo social porque pone énfasis en la movilidad social y la construcción de capacidades. En lugar de limitarse a ofrecer apoyos puntuales, la organización busca generar herramientas que permitan a los beneficiarios desarrollar autonomía y ampliar sus perspectivas de futuro. Se trata de un enfoque alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con educación de calidad, reducción de desigualdades y trabajo decente.

Además de su fundación, Mbappé participa regularmente en campañas de inclusión, diversidad y cohesión social. Su creciente influencia internacional le ha permitido posicionar temas relacionados con la igualdad de oportunidades entre audiencias que normalmente no estarían expuestas a este tipo de conversaciones. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, representa una generación que entiende el deporte no solo como espectáculo, sino también como una plataforma para generar cambios estructurales de largo plazo.

3. Mohamed Salah (Egipto)

Cuando se habla de futbolistas que apoyan causas sociales, Mohamed Salah suele aparecer entre los ejemplos más destacados a nivel mundial. La estrella del Liverpool y referente de la selección egipcia ha destinado aproximadamente el 6% de su patrimonio personal a iniciativas filantrópicas, concentrando buena parte de sus esfuerzos en Nagrig, la comunidad rural donde creció. Allí ha financiado la construcción de una escuela, un hospital y diversos programas de apoyo económico para familias vulnerables, además de otorgar ayudas mensuales a hogares que enfrentan dificultades financieras.

Uno de los ejes más importantes de su labor social ha sido el acceso al agua potable y al saneamiento. En un país donde millones de personas carecen de servicios adecuados de agua y saneamiento, particularmente en zonas rurales, Salah donó un terreno valorado en alrededor de 450 mil dólares para desarrollar una planta de tratamiento de aguas residuales en Nagrig. El proyecto busca beneficiar no solo a su comunidad natal, sino también a poblaciones vecinas como Shabratu y Gharbia, contribuyendo a reducir una de las brechas estructurales más importantes para el desarrollo local.

La salud es otra de las causas que han marcado su trabajo filantrópico. En 2018 donó más de 700 mil dólares al hospital Baysoun para modernizar unidades de cuidados intensivos y adquirir equipamiento médico especializado. Un año después aportó cerca de 3 millones de dólares al Instituto Nacional del Cáncer de El Cairo tras un atentado que dañó sus instalaciones. Durante la pandemia de COVID-19 también movilizó recursos para distribuir alimentos, donar ambulancias, suministrar oxígeno y fortalecer la capacidad de respuesta sanitaria en las comunidades más afectadas.

Su compromiso también alcanza el ámbito educativo. A través de la Fundación Benéfica Mohamed Salah financió la construcción de una escuela para niñas y de un Instituto Al-Azhar en Nagrig, ampliando las oportunidades educativas para cientos de jóvenes. Además, se ha desempeñado como embajador de Instant Network Schools, una iniciativa impulsada por la Fundación Vodafone y el ACNUR que busca garantizar educación de calidad para niños refugiados y comunidades de acogida. Gracias a esta combinación de acciones en educación, salud e infraestructura básica, Salah se ha consolidado como uno de los futbolistas que apoyan causas sociales con mayor impacto tangible en el desarrollo de su país.

4. Son Heung-min (Corea del Sur)

Son Heung-min es una de las figuras más influyentes del deporte asiático y un referente que ha sabido utilizar su fama para generar impacto positivo más allá de los estadios. Capitán de la selección de Corea del Sur y una de las principales estrellas que estarán presentes en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el delantero del Tottenham Hotspur ha participado en diversas iniciativas enfocadas en el bienestar infantil, la salud y el desarrollo de las nuevas generaciones. Su compromiso social le ha permitido convertirse en un modelo a seguir para millones de jóvenes dentro y fuera de Asia, demostrando que el liderazgo también se ejerce lejos de la cancha.

Un ejemplo de sus acciones tuvo lugar en mayo de 2025, cuando encabezó una jornada de mentoría para niños con cáncer organizada por AIA Life Insurance en Seúl. Durante el encuentro convivió con los menores y sus familias, escuchó sus historias y compartió experiencias sobre los obstáculos que enfrentó para alcanzar el éxito profesional. La actividad incluyó dinámicas de motivación, fotografías conmemorativas y sesiones de autógrafos que permitieron a los participantes vivir una experiencia significativa. Más allá de los momentos recreativos, el objetivo fue transmitir esperanza y reforzar la confianza de niños que enfrentan complejos tratamientos médicos.

Su compromiso con las causas sociales también se ha reflejado en situaciones de emergencia. Durante la pandemia de COVID-19, Son realizó una donación de aproximadamente 65 mil libras esterlinas para apoyar a las víctimas del coronavirus en Corea del Sur. Esta contribución formó parte de los esfuerzos para atender las necesidades sanitarias y sociales derivadas de la crisis, demostrando la disposición del futbolista para movilizar recursos cuando las comunidades enfrentan momentos críticos.

El impacto de Son ha trascendido incluso el ámbito deportivo. Gracias a su trabajo social y a su influencia positiva entre las nuevas generaciones, ha colaborado con iniciativas respaldadas por las Naciones Unidas y ha sido reconocido como Embajador de Buena Voluntad de la ONU, utilizando su visibilidad para promover valores como la inclusión, la solidaridad y el desarrollo juvenil. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Son destaca por combinar acciones concretas de apoyo comunitario con una labor constante de inspiración para jóvenes, demostrando que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta para impulsar el bienestar y la cohesión social.

5. Vinícius Júnior (Brasil)

Vinícius Júnior se ha consolidado como una de las principales figuras del futbol mundial, pero también como una de las voces más influyentes en la lucha contra la discriminación y la promoción de oportunidades para las nuevas generaciones. El delantero de la selección brasileña y del Real Madrid ha utilizado la enorme visibilidad que le brinda el deporte para denunciar el racismo dentro y fuera de los estadios, convirtiéndose en un referente global en la defensa de los derechos humanos y la inclusión. Su activismo le ha valido el Premio Sócrates, un reconocimiento que reconoce la labor humanitaria de futbolistas. Además, el jugador ha contribuido a que federaciones, clubes y organismos deportivos adopten una postura más firme frente a la discriminación.

Su compromiso social fue reconocido recientemente cuando fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, convirtiéndose en apenas el segundo futbolista brasileño en recibir esta distinción después del legendario Pelé. Al anunciar el nombramiento, la directora general de la organización destacó que Vinícius representa un modelo para toda una generación. El jugador aseguró que desea ser recordado no solo como un gran futbolista, sino también como un ciudadano capaz de generar cambios positivos, una visión que ha guiado gran parte de su trabajo fuera de las canchas.

Ese compromiso comenzó a materializarse en 2021 con la creación del Instituto Vini Jr., una iniciativa enfocada en ayudar a niños y adolescentes brasileños en situación de vulnerabilidad a mantenerse dentro del sistema educativo. El proyecto utiliza los valores del deporte como herramienta de transformación social y se apoya en una aplicación móvil diseñada para fortalecer habilidades académicas y motivar el aprendizaje a través del futbol. La Escuela Municipal Paulo Freire fue la primera en implementar el programa piloto, que posteriormente ha ampliado su alcance para beneficiar a estudiantes de distintas regiones de Brasil.

El crecimiento de esta iniciativa refleja la seriedad de su apuesta por la educación. Según datos difundidos por The Athletic, la inversión anual en el Instituto Vini Jr. pasó de 335 mil euros en 2022 a más de un millón de euros en 2023, mientras que en 2024 alcanzó aproximadamente 2.5 millones de euros. En total, el futbolista ha destinado cerca de cuatro millones de euros al proyecto desde su creación. Además, recientemente logró recaudar otros 900 mil euros mediante una gala benéfica y una subasta de artículos deportivos, recursos que serán destinados a fortalecer los programas educativos impulsados por su organización.

Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Vinícius destaca por combinar la defensa pública de causas como la lucha contra el racismo con inversiones concretas en educación y desarrollo juvenil. Su trabajo demuestra que las figuras deportivas pueden contribuir a transformar realidades complejas cuando utilizan su influencia para abrir oportunidades y promover cambios culturales de largo plazo.

6. Sadio Mané (Senegal)

Sadio Mané es ampliamente reconocido como uno de los futbolistas africanos más exitosos de su generación, pero también como un referente de compromiso social y desarrollo comunitario. Figura histórica de la selección de Senegal y uno de los jugadores que han contribuido a posicionar al futbol africano en la élite internacional, Mané ha destinado una parte importante de su fortuna a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Bambali, la localidad donde nació. Su enfoque ha sido particularmente relevante porque combina inversiones en infraestructura, educación y salud, atendiendo algunas de las necesidades más urgentes de su comunidad.

Uno de sus proyectos más emblemáticos fue la construcción de un hospital en Bambali, para el cual donó alrededor de 500 mil libras esterlinas. El complejo médico, inaugurado por el propio jugador en junio de 2021, incluye un departamento de maternidad y permite que miles de personas tengan acceso a servicios de salud sin necesidad de desplazarse largas distancias. Durante la pandemia de COVID-19 también demostró su compromiso con el bienestar colectivo al donar 41 mil libras esterlinas al comité nacional encargado de combatir la emergencia sanitaria en Senegal, contribuyendo a fortalecer la respuesta del país ante la crisis.

La educación constituye otro de los pilares de su labor filantrópica. En 2019 destinó aproximadamente 250 mil libras esterlinas para financiar la construcción de una escuela en Bambali, convencido de que el acceso al conocimiento es una herramienta fundamental para romper ciclos de pobreza. Su apoyo no se limitó a la infraestructura: también donó computadoras portátiles para los estudiantes y otorgó incentivos económicos a los alumnos con mejor desempeño académico. Durante la inauguración del proyecto, un mensaje enviado por el futbolista resumió su visión: “La educación es muy importante. Esto es lo que te permitirá tener una buena carrera”.

El impacto de estas acciones ha trascendido las fronteras de Senegal. En 2022, Mané recibió el primer Premio Sócrates, creado por France Football para reconocer a los futbolistas que realizan una destacada labor humanitaria. Al recibir el galardón, el delantero afirmó que le produce cierta incomodidad hablar de sus acciones benéficas, pero que se siente feliz de poder contribuir a mejorar la vida de su gente. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Mané sobresale porque ha convertido su éxito deportivo en una plataforma para generar cambios tangibles y duraderos en la comunidad que lo vio crecer.

7. Cristiano Ronaldo (Portugal)

Cristiano Ronaldo es uno de los deportistas más reconocidos del planeta y una de las máximas figuras de la selección de Portugal. Sin embargo, su legado no se limita a los récords deportivos. A lo largo de su carrera ha participado en numerosas iniciativas humanitarias relacionadas con la infancia, la salud y la atención a poblaciones afectadas por emergencias. Gracias a su alcance global, ha logrado visibilizar causas sociales que trascienden fronteras y movilizar recursos para apoyar a comunidades en situación de vulnerabilidad.

Uno de los ejes más importantes de su labor social ha sido el apoyo a la niñez. En 2013 fue nombrado Embajador Global de Save the Children, organización con la que colaboró en campañas destinadas a combatir el hambre infantil, promover hábitos de vida saludables y fomentar una mejor nutrición para niñas y niños alrededor del mundo. Asimismo, ha respaldado iniciativas impulsadas por UNICEF, incluyendo su participación en el proyecto Schools for Africa, destinado a mejorar el acceso a la educación en comunidades vulnerables del continente africano. También apoyó el evento benéfico Champions for Africa, cuya recaudación fue destinada a programas educativos de UNICEF y proyectos de desarrollo en Mali.

La salud ha sido otra de las causas que ha impulsado de manera constante. Durante la pandemia de COVID-19 contribuyó a financiar equipamiento médico en distintas ciudades de Portugal y Europa, incluyendo camas de cuidados intensivos, respiradores artificiales y suministros de oxígeno para fortalecer la capacidad hospitalaria frente a la emergencia sanitaria. Además, ha realizado aportaciones directas para apoyar tratamientos especializados, entre ellas una donación de aproximadamente 83 mil dólares para ayudar a niños que requerían cirugías cerebrales y otra de 165 mil dólares destinada a mejorar un centro oncológico en Portugal.

Su compromiso también se ha hecho presente en situaciones de desastre humanitario. Tras los devastadores terremotos que afectaron a Turquía y Siria, Ronaldo financió el envío de ayuda de emergencia que incluyó suministros médicos, alimentos, ropa y otros insumos esenciales para las comunidades afectadas. Estas acciones reflejan una visión de la responsabilidad social basada en la capacidad de actuar cuando las necesidades son más urgentes. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Cristiano Ronaldo destaca por utilizar su influencia global para respaldar iniciativas de salud, educación y asistencia humanitaria, demostrando que el impacto de un atleta puede extenderse mucho más allá del terreno de juego.

8. Lionel Messi (Argentina)

Lionel Messi es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, pero su legado también incluye una sólida trayectoria de compromiso social. Capitán de la selección argentina y campeón del mundo, el rosarino ha dedicado buena parte de su influencia y recursos a impulsar proyectos relacionados con la salud, la infancia y la educación. A través de la Fundación Lionel Messi, creada en 2007, ha canalizado apoyo hacia hospitales, programas de atención médica y organizaciones que trabajan con niñas y niños en situación de vulnerabilidad, consolidándose como una de las figuras más activas del deporte en materia de filantropía.

La salud infantil ha sido una de sus principales prioridades. Entre sus contribuciones más destacadas se encuentra una donación de 100 mil euros destinada a la construcción, equipamiento y acondicionamiento de espacios para madres en el Hospital “Mi Pueblo”, en Buenos Aires. Asimismo, ha apoyado diversos centros hospitalarios tanto en Argentina como en España, buscando mejorar la atención médica de pacientes pediátricos y ampliar el acceso a tratamientos especializados para familias de escasos recursos.

Durante la pandemia de COVID-19, Messi fue uno de los primeros deportistas de alto perfil en movilizar recursos para atender la emergencia sanitaria. El Hospital Clínic de Barcelona confirmó haber recibido una importante donación del futbolista argentino que, según diversos reportes, alcanzó aproximadamente un millón de euros. Los recursos fueron destinados a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud en uno de los momentos más críticos de la crisis, reflejando la rapidez con la que el jugador decidió actuar frente a una necesidad urgente.

Su compromiso con la infancia también se ha manifestado a través de su colaboración con UNICEF, organización de la que es Embajador de Buena Voluntad desde 2010, aunque participa en sus iniciativas desde 2004. Además, ha sido una pieza clave en proyectos como el SJD Pediatric Cancer Center de Barcelona, un innovador centro especializado en cáncer infantil para cuya construcción ayudó a recaudar 27.3 millones de euros en menos de dos años. Entre los futbolistas que apoyan causas sociales, Messi destaca por la continuidad de su labor y por su apuesta por iniciativas que generan beneficios duraderos en áreas tan sensibles como la salud y el bienestar de la niñez.

Más allá del marcador: el legado social del fútbol

El Mundial 2026 volverá a demostrar la enorme capacidad del fútbol para movilizar emociones, audiencias y recursos. Sin embargo, también ofrece una oportunidad para reconocer que algunos jugadores están utilizando su influencia para atender problemáticas tan diversas como la pobreza alimentaria, la educación, la salud, la inclusión o la lucha contra la discriminación.

La relevancia de estos futbolistas que apoyan causas sociales radica en que muestran una nueva dimensión del liderazgo deportivo. En una época donde la responsabilidad social se ha convertido en un valor cada vez más apreciado por aficionados, patrocinadores y comunidades, su ejemplo confirma que el verdadero impacto de una estrella puede medirse tanto por los goles que anota como por las vidas que ayuda a transformar.



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